Los "vascos" en el ejército romano*

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Los "vascos" en el ejército romano* 
por A. GARCÍA Y BELLIDO 
Aunque aparentemente el tema de que vamos a tratar cae fuera del ámbito 
cronológico que marca el titulo de estas reuniones, no deja de tener interés 
para el historiador medievalista el ver de cerca uno de los factores que 
intervinieron en la romanización de .los pueblos que en tiempos del Imperio 
Romano ocupaban el área de lo que hoy llamamos Provincias Vascongadas. 
Dejo al margen la cuestión de si estos pueblos fueron realmente «vascos» 
en el sentido que hoy damos a la palabrn. Cabe empero afirmar que lo eran, 
al menos, los Vascones. Dejo también de lado la ardua cuestión de hasta qué 
punto las unidades militares de que vamos a tratar fueron siempre oriundas 
del pueblo cuyo nombre designó a la unidad misma. Es seguro que en las 
primeras reclutas coincidieron tales nombres con el origen de sus Componentes. 
Pero es muy posible que luego los reclutas fueran del lugar de residencia o 
guarnición de estas fuerzas. 
COMORTES VASCONUM 
Por medio de una fuente histórica como la de Tácito, sabemos que Galba 
cuando dio el «golpe de Estado» de Carthago Nova y Clunia contra Nerón 
el año 68 reclutó en la Península una legión (la que se había de llamar pronto 
VII  Gemina) y varias cohortes, entre ellas unas de vascones. 
En efecto, Tácito ( 1 ), al hablar de los acontecimientos que se orignaron 
en el Rhin cuando la revuelta de Civilis (año 69 de la Era), alude a 
la intervención en ellas de ciertas cohortes de vascones conscritas por Galba: 
Vasconum lectae a Galba cohortes. No se limita el historiador a esta somera 
mención, sino que nos cuenta también la parte tomada por tales cohortes en 
uno de aquellos episodios. Veamos cómo, cuándo y por qué. Pero antes presen- 
temos brevemente el marco histórico en que hemos de exponer la pintura 
breve de Tácito. 
Situémosnos en el año 69 de la Era. Las legiones romanas habían llegado 
años antes hasta lo que hoy es Holanda. En ella vivían los bátavos, que 
* Conferencia pronunciada en la Semana de Estudios Medievales de Estella en el 
curso de 1968. 
(1) Hist. IV 33. 
ocupaban la región de la desembocadura del Rhin y el Mosa. Sus dos 
jefes más importantes eran entonces Iulius Paulus y Iulius Civilis, ambos 
indígenas muy romanizados y, por ello, en uso no sólo de los nombres romanos 
citados sino también de todos los derechos inherentes a la ciudadanía romana. 
Sin embargo, descontentos del dominio romano, fraguaron una revuelta contra 
los dominadores. Paulus fue muerto pero Civilis pudo salvarse. Ello no hizo 
síno acrecer en él el odio a los romanos hasta el punto de preparar y estimular 
una nueva rebelión, esta vez general, de bátavos y germanos, a cuyo frente 
se puso. La sublevación era tanto más grave cuanto que la región se hallaba 
entonces casi desguarnecida. En estas circunstancias vamos a ver actuar a los 
vascones. 
Los insurrectos atacaron al legado imperial Vocula que acampaba en 
Asciburgium, hoy Asberg, en las inmediaciones de la actual Düsseldorf, 
en el Bajo Rhin. Civilis, con sus mejores soldados bátavos y germanos, pene- 
traron en el campamento y degollaron dentro de él a la guarnición de 
legionarios romanos. «Repentinamente - cuen ta  Tácito al cual sigo al pie 
de la letra- gracias a un inesperado socorro se trocó la fortuna. Las cohortes 
de vascones conscriptas por Galba ( 2 ) ,  llamadas en auxilio, llegaron entonces. 
