Historia de la Astronomía

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LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA


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LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 1
LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 
 Simón García
La historia de una ciencia – en este caso la Astronomía - es la historia de los intentos  
por encontrar un modelo teórico, racional, que sea capaz de explicar, o al menos de  
dar cuenta, de un conjunto de hechos o datos observacionales.
I.- Apariencias que se han de explicar
Rotación aparente de las estrellas
Uno  de  los  datos  que  una  teoría  astronómica  ha  de  recoger  es  la  aparente 
rotación diaria de las estrellas alrededor del polo celeste.
Las estrellas parecen describir una circunferencia completa cada 23 horas y 56 
minutos.
Retrogradación de los planetas
     
La palabra « planeta » es un término griego que quiere decir « trotamundos ». 
Así llamaban a los astros que « vagabundeaban » entre las estrellas que mantienen fijas 
sus posiciones relativas. La Luna, Mercurio, Venus, el Sol, Marte, Júpiter y Saturno, los 
siete planetas de la antigüedad, disfrutan de un movimiento diario hacia el Oeste que es 
justamente el que tienen las estrellas fijas. Pero, además, se mueven lentamente hacia el 
Este. Este último movimiento –excepto en el caso del Sol y la Luna- se ve a veces 
reemplazado por un movimiento de retroceso hacia el Oeste, llamado « retrogradación »
Los astrónomos tenían, en este particular movimiento de los planetas, el principal reto a 
la hora de formular un modelo teórico.
Movimiento aparente del Sol
A lo largo del año el Sol sale siempre en algún punto del horizonte situado hacia 
el Este y se pone hacia el Oste. Pero el lugar exacto por donde sale, el número de horas 
de luz, la longitud de las sombras y el lugar exacto por donde se pone, cambia de un día 
a otro. El solsticio de invierno (22 de diciembre) es el día que el Sol sale y se pone más 
hacia el Sur, las sombras a mediodía son más largas que cualquier otro día del año. En 
los equinoccios de primavera y otoño el Sol sale exactamente por el Este y se pone por 
el Oeste. En el solsticio de verano (21 de junio) el Sol sale y se pone más hacia el Norte, 
LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 2
las sombras al mediodía son las más cortas del año. Así mismo cambia la duración del 
día, es decir, la cantidad de horas de luz.
Las cuatro estaciones del año
Las variaciones de posición del Sol en el horizonte a la salida y la puesta se 
corresponde con el ciclo de las estaciones del año. Por esta razón la mayor parte de los 
pueblos de la antigüedad creyeron que era el Sol el que controlaba las cuatro estaciones.
La trayectoria aparente del Sol y su relación con las cuatro estaciones también 
son datos que se han de incorporar y explicar en cualquier teoría astronómica.
A modo de resumen estas son las cuatro principales apariencias que se han de 
salvar en una teoría astronómica:
En primer lugar el movimiento anual del Sol: si se registra el punto por donde sale el 
Sol cada día en un mapa estelar, a lo largo del año, quedará dibujada una circunferencia: 
la eclíptica.
En segundo lugar, los llamados planetas inferiores, esto es, mercurio y Venus, siempre 
se encuentran en el punto de la eclíptica en el que se encuentra el Sol.
En tercer y cuarto lugar, el dato más difícil de integrar por todos los astrónomos de la 
antigüedad: la retrogradación de los planetas
La astronomía prehistórica
La Astronomía paleolítica
Desde la más profunda antigüedad, el hombre ha contemplado los cielos y se ha 
maravillado con su aspecto. No podemos imaginarnos cuales fueron las explicaciones 
que construyó en su mente al contemplar al Sol, la Luna y las estrellas. 
Con  un cerebro  en  proceso  de  formación,  los  primeros  homínidos  debieron 
encontrarse a merced de las inclemencias del medio ambiente. Los fenómenos naturales 
como la lluvia, la sequía, el frío o el calor tuvieron que sembrar en su mente más miedo  
y temor por lo desconocido, que admiración. 
Es el  Pleistoceno tardío y el  Cro-Magnon se mueve en la Tierra. Muy poco 
podemos  intuir  sobre  el  grado  de  conocimiento  de  la  astronomía  que  manejó  la 
humanidad en esta etapa de su evolución 
LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 3
El Paleolítico Superior, periodo de tiempo que va desde 40.000 a 10.000 años 
a.C.. se caracterizó por un conocimiento astronómico muy básico. Son muy pocos los 
indicios  que  se  han  descubierto,  pero  el  haber  dominado  el  fuego,  trajo  como 
consecuencia el desarrollo ulterior de la humanidad. 
De la última  glaciación, la humanidad emerge con un conocimiento primario 
que la va a permitir iniciar su desarrollo. 
Se atribuye a esta era, el inicio del conocimiento astronómico de la humanidad: 
el hallazgo de huesos tallados, mostrando secuencias de 28 o 29 puntos, es una clara 
alusión a la medida de las lunaciones. De manera similar se han encontrado labrados en 
piedra, de lo que se cree son representaciones del Sol, la Luna y las estrellas.
 
