Entrevista a David Trueba

Entrevista a David Trueba - Page 1
Entrevista a David Trueba - Page 2
Entrevista a David Trueba - Page 3
Entrevista a David Trueba - Page 4
Entrevista a David Trueba - Page 5

Esto es sólo una vista previa del documento.

Descargar el documento original para ver más páginas

Descargar

1 de 7

David Trueba


Documentos relacionados


57_trebol_esp.indd Transcripciones

24 /    57 / 2011
entrevista a David Trueba
Periodista, escritor, actor, guionista 
y director de cine y televisión
David Trueba (Madrid, 1969). Estudió Periodismo en la Universi-
dad Complutense de Madrid.
Ha colaborado en prensa escrita y sus artículos semanales en 
El Periódico de Catalunya están recogidos en la antología Tra-
garse la lengua y Artículos de ocasión editado por Ediciones B. 
Actualmente publica una columna de crítica televisiva en el 
periódico El País.
También hace televisión, donde codirigió El Peor Programa de la 
Semana (1993-1994) y rodó la serie de seis episodios Qué fue de 
Jorge Sanz (2010) para Canal Plus. 
En cine ha trabajado en los guiones de películas como Amo tu 
cama rica (1991), Los peores años de nuestra vida (1994), Two Much 
(1994), Perdita Durango (1997), La niña de tus ojos (1998) y en el 
documental Balseros (2003), nominado al Oscar al mejor docu-
mental 2004. Sus películas como director y guionista incluyen 
La buena vida (1996), Obra Maestra (2000) y Soldados de Salamina 
(2003), Bienvenido a casa (2006) y La silla de Fernando (2006). Ha 
hecho además sus pinitos como actor en al menos nueve pelí-
culas españolas, como por ejemplo en Airbag (1997) dirigida por 
Juanma Bajo Ulloa.
Como escritor ha publicado tres novelas, todas ellas en la edi-
torial Anagrama: Abierto toda la noche (1995), Cuatro amigos (1999) 
y Saber Perder (2008), que fue Premio Nacional de la Crítica en 
2008 y finalista del Premio Médicis en su versión francesa. Sus 
novelas están traducidas a una decena de idiomas.
© Pablo Hojas
57_trebol_esp.indd   24 21/06/11   13:04
  57 / 2011 / 25
En su primera novela “Abierto toda la noche” 
(1995), novela coral que parece tener algo de 
autobiográfico, uno de los protagonistas, el 
padre,  es un agente de seguros. ¿Le trae al-
gún recuerdo familiar esa profesión? ¿Cómo 
la retrataría? 
Por supuesto, mi padre fue durante muchos 
años, casi desde que yo nací, que fui su octavo 
hijo, vendedor a domicilio de Seguros Ocaso. 
Se pateaba toda una zona de Madrid, Aravaca 
y Pozuelo, y como con los seguros no lograba 
sacar para darnos de comer a todos, se con-
virtió en una especie de vendedor a domici-
lio de todo tipo de cosas, desde máquinas de 
escribir hasta relojes y pulseras. Mi padre se 
ganó a la gente puerta a puerta, porque era 
simpático, agradable, lleno de buenas inten-
ciones. Sus clientes eran gente muy humilde, 
que no podían comprarse un reloj más que a 
plazos durante dos años. Recuerdo que mi pa-
dre siempre me dijo que de la gente humilde te 
podías fiar, nunca dejaban sin pagar un recibo, 
en cambio la gente rica no conoce ni el valor 
ni el sacrificio de las cosas, así que trataba de 
no tenerlos entre su particular clientela. Por lo 
demás, no se parece en nada al padre de esa 
novela, para mí fue más el abuelo que no tuve, 
tenía 53 años cuando yo nací y nuestra relación 
fue la estupenda entre un viejo y un niño, en la 
España de los setenta.
“Frente al riesgo, me fío de mi instinto”
Mi padre siempre 
me dijo que de 
la gente humilde 
te podías fiar, en 
cambio la gente 
