Wassily Kandinsky

Wassily Kandinsky - Page 1
Wassily Kandinsky - Page 2
Wassily Kandinsky - Page 3
Wassily Kandinsky - Page 4
Wassily Kandinsky - Page 5

Esto es sólo una vista previa del documento.

Descargar el documento original para ver más páginas

Descargar

1 de 12

Wassily Kandinsky


Documentos relacionados


kandinsky,Vassily_de_lo_espiritual_en_el_arte_doc_ Transcripciones

Wassily 
Kandinsky 
de lo espiritual 
en el arte 
la nave de los locos  
 
 
Desde su mismo título, este libro de Wassi-
ly Kandinsky nos sitúa en gran medida en la 
formula pragmática de los expresionistas y, a 
la vez, nos expresa, por primera vez, la ten-
dencia a la unificación sistemática de una teo-
ría artística. No es casual que en lugar de una 
simbiosis de las artes o de su aglomeración con 
miras a una eficacia, se vea intervenir el con-
cepto de la reciprocidad técnica entre ellas. 
De lo espiritual en el arte es la respuesta per-
sonal de un pintor ante las dificultades par-
ticulares de su oficio y a la necesidad de tra-
zarse un esquema teórico en el cual apoyarse 
para esclarecerse a sí mismo vital y artística-
mente. 
PREMIA editora S.A. 
 
 
   Wassi ly  
Kandinsky 
de lo 
espiritual 
en el arte  
premia 
la nave de los locos 
Título original:  Über das Geistige der Kunst 
Traducción: Elisabeth Palma  
Diseño de la colección: Ascencio 
Primera edición 
1979  
Quinta edición 
1989 
Derechos reservados de esta edición por Premia 
editora de libros s. a. 
ISBN 968-434-116-4 
Premia editora de libros, S. A. 
Tlahuapan, Puebla. (Apartado Postal 
12-672 03020 México, D. F.). 
Impreso y hecho en México 
Printed and made in México 
 
INDICE 
Introducción ..............................  7 
I. El movimiento...........................  15 
II. El cambio de rumbo espiritual 21 
III. La pirámide ...............................  37 
IV. Los efectos del color ..............  40 
V. El lenguaje y de las formas y 
los colores   . . ...........................  46 
VI. Teoría ........................................  87 
VII. La obra de arte y el artista . . 103 
Epílogo . ...................................  116 
Notas .........................................  120 
Pinturas color (fuente:internet).....  132 
 
(Nota: estas pinturas color no pertenecen a la 
edición original; fueron agregadas para esta 
edición digital). 
40 
IV.   LOS EFECTOS DEL COLOR 
Al contemplar una paleta llena de colores 
obtendremos dos resultados: 
1.—Un efecto puramente físico: la fas-
cinación por la belleza y las cualidades del 
color. El espectador podrá sentir o bien 
una satisfacción y una alegría semejantes a 
las del sibarita cuando disfruta de un buen 
manjar, o bien una excitación como la del 
paladar ante un manjar picante. Luego se 
sosiega y la sensación desaparece, como tras 
haber tocado hielo con los dedos. Se trata 
pues de sensaciones físicas que, como tales, 
son de corta duración, superficiales y no dejan 
una impresión permanente en el alma. De la 
misma forma que al tocar el hielo sólo se 
siente el frío físico y se olvida esta sensación 
cuando el dedo se calienta de nuevo, así 
desaparece el efecto físico del color al apartar 
la vista. Y así como la sensación física del 
hielo frío puede ser más penetrante, 
despertar sensaciones más profundas y 
provocar una serie de vivencias 
psicológicas, la impresión superficial 
41 
del color puede también convertirse en vi-
vencia. 
Los objetos habituales son los únicos que 
tienen efectos superficiales en una persona 
medianamente sensible. Los objetos que per-
cibimos por primera vez nos producen una 
impresión psicológica. El niño, como todo 
es nuevo para él, percibe así el mundo. Ve la 
llama y se siente atraído por ella, al querer 
tocarla se quema, y le producirá miedo y 
respeto en lo sucesivo. Luego aprenderá que 
el fuego posee cualidades útiles además de las 
peligrosas, que elimina la oscuridad y alarga 
el día, que calienta y hace la comida, aparte 
de  ser  un   divertido  espectáculo. Tras 
realizar estas experiencias se sabe lo que es 
el fuego y este conocimiento queda 
integrado en la mente. El interés y la cu-
riosidad desaparecen, y las cualidades que 
posee   como   espectáculo   no   encuentran 
más que indiferencia. Así es como el mundo 
va perdiendo su misterio. Sabemos que los 
árboles dan sombra, que los caballos y los 
coches corren, que los perros muerden, que 
la luna está muy lejos y que la imagen del 
espejo no es real. 
A medida que el ser humano se desarrolla, 
aumenta el número de cualidades que 
atribuye a los objetos y los seres. Cuando 
se alcanza un alto nivel de desarrollo de la 
sensibilidad, los objetos y los seres ad-
quieren un valor interior y, por último, 
hasta un sonido interno. Lo mismo sucede 
con el color, que cuando el nivel de sensi-
bilidad no es muy alto únicamente produce 
un efecto superficial, que desaparece al 
desaparecer el estímulo. Aunque también 
 