La revolución neolítica 
La  mejora  de  sus  herramientas  de  trabajo  le  permitió  incrementar  su  dieta 
alimenticia  y  por  primera  vez,  la  raza  humana,  mejor  alimentada,  comienza  a 
profundizar sus habilidades existenciales. 
Con el Neolítico, adviene la agricultura y con ella la necesidad de precisar los 
mejores momentos para realizarla. Se han descubierto asentamientos agrícolas que ya 
existían en el año 9.000 a.C.. y pueblos organizados, como el de las cercanías de Chatal 
Huyuk, al suroeste de Turquía, que en el año 6.500 a.C., que poseía casas de dos pisos 
que permitían alojar a unas veinte personas.  
El cultivo de la tierra trajo como consecuencia dos factores: 
Necesidad de predecir  los movimientos  de los astros principales  (el  Sol y la 
Luna) en el cielo. 
Agotamiento de la fertilidad del suelo por la monotonía del cultivo. 
Predicción de los movimientos del Sol y la Luna.
Con el transcurrir del tiempo, la raza humana tuvo que vincular los cambios climáticos 
con las posiciones del Sol en el cielo. Al repetirse las temporadas de frío o calor, lluvia 
o sequía, debió preocuparse por poder predecir sus instantes de ocurrencia: había nacido 
la astronomía de posición. Para poder determinar los puntos de salida y puesta del Sol, 
comenzó  a  fabricar  alineaciones  de  piedra  o  palos.  Con  el  correr  de  los  años  fue 
afinando sus observaciones y mejorando sus métodos de predicción. 
Son ejemplos de estas estructuras: 
Las  alineaciones  de  Carnac y  Le Menec,  en  Francia,  de  4 y 1 Kilómetros, 
tienen 2.934 y 1.099 bloques de piedras (menhires)  respectivamente.  Se encuentran 
alineados con la salida del Sol en las fechas en que debe comenzar la siembra (6 de 
mayo y 8 de agosto). Los análisis arrojan una antigüedad de 6.700 años a.C.. 
Stonehenge, en Inglaterra, complejo de círculos para determinar la salida y puesta del 
Sol y la Luna a través de todo el  año. Uno de sus círculos  internos;  el  Círculo de 
Sarsen, está compuesto de 30 bloques de piedra, uno de los cuales es la mitad de los 
otros: los estudiosos coinciden que es una clara alusión a los 29,5 días que dura cada 
lunación. Se le calcula una antigüedad entre 3.700 a 2.100 a.C.. Ya en el año 2.500 a.C. 
se utilizaba para calcular eclipses de Luna. 
LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 4
   
Astronomía en Mesopotamia
Una de las  regiones  del  planeta  que  se vio  beneficiada  con el  fin  de  la  era 
glaciar, fue Mesopotamia. De hecho se piensa que esta zona del planeta es el punto de 
partida de la civilización actual;  ya que se ha determinado influencia sumeria en las 
civilizaciones egipcias, hindú y china.
     