Guiados por el fragor de la batalla acometieron al enemigo por la espalda 
causando en él gran espanto, mayor del que pudiera prometer su escaso 
número ... Fue rota y degollada toda la mejor infantería de los bátavos ... 
y todo el contingente de los germanos». Así nos contó el gran historiador 
latino esta acción que sin reparos podemos decir constituye el primer hecho 
conocido con que los vascos entran en la Historia. Tácito no da el número 
ordinal de estas cohortes, pero emplea el plural lo que hace deducir que eran 
dos o más. Por la fecha en que este acontecimiento tuvo lugar (año 69 de 
la Era) estas cohortes estaban compuestas de reclutas aun poco fogueados 
con un año excaso de servicio. Y es curioso subrayar cómo las sorpresas de 
la historia nos han venido a hablar por vez primera de estos vascones no en 
su tierra, ni aun siquiera en la Península, sino muy lejos de ella, allá en las 
orillas del caudaloso Rhin. 
No sabemos más de estas tropas en el Rhin. Pero como poco después 
aparecen de nuevo unos vascones en Brittannia, es de suponer fueran los 
mismos que tan brillantemente actuaron en la contienda de Asciburgium. 
En efecto, pacificada la Germania Inferior tras sofocar la revuelta de Civilis, 
parte de los contingentes del Rhin hubieron de ser transladados a Brittannia 
donde eran necesarios. Es entonces cuando debieron de ser llevados también 
los vascones que ahora vamos a ver en Inglaterra. Su presencia alll nos la 
textifica un documento de tanta garantía como es un diploma militar. Este 
iieva la fecha de 105, es decir que es ya de tiempos de Trajano. En él figura 
(2) Hist. IV 33. 
Los «VASCOS» EN .EL EJÉRCITO ROMANO 
una sola cohorte de vascones, la segunda, que aparece citada así: Cohors I I  
Vasconum eguitata civium Romanorum. 
Este título suministra, indirectamente, una serie de datos importantes. 
Por el ordinal 11 sabemos que había otra cohorte más de vascones que hubo 
de llevar el ordinal 1 y que sin duda había de ser igualmente de ciudadanos 
romanos. Ello confirma, pues, el prural empleado por Tácito al narrarnos 
el episodio de Asciburgium. Nos dice también que era equitata, es decir, 
que a más de los peones que compusiesen la cohorte 11, probablemente 500 
-pues en caso contrario se hubiese apellidado milliaria-, tenía también como 
auxiliar un cuerpo montado. De aquí el adjetivo de equitata. Además figura 
como compuesta de ciudadanos romanos, honor que debió de concedérsele 
acaso por la brillante acción de Asberg del año 69.  Probablemente esta dis- 
tinción se otorgaría también a la Cohors I Vasconum, de la que nos faltan 
testimonios ( 3 ) .  Eran, pues, al menos, dos cohortes de vascones las reclutadas 
por Galba en el año de su levantamiento contra Nerón ( 6 8 ) .  De ellas 
aparece ahora, en Brittannia, la segunda, única de la que vamos a tratar 
pues de la primera -repetimos- ignoramos todo menos su existencia 
pasada. 
Presentada ya-la unidad, vamos a pasar revista a los documentos que 
sobre ella nos han llegado hasta el día, advirtiendo que éstos pueden muy bien 
acrecer en el futuro de un modo ilimitado. Los testimonios que poseemos 
ahora sobre la Cohors I I  Vasconum equitata civium Romanorum son en su 
mavoría oriundos de diplomas militares lo que quiere decir que son de máxima 
garantía y precisión. 
1. El primero es el ya aludido antes, del año 105. Fue descubierto 
casualmente en la propia Inglaterra, en S~denham y se conserva hoy en 
el Museo Britanico ( 4 ) .  En él aparece su título completo como Cohors I I  
Vasconum civium Romanorum. 
11. El segundo es sólo cuatro años posterior al primero, pero esta tropa 
ya no estaba entonces de guarnición en Brittannia, sino en la Mauritania 
Tingitana. El documento es también un diploma militar. Va fechado en el 109 
de la Era. A él sigue otro que lleva la data del año 1 14 al 11 7. Ambos fueron 
hallados hace unos años en la colonia romana mauritana de Valentia Banasa 
y consérvanse en el Museo de Rabat ( 5 ) .  El dato, empero, no es del todo 
seguro pero sí muy probable. En estos dos documentos, en efecto, sólo 
se nombra a una Cohors I I  Hispanorum civium Romanorzlm, mas como aquí 
(3) V e r  Cichorius RE 4, 349; JRS 20, 1930, 16 SS.; Ritterling Westd.  Zeitschrift XII  
237 nota; 9; Stein,  Die Kaiserlichen Beamtem und Truppenkorper i m  romischen Deutschland 
unten  d e m  Prinzipat, W i e n  1932, 222, s. 