rica no conoce ni el 
valor ni el sacrificio 
de las cosas
57_trebol_esp.indd   25 21/06/11   13:04
26 /    57 / 2011
Tras su estancia en el American Film Institute 
de Los Ángeles, ¿cómo ha influido el modo 
de vida americano en su forma de pensar y 
en su trabajo?
Quizá para valorar y disfrutar más del mo-
delo europeo, especialmente el mediterrá-
neo. Los Ángeles es una ciudad cómoda y 
maravillosa, donde fui feliz, una gran des-
conocida, pero carece de la vida de calle de 
cualquier gran ciudad europea, la gente es 
solitaria, interesada, triste adentro de su 
fachada de éxito y relevancia. No me gus-
ta el modo de vida americana, está dema-
siado basado en el dinero y la posición de 
poder, hay demasiada diferencia social. En 
España, el dueño de un banco y un emplea-
do pueden coincidir en algunos lugares, 
conciertos, cafeterías, en el fútbol, en una 
terraza. Allí no.
¿Qué le supuso personalmente su partici-
pación en la Academia del Cine de 2004 a 
2007 como Vicepresidente? ¿Cómo valora 
su aportación?
Fue una experiencia tremenda. Yo llegué en 
un vacío de poder y en una crisis institucio-
nal muy fuerte tras la famosa gala del “No 
a la guerra” (de Irak). Nadie se quiso pre-
sentar y yo, que era vocal de los guionistas, 
acabé de vicepresidente tras una votación 
sin candidatos voluntarios. Pero hubo que 
asumirlo, se trataba de salvar una institu-
ción y aunque choqué contra un muro de 
gente que no quería que las cosas se mo-
vieran, cambiaran, creo que logramos tirar 
hacia adelante y que al final de nuestro 
mandato hubiera hasta dos candidaturas 
optando a la elección. Me di cuenta del mé-
rito que tenía la gente que había estado al 
Los premios Goya 
de la Academia 
de Cine Español 
generan tres veces 
más derrotados
 que ganadores
© Pablo Hojas
57_trebol_esp.indd   26 21/06/11   13:04
  57 / 2011 / 27
mando de la Academia, su sacrificio por el 
grupo, muchas veces sin que nadie se fi-
jara en otra cosa que en los errores o las 
polémicas. Por suerte la sede se terminó, 
se pudo entrar en ella y empezar a ofrecer 
más cosas como Academia que tan sólo los 
premios Goya, que generan tres veces más 
derrotados que ganadores. 
¿Cómo ha conseguido entrar en las tertu-
lias de intelectuales siendo de los más jó-
venes? ¿Quiénes son sus contertulios con 
los que sigue aprendiendo fuera ya de las 
universidades?
Nunca he participado en tertulias. Lo que 
sucede es que cuando era joven, acababa 
de empezar en la universidad, Rafael Az-
cona me invitó a unirme a una comida que 
hacía los martes, pero que, ya me advir-
tió, no era una tertulia, sino una reunión 
de amigos para reír y quizá inventar algún 
guión. Luego aquello fue cambiando de co-
mensales, pero seguir escuchando a Azco-
na y riéndome con él era tal placer, que me 
seguí apuntando. Creo que la conversación 
distendida, la charla intergeneracional, es 
la gran pérdida de nuestro tiempo, tenemos 
que fomentarla, salir de los grupos de edad 
y de intereses, mezclarnos más, aprender a 
hablar, a convencer, a discutir con cordiali-
dad. El café dio una forma de hablar que se 
ha perdido y cuando fallan las palabras, el 
recurso a la violencia verbal o al exabrup-
to es habitual. Las tertulias televisivas son 
eso, muchas veces la irracionalidad mal ar-
gumentada.
Publica excelentes artículos sobre jugadores 
o entrenadores de fútbol. ¿Se puede hablar 
de una escuela de periodistas y escritores 
que hablan de fútbol y de deportes en gene-
ral, “sin dar patadas al diccionario”?