Egipto
Los  egipcios usaban  un  calendario  basado  en  el  ciclo  anual  de  365  días, 
seguramente desde el cuarto milenio antes de Cristo. El Nilo empezaba su crecida anual 
al principio del año, en el momento en que la estrella  Sirio, tras haber sido invisible 
bajo  el  horizonte,  podía  verse  de  nuevo poco  antes  de  salir  el  Sol.  Con el  tiempo 
observaron que este fenómeno se retrasaba, y de ahí se dedujo que la duración del año 
era en realidad de 365,24 días. Esta diferencia se corrigió en 238 a.C. cuando se agregó 
un día cada cuatro años, para compensar este retraso. Herodoto, dice en sus Historias: 
"los  egipcios  fueron los  primeros  de  todos los  hombres  que descubrieron el  año,  y 
decían que lo hallaron a partir de los astros".
2.- Teorías  precopernicanas
El Universo de las dos esferas
Una de las primeras y más sencillas teorías astronómicas es el Universo de las 
dos esferas. Desde el S.IV a.C. La mayoría de los pensadores y astrónomos griegos, 
creían que la Tierra era una pequeña esfera inmóvil  en el centro geométrico de otra 
esfera en rotación de Oeste a Este, mucho más grande, que arrastraba con ella a las 
estrellas. Más allá de esta enorme esfera no había nada, ni espacio, ni materia.
La  insuficiencia  más  importante  del  modelo  de  las  dos  esferas  reside  en  el 
especial  y  aparentemente  complicado  movimiento  de  los  planetas.  Eso  convertía  en 
poco  probable  la  presunción  que  los  planetas  se  encontrasen  situados  en  la  esfera 
exterior, de manera que los astrónomos griegos comenzaron a rellenar el espacio entre 
la Tierra y la esfera de las estrellas con otras esferas para cada uno de los planetas.
La proximidad relativa de las esferas planetarias a la Tierra se decidió de acuerdo con la 
velocidad del  planeta  correspondiente.  Así,  el  planeta  más lento,  Saturno,  se colocó 
cerca de las estrellas fijas; la Luna, la más rápida de los planetas cerca de la Tierra.
LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 5
Cosmología aristotélica
Aristóteles se basó en el modelo anterior a la hora de formular su cosmología. El 
Universo, para Aristóteles, lo formaba un conjunto de carcasas cristalinas concéntricas 
en las cuales estaban incrustados los planetas. Había exactamente 55 carcasas esféricas 
cristalinas que en un complicado movimiento, impulsado por las estrellas fijas, daban 
lugar a los movimientos aparentes de los planetas. Estas esferas tenían ejes diferentes, 
se movían uniformemente, pero con velocidades y sentidos diferentes. Así, por ejemplo, 
Marte  tenía  asignadas cuatro esferas.  En la más interior  se encontraba incrustado el 
planeta, otra daba lugar a su movimiento diario. Otra al movimiento anual y la última a 
las retrogradaciones.
Este modelo no explicaba porqué los planetas brillan más cuando retrogradan.
  
El sistema básico epiciclo- deferente
Ptolomeo, un astrónomo de Alejandría que vivió en el siglo II d. De C., elaboró 
un modelo astronómico que perduró hasta Copérnico. Ptolomeo admitía de entrada que 
la Tierra era el centro inmóvil del Universo, que el cielo es esférico y gira, que todos los 
astros se mueven a velocidad uniforme y en movimientos circulares.  Pero con estas 
suposiciones  no era  suficiente  una  sola  circunferencia  por  planeta  para explicar  sus 
movimientos aparentes.
Para explicar cuantitativamente los movimientos de los planetas era necesario 
complicar el sistema con epiciclos sobre epiciclos y otros artificios geométricos.
Excéntricas
Así, a Ptolomeo le hizo falta introducir la excentricidad en su sistema para evitar 
algunas discrepancias entre lo que su modelo de epiciclos y deferentes preveía y los 
resultados de la observación de los movimientos reales.
Con las excéntricas, la tierra ya no es exactamente el centro geométrico de las órbitas 
planetarias y pasa a ser un punto imaginario en los alrededores de la Tierra. Todavía fue 
necesario complicar más el sistema: el punto ecuante es diferente para cada uno de los 
planetas Para algún planeta el punto ecuante recorre un deferente, el centro del cual es la 
Tierra y todavía se da el caso que el punto ecuante tenga que recorrer un deferente, el 
centro del cual, por su parte, sea excéntrico respecto de la Tierra
Punto equante
LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 6
Eso no era suficiente para dar cuenta de los movimientos planetarios observados. 
Hacía falta otro dispositivo geométrico: el equante. Este artificio del modelo geométrico 
de Ptolomeo es particularmente interesante, porque las objeciones de carácter estético 
que Copérnico le hizo fueron uno de los motivos esenciales  que le llevaron a rehusar el 
modelo ptolemaico.
El equante es el  punto respecto del cual la velocidad angular de rotación del 
deferente del planeta es constante.
    