(4) Dipl. 34. De De ahora e n  adelante sépase que sigo la numeración de la  reciente 
edición de Nesselhau Diplomata militaria C I L  XVI .  
(5) Dipl. 161 y 165. 
no hubo que sepamos otra cohorte con este mismo nombre y número que 
la apellidada Cohors I I  Hispanorum Vasconum, que aparecerá en otro docu- 
mento similar años después en esta misma región, es lícito pensar que fuera 
ésta y no otra. 
111. El tercer documento nos lleva al año 122, cuando Hadriano 
ocupaba el trono imperial hacía ya un lustro. Por este testimonio -también 
un diploma militar- sabemos que la cohorte de vascones estaba de nuevo 
en Brittannia. El diploma, que fue hallado en 1925 en la aldea húngara 
de O-§zóny, la gntigua Brigetio, ciudad de Pannonia Superior, a orillas del 
Danuvio, no lejos de Buda-Pest ( 6 ) ,  lleva la fecha precisa del 17 de julio 
de 122. La unidad vasca que ahora perseguimos es citada con el título: 
Cohors II  Vasconum civium Romanorum. Se le ha suprimido por abreviar 
el adjetivo de sii oriundez peninsular, el Hispanorum con que aparece en otros 
documentos según llevamos ya visto y seguiremos viendo ( 7 ) .  En el mismo 
diploma se enumeran buen número de las fuerzas auxiliares que Roma tenía 
entonces en el ejército de ocupación de Brittannia y entre ellas varios otros 
cuerpos españoles ( 8 ) . 
IV. El cuarto documento nos lleva de nuevo a Africa. Se trata de 
otros dos diplomas militares hallados poco ha, uno en Volubilis y otro en 
Valentia Banasa. Los dos se conservan hoy en el Museo de Rabat ( 9 ) .  La data 
de ambos es el año 156-7. La cohorte vascona es citada ahora como Cohors I I  
Hispanorum Vasconum civium Romanorum ( 10 ) . 
V. El uuinto documento es del año 160 de la Era. Se trata de otro 
diploma militar hallado igualmente en Volubilis y nos informa de la presencia 
contínua de esta cohorte en el mismo puesto (11  ) .  Se la cita como Cohors 
I <1> Hispanorum Vasconum Ciuium Romanorum. Con ella figuran varias 
unidades más también de origen hispano ( 12 ) . 
(6) El diploma enumera las fuerzas romanas auxiliares sitas entonces en Brittannia. 
El Gobierno británico tuvo mucho interés en adquirirlo figwrando por ello hoy en el 
Museo Británico como una página .interesante de la historia de las Islas. 
(7) F. N. Pryce, JRS 20, 1930, 16 SS.; The British Museum Quartely 5, 1930, 13; AE 
1930, 37; Dipl. 169. 
(8) Aparte esta unidad de vascones, h a b a  también l a  Cohors I  Fida Vardullorum 
milliaria c. R. de  gentes reclutadas en la actual Provincia de Guipúzcoa; lz Cohors I  His- 
panorum Asturum y la Cohors I I  Asturum, reclutadas entre los Astures; una Cohors sin 
ordinal pero compuesta de Vettones (Cohors Vettonum Hispanorum civium Romanorum); 
la Cohors I  Celtiberorum, de  celtíberos; la Cohors Hisp.anorum (sin ordinal n i  procedencia 
concreta) y, finalmente, la Cohors I I I  Bracaraugustanorum d e  gentes reclutadas en el N. de 
Portugal. 
(9) Dipl. 181 y 182. 
(10) Es en estos dos documentos en los que se apoya la hipótesis antes aludida d e  que 
la Cohors I I  Htspanorum citada en el testimonio anterior ha de referirse a los vascones. 
(11) Thouvenot BAC 1955-6, 86 SS. Nesselhauf Historia 8, 1959, 434 SS. 
(12) Ala I I I  Asturum y las Cohortes I  Asturum et  Callaecorum, I I I  Asturum, I I  His- 
pana civium Romanorum y I  Lemavorum. 