El periodismo deportivo ha sido desde princi-
pios de siglo pasado una categoría en sí mis-
ma. En Estados Unidos algunos de los más 
grandes escritores se forjaron escribiendo 
sobre béisbol, boxeo, pesca. Quizá en Espa-
ña, el deporte siempre estuvo asociado con 
lo antiintelectual y fue un error. En ese sen-
tido, me parece de justicia reconocer a gente 
como Manuel Vázquez Montalbán o Gonzalo 
Suárez, que se atrevieron a quitarle el polvo 
a la cultura popular, y el deporte lo es, y con-
vertirlo en material literario.
57_trebol_esp.indd   27 21/06/11   13:05
28 /    57 / 2011
En “Balseros” (2003) figura como guionista. 
¿Cree que se podría hacer un documento 
similar con los viajes de emigrantes subsa-
harianos a Europa a través del Estrecho de 
Gibraltar?
Por supuesto, se trata de esperar, elegir bien 
a los personajes, acompañarlos, partir sin 
una tesis prefijada. Dejar que la gente sea 
más importante que tu ideología o tus teorías 
formadas desde casa. Ese documental, del 
que también fui coproductor, fue una lección 
maravillosa para mí. Sus directores, Carles 
Bosch y Pepe Domenech, fueron tenaces, 
pacientes, fue un placer colaborar con ellos 
en una mirada tan completa al universo de la 
migración forzada, verdadero asunto capital 
de nuestro tiempo.
“La silla de Fernando” en 2006, “Rafael Azcona. 
Oficio de guionista” en 2007 y ahora “Qué fue de 
Jorge Sanz” en 2010. Esta afición a utilizar como 
materia prima la vida de los otros, ¿son docu-
mentales o trata de crear un género en sí? 
Son cosas muy diferentes. La película de Fernan-
do fue un reto. Luis Alegre y yo queríamos lograr 
que aquellos que no conocían a Fernán Gómez 
pudieran experimentar el placer de sostener una 
charla con él, en el fondo es casi una experien-
cia interactiva. Conozco gente que vuelve a ver el 
DVD cuando se encuentra bajo de moral, con ga-
nas de charlar con alguien. Es algo que me sien-
to orgulloso de haber hecho y no haber dejado 
que quedara como otro de esos proyectos que te 
planteas, pero que nunca te decides a hacer. Lo 
de Azcona fue un pequeño programita sobre su 
57_trebol_esp.indd   28 21/06/11   13:05
  57 / 2011 / 29
trabajo de guionista, me gustaría rescatar la hora 
y media de conversación completa, porque a Ra-
fael, en el fondo, hablar de su trabajo era lo que 
menos le importaba del mundo, pero el encargo 
de Canal Plus era ese y Rafael dijo que si yo hacía 
las preguntas estaría de acuerdo en aceptarlo. 
Lo de Jorge Sanz es una serie de ficción, diverti-
da y atrevida, con un humor desacostumbrado en 
España, que espero que se reciba bien, porque 
pretende desatascar nuestra incapacidad para 
reírnos de nosotros mismos.
Construir la historia para una película, escri-
bir una novela o dirigir un largometraje im-
plican riesgos. Son inevitables, desde luego, 
pero ¿cómo los afronta? ¿Qué actitud adopta 
frente al riesgo, en general?
Fiarme de mi instinto, no aceptar las recetas 
asumidas y tratar de no prestar demasiada 
atención a las modas o a tus trabajos pasados. 
Creo que las guías, en mi oficio pueden acabar 
condicionándote. La autenticidad y el riesgo de 
comenzar siempre de cero es algo que perse-
guir con constancia. No mirar atrás. Lo que 
has hecho no tiene ya importancia en la pelícu-
la o en la novela siguiente. Y mantener el éxito 
y los elogios fuera de tu casa, no olvidar nunca 
que esto es un oficio manual, una artesanía.
La complejidad de un rodaje implica tam-
bién una amplia variedad de riesgos: per-
sonas, equipos, traslados, lugares. ¿Qué 