Generación de una órbita elíptica y de otra cuadrada mediante epiciclos
Con todos los artificios geométricos citados el problema de intentar explicar el 
movimiento de los planetas se había convertido en una simple cuestión de disposición 
de los diferentes elementos que entraban en juego: un juego combinatorio.
La pregunta que se planteaban los astrónomos era:¿qué particular combinación 
de  deferentes,  excéntricas,  epiciclos  y  equantes  pueden  explicar  los  movimientos 
planetarios con la mayor sencillez y precisión?
Con los artificios geométricos de Ptolomeo, por ejemplo, se puede explicar, por 
ejemplo, una trayectoria elíptica.
Y  ¡más  difícil  todavía!  ¡Un  adecuado  sistema  de  movimientos  circulares 
combinados puede dar lugar a una órbita planetaria cuadrada!! Y en general, cualquier 
forma geométrica se puede generar a partir del modelo de Ptolomeo.
Este modelo llegó a preocupar tanto a Alfonso X El Sabio que llegó a decir que si Dios 
le hubiera preguntado a él a la hora de hacer el Universo le habría recomendado un 
modelo más sencillo
  3.- Innovación copernicana
« El  muy  afamado  y  muy  erudito  Nicolaus  Copérnicus,  astrónomo 
incomparable » fue canónigo de Warmia – provincia gobernada por su tio y tutor el 
obispo Luís Watzelrode-. Copérnico nació en Torun el año 1473 y murió el 1543, el 
mismo  año  que  se  publicaba  su  obra  más  importante.  « De  revolutionibus  orbium 
coelestiun ».
Copérnico hizo personalmente muy pocas observaciones astronómicas.
Primero  estudió en la  Universidad de Cracovia  – capital  en aquellos  tiempos de su 
patria:  Polonia  -.  Más  tarde  amplió  sus  estudios  en  las  universidades  italianas  de 
Bolonia y Padua donde tomó contacto con los ambientes renacentistas. Su contacto con 
los neoplatónicos florentinos es el origen de su concepción heliocéntrica del mundo.
LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 7
  
El sistema copernicano
Representación  heliocéntrica  de  los  planetas  conocidos  en  tiempos  de 
Copérnico, tal como fue dibujada en su libro « De revolutionibus orbium coelestium »:
I. Esfera inmóvil de las estrellas fijas.
II. Saturno hace un giro completo cada 30 años.
III. Júpiter cada 12 años.
IV. Marte cada 2 años.
V La Tierra, junto con la Luna, cada año
VI. Venus cada 9 meses.
VII. Mercurio cada 80 días.
El Sol está, en el modelo de Copérnico, situado 
en el centro del Universo y de las órbitas de los
planetas, la tierra no es más que uno de ellos.
El movimiento eclíptico del Sol
En la imagen se representa un dato observacional  explicado según el modelo 
geocéntrico de Ptolomeo y según el modelo heliocéntrico de Copérnico.
El dato observacional es el aparente movimiento anual del Sol por su eclíptica. El Sol 
efectúa un movimiento regresivo a través del Zodíaco.
LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 8
   
El movimiento que depende del Sol, de Mercurio y de Venus
Los llamados planetas inferiores – Mercurio y Venus – tienen un movimiento 
siempre ligado al Sol del cual Mercurio no se separa más de 23º y Venus más de 44º. La 
Astronomía ptolemaica explicaba esta observación vinculando los deferentes de ambos 
planetas  al  del  Sol,  de  manera  que  el  centro  del  epiciclo  del  planeta  se  mantenía 
constantemente sobre una recta que pasa por la Tierra y el Sol. Copérnico explicaba los 
movimientos de estos planetas de una manera más sencilla y natural.
Retrogradación de los planetas superiores
En el sistema copernicano los planetas retrogradan cuando su movimiento les 
lleva  a  ocupar  el  punto de su trayectoria  más  cerca  de  la  Tierra.  Este  momento  es 
también cuando el planeta brilla más.
La Astronomía ptolemaica – geocéntrica – también explicaba estos fenómenos,  pero 
necesitaba recurrir a los epiciclos, cosa que el sistema copernicano no necesitaba para 
explicar sus aspectos cualitativos de los movimientos planetario.
   