Los «VASCOS» EN EL EJÉRCITO ROMANO 
Después nuestra cohorte se nos pierde ya de vista para no volverla a 
encontrar, al menos en los diplomata militaria. 
Sin embargo, no por ello se agotan los documentos conocidos. Han 
Uegado a nosotros algunas inscripciones en piedra que citan la misma unidad. 
Una apareció en Andalucía, en Alcalá del Río, la anti,pa Ilipa Magna, 
unos km. al N. de Sevilla. La inscripción se descubrió a fines del siglo XVIII. 
En ella consta el cursus honorum de un individuo que fue Praefectus de la 
Cohors I I  Vasconum equitata en Brittannia. El nombre de este comandante 
se ha perdido por desgracia ( 13 ) . Otra inscripción fue hallada en Nimes 
(antigua Nemausus) y nos da el nombre de un tal L. Sammius Aemilianus, 
otro Praefectus de la misma unidad que si ahora aparece sin nombre de 
equitata nos da, empero, su título completo: Cohors I I  Hispana (sic) Vasco- 
num civium Romanorum ( 1 4 ). Finalmente recordemos la lápida de Verona 
tan bellamente restituida por Cichorius ( 15) en la que se cita a otro Praefectus 
(el nombre perdido) de la unidad que se enuncia. así: Cohors I I  Vasconum 
civium Romanorum, in Britannia ( 16) ,  indicando de este modo el lugar de 
guarnición habitual. Es difídl fechar estas lápidas, pero no cabe duda que 
deben de corresponder al siglo 11 de la Era que es cuando los diplomas 
militares nos la presentan ininterrumpidamente en Brittannia, salvo dislo- 
caciones momentáneas, ya que los avatares de las guerras sostenidas por Roma 
en todas sus fronteras obligaba a veces a traslados de un frente a otro. 
No se acaban con ello los datos que hoy cinocemos de los vascones 
antiguos. Estos se extendían, como es sabido, hasta límites mucho más amplios 
que 10 qiie hoy pudiera parecer a tenor de la extensión del idioma vasco. 
Por el Sur llegaban mcis al16 del Ebro, hasta el punto de que Calagurris, 
la actual Calahorra, en Ja Rioja, era ciudad de los vascones, como lo prueban 
entre otros Ptolemaios (11 6, 66) y lo testifica también su nombre terminado 
en -urri partícula presente en otro nombre antiguo de la región, Gracchurri, 
y aún viva en composiciones personales similares vascas, como Blascuri, 
Ochanduri, Bermuduhuri, Eerrsimelluri, Basauri etc. ( 17). 
Sentado esto recordemos que Augusto tuvo durante mucho tiempo a sus 
órdenes, como guardia personal suya, un cuerpo de vascones de Calagurris, 
cuerpo que licenció después de la victoria de Actium en el año 31 antes 
(13) CIL  11 1086. 
(14) CIL  X I I  3183. 
(15) RE art. Cohors, 349. 
(16) C I L  V 3376-7. 
(17) Caro Baroja Materiales para una historia de la lengua vasca, Salamanca, 1946, 
186. 
(18) Dimissa Calagurritanorum m n u ,  quam usque ad devictum Antonium, Suet. 
Aug. 49. 
de J. C. (18) .  Luego veremos cómo Mario tuvo también una escolta personal 
de Vadulli. 
Pero además conocemos varios soldados calagurritanos que fueron a morir 
a orillas del Rhin o del Danuvio, como Aurelius Flavus y su hermano Aurelius 
Lixa, muertos y enterrados en Noviomagus, la actual Nymwegen (Nimega) 
en Holanda ( 19) ;  o como aquel otro que cayó cerca de Viena, en Carnuntum, 
la actual Deutsche-Altenburg (20) .  Unos y otros hicieron constar sus nombres 
y su origen en las lápidas que señalaron, hace 19 siglos, el lugar de su postrer 
descanso. Vascón era también aquel L. Hostilius Saturninus que murió en 
Burdigala, actual Burdeos. Saturninus era de la ciudad de Curnonium conocida 
por Ptolemaíos ( 21 ) quien la coloca explícitamente entre los vascones. La 
lápida se la puso su liberto, quien dio el dato de oriundez diciendo de 
su patrono que era Hispanus Curnoniensis, español de Curnonium (22 ) .  