42 
a este nivel se tenga que matizar. Por 
ejemplo, los colores claros atraen la vista con 
una intensidad y una fuerza que es mayor 
aún en los colores cálidos; el bermellón atrae 
y excita como la llama, a la que se 
contempla con avidez. El estridente amarillo 
limón duele a la vista como el tono alto de 
una trompeta al oído, la mirada no podrá 
fijarse y buscará la calma profunda del azul o 
el verde. En un nivel de sensibilidad 
superior, este efecto elemental trae consigo 
otro más profundo: una conmoción 
emocional. Entramos en la consideración de. 
2.—el efecto psicológico producido por el 
color. La fuerza psicológica del color 
provoca una vibración anímica. La fuerza 
física elemental es la vía por la que el color 
llega al alma. 
Cabe plantearse si este segundo efecto 
es realmente directo, como suponemos más 
arriba, o se produce por asociación. Al estar 
el alma inseparablemente unida al cuerpo, es 
posible que una conmoción psíquica provoque 
otra correspondiente por asociación. Por 
ejemplo, el color rojo puede provocar una 
vibración anímica parecida a la del fuego, 
con el que se le asocia comúnmente. El rojo 
cálido quizá sea excitante, hasta el punto de 
que puede ser doloroso, por su parecido 
con la sangre. El color, en este caso, 
recuerda a otro agente físico que produce 
un efecto psíquico doloroso. 
Si esto fuera así, podríamos explicar sin 
dificultad, mediante la asociación, los efectos 
físicos del color no sólo sobre el sentido de 
la vista, sino también sobre los de- 
 
43 
más sentidos. Podríamos deducir, por ejem-
plo, que el amarillo claro produce una sen-
sación ácida por asociación con el limón. 
Sin embargo, no es posible generalizar 
este razonamiento. Respecto al sabor del 
color, concretamente, hay varios ejemplos en 
los que no se puede aplicar. Un médico de 
Dresde cuenta que uno de sus pacientes, 
al que describe como una persona de un 
nivel intelectual extraordinariamente alto, 
tenía la sensación de que una determinada 
salsa sabía azul, es decir, la sentía como el 
color azul (20). Una explicación, parecida 
pero diferente, sería que, precisamente en 
los seres más sensibles, los accesos al alma 
son tan directos y las impresiones sobre ésta 
tan inmediatas, que el sabor le alcanza 
inmediatamente produciendo vibraciones en 
las vías que la unen con otros órganos 
sensoriales (en este caso el ojo). Sería una 
especie de eco o resonancia como la que se 
produce en aquellos instrumentos musicales 
que sin ser tocados directamente vibran al 
unísono con otro. 
Los seres tan sensibles serían como los 
buenos violines muy usados, que con cada 
ligero contacto del arco vibran en todas sus 
partes y partículas. 
Si se acepta esta explicación, tendremos 
que admitir también que la vista no sólo 
está en relación con el sabor, sino también 
con todos los demás sentidos. Y así ocurre, 
en efecto. Algunos colores parecen ásperos y 
erizados, y otros son como pulidos y 
aterciopelados e invitan a la caricia (como 
el azul ultramarino oscuro, el verde óxido 
 
44 
de cromo, el barniz de granza). Hay colores 
que parecen blandos (el barniz de granza) y 
otros que parecen tan duros (el verde cobalto, 
el óxido verde-azul) que al salir del tubo ya 
parecen secos. Es corriente, por otra parte, la 
expresión colores fragantes. 
Finalmente, la cualidad acústica de los 
colores es tan concreta, que a nadie se le 
ocurriría reproducir la impresión que produce 
el amarillo claro sobre las teclas bajas del 
piano, o describir el barniz de granza oscuro 
como una voz de soprano (21). 
Sin embargo, esta explicación, que en el 
fondo está basada en la asociación, no será 
suficiente en algunos casos que nos parecen 
muy importantes. Quien haya oído hablar de la 
Cromoterapia sabe que la luz de color puede 
producir determinados efectos en el cuerpo. Se 
ha intentado aprovechar esta fuerza del color 
en el tratamiento de diversas enfermedades 
nerviosas, y se ha constatado que la luz roja 
estimula el corazón mientras que el azul puede 
producir una parálisis momentánea. Si se pudie-
ran observar efectos parecidos sobre los 
animales, o incluso las plantas, quedaría 
invalidada la argumentación por asociación. 
Esto demuestra, en cualquier caso, que el 
color tiene una fuerza enorme pero poco 
estudiada, y que puede influir sobre el cuerpo 
humano en tanto que organismo físico. 
La asociación, insuficiente como expli-
cación, no nos bastará para comprender el 
efecto del color sobre la psique. En general, el 
color es un medio para ejercer una 
 
45 
influencia directa sobre el alma. El color 
es la tecla, el ojo el macuto, y el alma es 
el piano con sus cuerdas. El artista es la 
mano que, mediante una u otra tecla, hace 
vibrar adecuadamente el alma humana. 
La armonía de los colores debe fundarse 
únicamente en el principio del contacto 
adecuado con el alma humana, es decir, en lo 
que llamaremos el principio de la necesidad 
interior. 

© 2016 - 2017 Docmia. Todos los derechos reservados.