Retrogradación de los planetas inferiores
Este dibujo, tomado como los anteriores del libro póstumo de Norwood Russell 
Hanson « Constelaciones  y conjeturas »,  explica  de una  manera  original  el  aparente 
movimiento de retroceso de los planetas inferiores y como unas mismas apariencias se 
salvan de manera diferente según que la explicación sea heliocéntrica o geocéntrica.
La paralaje estelar
LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 9
Uno de los argumentos más fuertes a favor de la inmovilidad de la Tierra y, por 
tanto, en contra del sistema de Copérnico, era la ausencia de la paralaje estelar.
Si las  constelaciones  están en la  esfera estelar  y si  la  Tierra  se mueve,  entonces se 
habrían de observar cambios en la configuración de las constelaciones, es decir, en las 
posiciones relativas de las estrellas. Ahora bien: las configuraciones no cambian y por 
otra  parte  la  esfera celeste  está  a  una  distancia  finita,  como lo demuestra  el  giro  a 
nuestro alrededor en un tiempo finito. Por tanto la Tierra no se mueve.
La única contra argumentación la dio Copérnico: « la distancia de la Tierra al 
Sol es prácticamente ínfima en comparación con las magnitudes del firmamento ». La 
paralaje estelar es pues inapreciable.
El argumento solamente admitía tres opciones: negar el heliocentrismo, negar la 
finitud  de  la  distancia  a  las  estrellas  o  esperar  que  una  mayor  precisión  en  los 
instrumentos astronómicos consiguiera detectar finalmente la paralaje.
La paralaje estelar no se detectó hasta 1838 por Friedric Wilheim Bessel. 
Tycho Brahe
Tycho  Brahe  (1546  –  1601)  después  de  estudiar  en  diversas  universidades 
europeas, volvió a Dinamarca, su patria, donde fue nombrado astrónomo real. Gracias a 
la  ayuda  del  monarca,  consiguió  construir  un  observatorio  en  la  isla  de  Wen en  el 
estrecho de Sund, en el Báltico, el observatorio Uraniborg que se convirtió en uno de los 
centros de la ciencia de la época.
Cuando perdió el favor del rey emigró a Praga, donde completó su obra y murió. 
Su  importancia  para  la  Astronomía  reside  en  la  sistematización  de  las  medidas 
astronómicas  realizadas  hasta  ahora.  En  sus  « Tablas  Rudolfinas »  resumió  las 
observaciones que se pueden hacer sin instrumentos ópticos sobre los astros. Demostró 
también el carácter astronómico – supralunar – y no meteorológico – sublunar – de las 
« novas » y de los cometas, con lo cual refutaba la afirmación aristotélica, dominante en 
su tiempo, de la perfección e inmutabilidad de los cielos.
El sistema ticoico
Tycho Brahe propuso un modelo del sistema planetario en el cual la TIERRA 
ERA EL CENTRO, LA Luna y el Sol se movían a su alrededor, y los otros planetas se 
movían alrededor del Sol.
Tycho  Brahe  consiguió  con  su  modelo  conciliar  la  Biblia,  las  leyes  del 
movimiento de la física aristotélica y la ausencia de la paralaje estelar. Al mismo tiempo 
su sistema es  equivalente,  desde el  punto  de vista  matemático,  al  de Copérnico.  El 
modelo de Tycho obliga a dejar de lado las esferas cristalinas que hasta ahora se había 
pensado que arrastraban a los planetas a lo largo de sus órbitas. El modelo de Tycho fue 
rápidamente admitido por los jesuitas, que lo explicaron por tierras de misión.
El  sistema  geo  –  heliocéntrico  tiene  antecedentes  en  la  Astronomía  antigua 
(Heráclides y Ecfantos) y medievales (Juan Escoto Eriúgena) pero Copérnico, aunque lo 
conocía, no le hizo caso.
Johannes Kepler
Kepler  nació  en  Well  el  año  1575  y  murió  en  Ratisbona  en  1630.  Estudió 
Astronomía con el copernicano Mästlin. Además de un gran matemático, fue astrónomo 
y  astrólogo  de  diferentes  monarcas  europeos.  Obtuvo  más  recursos  de  esta  última 
actividad que de sus conocimientos científicos. Su vida fue una continua desgracia. Su 
madre fue acusada de brujería, su mujer murió loca, siete de sus hijos murieron. Todo 
LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 10
eso hizo que dijera que se refugió en los cielos para huir de esta Tierra. En 1600 se 
encontró  con  Tycho  Brahe.  En  16009  publicó  la  « Astronomía  nova »  y  en  1619 
« Armonices  Mundi »,  obras  que  son  los  fundamentos  de  la  Astronomía  científica. 
Kepler consiguió transformar la concepción heliocéntrica de Copérnico en un modelo 
matemático exacto. Si embargo sus teorías científicas no pueden considerarse del todo 
acertadas
Las dos primeras leyes  de Kepler
            Aunque Kepler descubrió la segunda ley antes 
que la primera, cuando estudiaba las irregularidades de hasta 8 minutos que presentaba 
el planeta Marte respecto a los sistemas copernicano y ticoico, en su libro “Astronomía 
Nova” (1619) aparecen enunciadas en orden habitual.
1ª. Los planetas se mueves en órbitas elípticas con el Sol en uno de sus focos.
2ª. La línea que une el centro de un planeta con el Sol barre áreas iguales en tiempos 
iguales.
Esferas de Kepler
Kepler  era  un  astrónomo  y  matemático  fascinado  por  la  geometría  de 
Euclides. Veía en el Universo la obra de un divino creador, el Geómetra Perfecto. En 
el afán de descubrir esa geometría pasó gran parte de su vida intentando asociar los 5 
sólidos pitagóricos a las órbitas de los planetas alrededor del Sol, anidando unos dentro 
de otros, en lo que él llamo su "misterio cósmico", publicado en 1596.
Basándose en el dodecaedro y en las esferas que surgen del cruce de sus diagonales, 
pudo situar las órbitas de algunos planetas. Kepler intentaba dar una explicación a las 
distancias  de  las  orbitas  planetarias  propuestas  por  Copérnico,  pero  atribuyendo  su 
origen al Geómetra Perfecto, ya que no estaba de acuerdo con la visión de Copérnico, 
que  parecía  carente  de  armonía y,  sin  embargo,  la  presencia  del  gran  Geómetra, 
presuponía  que  debía  contener  una  geometría  perfecta.
A medida que se fueron descubriendo más planetas en el Sistema Solar ésta hipótesis 
fue cayendo en descrédito, pero su legado más importante fue la idea de un universo que 
se puede explicar mediante funciones geométricas y fue un anticipo de la tercera ley de 
Kepler
      