Por caer aquí fuera de propósito y porque nos llevaría mucho tiempo no me 
extiendo en subrayar la personalidad literaria de Quintiliano, pero conviene 
recordarla por ser de Calagurris y por tanto vascón de nacimiento, y ser, 
por ende, el primer literato vascón conocido aunque escribiera en latín. 
COHOWS CARIETUM ET VENIAESUM 
Esta cohorte nos es mal conocida, pero debió de ser reclutada pronto, 
en los comienzos del Imperio, es decir en los primeros decenios de nuestra era. 
El único documento que de esta unidad nos ha llegado hasta ahora es una 
lápida hallada hace tiempo en una ciudad del N. de Italia, en Brescia, la antigua 
Brixia. Se trata de una inscripción en honor de un tal Gaius Meffius, entonces 
al mando de la unidad. Este homenaje a Meffius se lo hizo la propia cohorte 
que en la lápida dicha se llama a sí misma Cohors Carietum et Veniaesum (23 ) .  
La unidad no estaba compuesta de ciudadanos romanos, como vimos lo 
estaban las de los Vascones y los Vardulli. Eran pues sencillos peregrini 
sin derecho cívicos todavía. 
Respecto a los Caristios étnicamente hablando sabemos algo. Son los 
mismos que Plinio, hacia mediados del siglo 1 de la Era, cita como Carie- 
tes (24) .  Posteriormente, Ptolemaíos, en el siglo 11, los llama ya Caristi (25) .  
En cuanto a sus conmilitones, los Veniaesi, sabemos también por el mismo 
Plinio y en el mismo pasaje que eran sus vecinos por el Sur. El Naturalista 
(19) CIL XIII 8732. 
(20) CIL 111 11239. 
(21) 11 6, 66. 
(22) CIL XIII 621. 
(23) CIL V 4373; Cichorius s. v. 
(24) Plin. 111 26. 
(25) Karistoi, Ptol. 11 6, 8.64. 
Los «VASCOS» EN EL EJÉRCITO ROMANO 
 OS llama Vennenses (26)  y dice de ellos que tenían cinco ciudades de las que 
sólo nombra una, la de los Velienses, es decir Veleia, que hemos de situar 
en la misma Iruña o en todo caso muy cerca de Iruña, sita como se sabe 
junto a la actual Vitoria (27) .  Eran pues alabeses y debían ocupar una buena 
parte de la actual provincia hasta el Ebro. 
COHORS 1 FIDA VAIRBVLLORVM CIVIVM ROMANORVM EQVITATA MILLIARIA 
Los Vardulli ocupaban casi por entero el área que hoy constituye la 
Provincia de Guipúzcoa y llegaban por el Sur algo más abajo, casi hasta 
el Ebro, ocupando por ello buena parte de la actual Provincia de Alava. En 
Strabon (28)  aparecen citados como Bardyétai y Bardyítai, pero el geógrafo 
griego añade esta importante aclaración: «Hoy -época de Augusto- se les 
llama Bardyloi~. Así, pues, los Bardyítay o Bardyétai son los mismos que 
los Bardyloi o Vardulli, siendo esta última designación la romana. Sentado 
lo dicho, ello nos permite identificar ahora a los Vardulli con los Bardyaíoi, 
citados así por Plutarco(29) como tropa de guardia de Mario en el año 114 
antes de J. C. Tal identificación convierte esta cita en el primer documento 
histórico conocido de los Vardulli. 
Yendo ahora al tema de nuestra exposición la primera unidad de Vardulos 
citada como haciendo parte del ejército romano imperial es la que en sus 
títulos completos se llamó Cohors I Fida Vardullorum ciuium Romanorum 
equitata milliavia ( 30 ) . 
La Cohors I Vardullorum fue una de las unidades auxiliares que com- 
pusieron durante muchos años el ejército de ocupación romano en Brittania y 
una de las que mayor número de testimonios nos ha proporcionado. Aparece 
citada tanto en diplomas militares como en inscripciones lapidarias. 
Para mayor claridad comencemos con los diplomas. Estos son siete ( 31 ). 