consideración les da a la hora de planificar 
el rodaje?
La autenticidad y el 
riesgo de comenzar 
siempre de cero es 
algo que perseguir 
con constancia
57_trebol_esp.indd   29 21/06/11   13:05
30 /    57 / 2011
Tiene mucho que ver con la arquitectura. Prede-
cir necesidades y tratar de afrontar los contra-
tiempos sin variar la apuesta original. Es com-
plicado porque se necesita una fortaleza muy 
individualista y al mismo tiempo una capacidad 
de trabajo en equipo importante, de ahí surgen 
muchas veces los roces y los problemas. Ele-
gir bien a la gente que te rodea termina por ser 
más fundamental que el propio carácter. Cada 
película requiere un equipo diferente.
Las personas del equipo de rodaje cinemato-
gráfico que se encargan de gestionar los ries-
gos propios de la actividad en el día a día, así 
como de decidir si se compra protección ase-
guradora, ¿le mantienen informado?
Bueno, como director pasas un examen médi-
co, también los actores. Todos aquellos cuya 
baja significaría tener que parar el rodaje. Re-
cuerdo que cuando trabajaba con Luis Cuen-
ca, era ya tan mayor y estaba en un estado 
de salud tan precario que los seguros no fir-
maban su cláusula, pero ahí has de tomar la 
decisión final y para mí el placer de retratarlo, 
de que estuviera en mis películas hasta el día 
en que murió era mucho mayor que asumir 
cualquier riesgo. El espectador agradece que 
filmes a personas particulares, especiales.
Guionista, novelista, articulista, actor y direc-
tor de cine. ¿Para cuándo la producción? ¿Ha 
pensado en algún momento llevar al cine al-
guna de sus novelas? 
No, mis novelas están bien como están. Las 
escribí para que fueran novelas, no pelícu-
las. Pero en el cine es imprescindible hacerte 
productor, es la única manera de generar tus 
propios proyectos, de no convertirte en un tipo 
a sueldo de otros, trabajando en proyectos 
ajenos. Al final acabas entendiendo de finan-
zas a la fuerza. El tiempo de los grandes es-
tudios de Hollywood terminó. Desde los años 
sesenta los autores más importantes han te-
nido que ser directores-productores.
Para conocer su próximo trabajo, ¿habrá que 
ir al cine o a una librería?
No lo sé. A veces comienzas por un sitio, pero 
hay otro proyecto que se impone en tu cabeza y 
se posiciona en primer lugar. Lo que sé es que 
haré cosas, me gusta hacerlo, en mi trabajo no 
hay que soñar, hay que hacer, estar manos a 
la obra, todo lo demás es cuento. Este es un 
oficio como los demás, consiste en esfuerzo, 
tenacidad y echarle horas. El verano pasado 
por ejemplo, rodé una película que se llama 
“Madrid, 1987”. No encontré ni financiación ni 
pasión por parte de los canales de televisión, 
pero sí en los actores y mis técnicos, así que en 
condiciones muy duras, pero con una entrega 
absoluta rodamos, todo lo barato que pudimos, 
pero con la mayor de las entregas. Qué pasa-
rá con esa película, ahora, cuando la termine 
de montar. No lo sé, no tengo ni distribución ni 
ayudas, pero ya está hecha, misión cumplida. 
Esa es la felicidad enorme de hacer, frente a 
dejarte vencer por la desesperación o el rencor 
ante la parálisis. Espero seguir teniendo esa 
fortaleza de espíritu mientras me acompañe la 
fortaleza física. 
Mis novelas están 
bien como están, 
las escribí para 
que fueran novelas
David Trueba en el Café Comercial de Madrid, durante el rodaje de su película “Madrid, 1987”
57_trebol_esp.indd   30 21/06/11   13:05

© 2016 - 2017 Docmia. Todos los derechos reservados.