Galileo
Galileo nació en Pisa en 1564 (año en le que murió Miguel Ángel) y murió en 
Arcetri  en  1642  (Año  en  el  que  nació  Newton).  Dedse  1597  era  un  copernicano 
convencido. En 1604 estudió una estrella  nova que había aparecido en la constelación 
de  Ofiucus.  En  1610  publicó  el  « Sidereus  nuntius »  donde  describió  todos  los 
descubrimientos realizados con un telescopio de unos 20 aumentos construido por él. 
Los datos obtenidos le sirvieron para confirmar el sistema copernicano. Nadie como él 
LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 11
supo  esbozar  la  problemática  filosófica  de  la  nueva  ciencia.  Sus  conflictos  con  la 
ideología  dominante:  la  Iglesia  y  el  aristotelismo,  culminaron  en  1932,  año  de  la 
publicación de « Los dos Sistemas Máximos del Mundo » y en el proceso al que fue 
sometido por la Inquisición por sus ideas copernicanas. Se le puede considerar como 
uno de los creadores de la nueva ciencia.
Telescopio de Galileo
El mismo Galileo describe en « Sidereus Nuntius » (1610) como construyó su 
primer telescopio: « Basándome en la doctrina de la refracción, primeramente preparé 
un tubo de plomo, en cuyos extremos coloqué dos lentes, las dos planas en una de sus 
caras, mientras que, en la otra, una de las lentes era convexa y la otra cóncava ». Con 
este primitivo telescopio, Galileo se convirtió en el principal propagandista del sistema 
copernicano, ya que, por una parte, tira por tierra algunas tesis del aristotelismo, como 
era la perfección y la inmutabilidad de los cielos y,  por la otra, sus descubrimientos 
empíricos tienen explicación en un Universo copernicano.
               