De ellos se deduce la presencia de la Cohors Vardullorum en Brittannia entre 
los años 98 de la Era y el 145, es decir entre los años finales del reinado 
de Domiciano o comienzos del de Trajano (éste ascendió al Imperio el 27 
de enero del 98)  y el Principado de Marco Aurelio. En Brittannia estaba aún, 
por tanto -con intermedios o sin ellos, pues los documentos no dan pie 
(26) Plin. 111 26. 
(27) 0. Nieto. 
(28) 111 3, 7 y 111 4, 12. 
(29) Mario 43. 
(30) Aquí no haremos sino una exposición sumaria de su historia pues fue Ya objeto 
de una monografía que publiqué en el Boletán de la Real Sociedad vascongada de Amigos 
del País, San Sebastián 1954, a la que remito para cuestiones menores y precisiones 
mayores. 
(31) Diplomata Militaria CIL XVI, edic. Nesselhauf, Berlín 1936 y apéndice seguido 
Nos. 43, 51, 69, 70, 82, 130, 93. 
para deducciones más precisas-, en tiempos de este Emperador antonino. 
Las inscripciones lapidarias, empero, prolongan la permanencia de la Cohors 
Vardullorum, por lo menos, hasta mediados del siglo 111, según veremos 
luego. Junto a esta cohorte figuraban también en el mismo ejército británico 
otras unidades hispanas formadas por Astures, Bracaraugustanos, Vascones, 
Celtíberos etc. Los años que se citan en los diplomas son: 98, 105, 122, 124, 
135, 139 - C. 190 y 145. 
Veamos ahora las inscripciones lapidarias. Estas han sido halladas casi 
en su totalidad en la propia Brittannia y suman en junto hasta ahora diez y 
siete, la mayoría aparecidas en Rochester (nueve), otras en Lanchester (dos), 
Casteclary (una), Castellum 19 del Muro Hadriáneo (una) y Jedburgh Abbey 
(una).  Las demás fuera de Brittannia (32) .  
Estos son los datos epigráficos de todo origen y materia conocidos por 
ahora. Los documentos citados nos dicen que la Cohors I Vardullorum estuvo 
siempre en Brittannia. Sólo uno podría probar (de ser exacta su atribución 
a nuestra cohorte) su estancia, siquiera fuese momentánea, en el Bajo Rhin 
y en fecha indeterminable. Los más han aparecido en el lugar de la antigua 
Bremenium (Rochester), al SE. de Edimburgo. Efectivamente, de las catorce 
lápidas referentes a nuestra cohorte halladas en Brittannia más de la mitad 
(nueve) proceden de este lugar, como hemos visto. Ello permite deducir 
que fue aquí donde la Cohors I Va~dullorum tuvo sus cuarteles permanentes. 
Esto mismo se deduce de las inscripciones referentes a las construcciones y 
reparaciones de ciertos edificios militares en aquella misma localidad. Otras, 
sin embargo, proceden -ya se dejó dicho- de Lanchester, al S. de los Muros 
Hadriáneos, por lo que es de suponer estuvo también algún tiempo en esta 
localidad. La estancia en Bremenium ha de ser posterior a Hadriano y llegar 
hasta mediados del siglo 111. La estancia en Lanchester sería a su vez anterior, 
acaso de la primera mitad del siglo 11. Como el primer documento fechado 
de la cohorte es del año 98 y el último el referente a uno de los Gordianos, 
tenemos con seguridad que la unidad várdula acampó en las fronteras de 
Escocia por lo menos durante más de dos siglos y medio y siempre en puestos 
avanzados como fuerza de choque que era. 
Su actuación debió ser brillante desde el primer momento, pues ya 
en el diploma del año 98 aparece con el distintivo de civium Romanorum 
y el atributo de Fida, títulos que conservó a lo largo de su historia conocida. 
Como estas tropas estaban reclutadas entre pueblos poco o nada romanizados 
-tal era el caso de los Varddli, precisamente- un comportamiento excep- 
clonal brillante podía premiarse con la concesión de la ciudadanía romana, 
lo que quizás ocurriera en el caso de la cohorte várdula. Pero debe advertirse 
que la extensión a todos los hispanos de la ciudadanía romana por Vespasiano, 
(32) Para sus referencias véase mi artículo citado. 
Los «VASCOS» EN EL EJÉRCITO ROMANO 
pudo originar también tal título y llevarlo desde la creación de la unidad, que 
parece fue algunos años antes del 98. Respecto al epíteto de Fida no caben 
estas dudas, siendo un distintivo ganado acaso por su adhesión a algún 
Emperador ascendido al trono en momentos difíciles (Otón, Vitelio o Vespa- 
siano). Como rnilliaria, es decir, teóricamente de 1 .O00 hombres, aparece 
primero en el diploma del año 122 y como equitata, es decir, provista de 
turmae, de caballería, desde el 215. La cohorte millaria equitata estaba 
compuesta teóricamente de 240 jinetes, es decir, de diez turmae de 24 hombres 
más 760 infantes divididos en diez centurias. 
Que hubo más de una cohorte de vardulos lo deja deducir el ordinal 1 
que llevó la única que conocemos. Pero de la Cohors I I  Vardullorum, ni 
de otra cualquiera, nada conocemos. 
AUTRIGONES 
Si de los Caristios estamos mal informados no 10 estamos mejor de 
los Autrigones. Este pueblo aparece citado ya en Strabon que acaba de escribir 
su geografía a comienzos de la Era. Figura junto a los Vardulli con el nombre 
de Allotriges (33 ) .  En lo referente al tema que nos ocupa no sabemos si 
formaron o no tropas auxiliares como sus coterráneos los Vascones, Vardulli, 
Caristi y Veniaesi, que acabamos de citar. Pero un diploma militar hallado 
recientemente en Thamusida, en Marruecos, nos da a conocer a un soldado 
de nombre Flavus natural de Virovesca, entre los Autrigones, es decir, nacido 
donde la actuai Briviesca al N. de la Provincia de Burgos. En Thamusida estaba 
al parecer acampada una cohorte hispana, la Cohors I I  Hispana civium Roma- 
norum y bien pudo servir en ella, aunque Nesselhauf (34 )  sospecha haya 
pertenecido a otro cuerpo, al Ala Geíyzelliana civium Romanorum o al Ala 
Gallorum Taurina civium Romdnorum porque el licenciado Flavus figura 
como ex gregale. En todo caso Flavus debió de entrar en uno cualquiera 
de estos cuerpos en el año 93 de la Era y fue licenciado en el 118, el mismo 
ano en que muerto Trajano subió al trono imperial Hadriano (35) .  Era ya 
ciudadano romano como su nombre indica. Debió de otorgarle este beneficio 
cualquiera de los Flavios. 
NERVII 
En otra ciudad húngara, en Regoly, se halló hace pocos años, concreta- 
mente en 1943, un nuevo diploma militar fechado en 9 de octubre del año 
148. En él se nombra, junto a otras unidades auxiliares, la Cohors I I  
(33) Str. 111 3, 7. 
(34) Epigraphica XII, 1950 34 SS. 
(35) CRAI 1949, 336) 
Neruiorum et Callaecorum ( 3 6 ) .  Poco después ap3reció otro diploma fechado 
en el mismo año 148 con la misma mención (37).  El nombre de esta unidad 
alude a los Nervii, pueblo de estirpe germánica conocido como habitante de 
la llamada Gallia Belgica, es decir, de la parte que tiene como núcleo hoy día 
la región de Bravante. Ahora bien estos Nervii en la época de las invasiones 
celticas desgajaron de su núcleo una tribu que debió de asentarse en España, 
precisamente en Vizcaya, dando nombre al río Nervión. Reparemos, además, 
que el nombre de la unidad cita también a los Callaeci. Ello me invita a creer 
que estos Nervii son precisamente los de las orillas del Nervión y no sus 
hermanos los de la Gallia Belgica. Justifiquemos algo más nuestra opinión. 
A veces, tanto en las Legiones como en los cuerpos auxiliares, ocurría 
que tras una sangrienta batalla las unidades quedaban tan maltrechas, tan 
mermadas, que era preciso reagrupar y refundir dos o más de ellas en una 
nueva unidad completa. Este es el caso, por ejemplo, de las legiones llamadas 
geminae, como la Legio VI1 Gemina. En los cuerpos auxiliares se acostum- 
braba a juntar unidades de procedencia común haciendo constar en el nuevo 
cuerpo así formado los nombres étnicos de sus componentes. Por ejemplo 
-por no citar sino unidades de origen hispano- los Astures y Callaeci 
o los Carietes y Veniaesi. Es también verdad que en ciertas ocasiones no se 
reparaba demasiado en esta hermandad de origen y se unían cuerpos de 
tropa de muy diversas procedencias, como en el caso de los Cohortes de 
Ligures e Hispanos, o de Astures y Tungri. Pero ello era excepcional. En 
general se procuraba -repetimos- que estas refundiciones se hiciesen con 
individuos afines, que es lo que ocurrió con los Astures y Callaeci y los 
Carietes y Venaesi. Este debió de ser también el caso de los Neruii y 
CalZnecz, pueblos ambos de origen celta-germánico. Téngase muy en cuenta 
que estas unidades, formadas por reclutas no romanizados, habían de ser 
mandadas por suboficiales que supiesen el latín pero también las lenguas 
indígenas de estos reclutas a los cuales, al menos en los primeros meses, 
tendrían que traducirles las órdenes, e instruirles convenientemente en sus 
lenguas. 
Es por todo este cúmulo de razones por lo que sospecho muy vivamente 
que estos Nervii eran gentes de orillas del Nervión vizcaíno y no de otro 
lugar. En tal caso tendríamos otra unidad hispana, hasta ahora ignorada 
como tal, que habría que sumar a la ya copiosa lista de las tropas auxiliares 
hispanas al servicio de Roma en los tiempos del Imperio. 
De los Nervii españoles nada podemos decir por no aparecer citados 
en las fuentes clásicas. Pero adviértase que éstas no nos informan siempre 
como quisiéramos. [Con el auxilio de la epigrafía, de la arqueología y la 
(36) Arch. Ertesitó 56, 1943, = AE 1944 núm. 102. Kraft 27 nota 1. 
(37) AE 1947 núm. 37; Kraft, ut supra. 
Los «VASCOS» EN EL. EJÉRCITO ROMANO 
toponimia este campo se ha ampliado mucho. Por ejemplo -y sin salirnos 
del tema que nos ha reunido aquí esta tarde- no sabemos aún quienes 
eran los Campagoni, un pueblo citado en diplomas de la Dacia (actual 
Rumanía) como hispano con toda claridad, ya que el Ala de caballería en 
que formaban se llamó Ala I Hispanorum Campagonum. Creemos era también 
de estas regiones vascas, pero no podemos aún afirmarlo. Otro ejemplo: 
tenemos noticias de un cuerpo de Sucubuli, pero no podemos identificarlo 
aún con certeza. Había en la Baetica (Andalucía) una ciudad que se llamaba 
Ucubi o Sucubi pero a pesar de ello aún hay dudas, pese a que, por otra 
parte, no sabemos de ningún otro pueblo en todo el Imperio Romano que 
pudiera presentar mejores razones. La prudencia sin embargo no nos permite 
asegurar lo que no está bien probado. Otros ejemplos más -siempre en 
el área de lo español- hace aún pocos años pude descubrir dos cuerpos 
auxiliares hispanos mis: el de los Gigurri y el de los Luggones, pueblos 
conocidos por las referencias textuales antiguas griegas y romanas pero 
de los que nada sabíamos a este respecto, es decir si habíaíi proporcionado 
o no, tropas al ejército romano. Hoy día lo sabemos de cierto por sendas 
lápidas descubiertas una en Verin (la de los Gigurri) y otra en el Oriente de 
Asturias (la de los Luggones. Confróntese para éstos los nombres actuales de 
Lugo, Lugones etc.). Ver mi reciente estudio El «exercitus hispanicus» de 
Augusto a Vespasiano, AEspaA 34, 1961, 114 SS.]. 
Volviendo a los Nervii del Nervión: de ser cierta nuestra suposición 
hubo de haber al menos dos Cohortes de Nervii y Callaeci, ya que en el 
testimonio antes aducido aparece la unidad con el ordinal 11. Pero ¿dónde 
está la Cohors I Nerviorum et Callaecorum? Ello es cosa que aún ignoramos 
pero que algún día sabremos, acaso con toda precisión. 


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