Dibujos de la superficie de la Luna
Gracias  a  su  telescopio,  Galileo  descubrió  que  « la  Luna  no  se  encuentra 
recubierta por una superficie lisa y pulida, sino que, como la faz de la Tierra, está llena 
de grandes protuberancias, profundas lagunas e infructuosidades ». Este descubrimiento 
falseaba la creencia tradicional según la cual los cuerpos celestes eran perfectamente 
esféricos. El dibujo de la Luna está en el « Sidereus Nuntius » de Galileo.
Los astros mediceos
Uno  de  los  descubrimientos  más  espectaculares  que  realizó  Galileo  con  su 
telescopio fue el e los satélites de Júpiter, a los que bautizó como « astros mediceos » 
(Medicea sidera) en honor de los Médicis florentinos. Este descubrimiento resultaba de 
gran importancia para dar crédito al sistema copernicano. El mismo Galileo dijo: « hay 
cuatro estrellas en el cielo que se mueven alrededor de Júpiter como Venus y Mercurio 
lo hacen alrededor del Sol ».
Las manchas solares
Con el descubrimiento de las manchas solares, Galileo asesta otro golpe a la 
tradicional inmutabilidad del cielo. Por otra parte, este descubrimiento nos muestra la 
ambigüedad científica del siglo XVII. Con su grandeza y sus miserias, porque al parecer 
fue Kepler  el  primero  en descubrir  por  accidente  las  manchas  solares.  Sin embargo 
fueron los chinos que libres de prejuicios aristotélicos, ya las habían descubierto hacía 
siglos.
LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 12
Contemporáneo de Galileo, el Jesuita P. Critoph Scheiner observó en 1611 las 
manchas del Sol con el telescopio de Galileo.
Las fases de VENUS
Las fases de Venus, previstas por Copérnico y descubiertas por Galileo gracias a 
su telescopio, suponían una refutación del sistema ptolemaico mientras que resultaban 
explicadas por el sistema copernicano.
En  el  sistema  ptolemaico  un  observador  desde  la  Tierra  no  podría  ver  más  que  la 
primera media Luna de la cara iluminada de Venus. En el sistema copernicano puede 
ver casi toda la cara iluminada de Venus en el momento en que este está a punto de 
pasar por detrás del Sol o en el momento en que lo acaba de hacer. Puesto que en este 
momento es cuando se encuentra más lejos de la Tierra,  es, por eso, que se ve más 
pequeño.
Portada del libro « Diálogo sobre los dos sistemas máximos »
En esta portada se ve como discuten Aristóteles, Ptolomeo y Copérnico, tema 
real del diálogo, porque en ellos se enfrentan los dos sistemas principales paradigmas de 
existían. Galileo, desde su copernicanismo militante, expondrá los argumentos que dan 
soporte no solamente a la sencillez y a la elegancia del sistema copernicano, sino a su 
validez objetiva. Esta obra será la que llevará ante la inquisición en 1633
Isaac Newton
Nació en Woolsthorpe (Lincolnshire) el año 1642 y murió en Londres el año 
1727. Fue estudiante y profesor del Trinity College de Cambridge.  Los primeros 35 
años  de su vida fueron los más creativos,  porque formuló el  teorema del binomio, 
descubrió el cálculo de fluxiones (análisis infinitesimal), construyó el primer telescopio 
de reflexión, descubrió la naturaleza de la luz blanca y comprendió el carácter universal 
de la atracción gravitatoria. Para muchos historiadores de la ciencia es el científico más 
grande de todos los tiempos. Hombre desagradable, ambicioso, malhumorado, fue de la 
Royal Society y director de la Casa de la Moneda.
Creó la nueva física y clausuró la revolución copernicana con su ley de la gravitación 
universal,  dándole  una  base  física.  Sus  obras  más  importantes  son:  « Philosophiae 
Naturalis Principia Mathematica » (1687) y la « óptica » (1704).
El telescopio reflector de Newton
Newton construyó el primer telescopio reflector en 1671.De 5 cm. de diámetro y 
15  cm.  de  largo,  podía  amplificar  objetos  de  la  misma  manera  que  un  telescopio 
ordinario de la época de 180 cm.
El telescopio reflector de Newton es una muestra de los avances de la teoría (Óptica de 
Newton) y la necesidad de la ciencia de un instrumento tecnológicamente avanzado.
LA EVOLUCIÓN DE LA ASTRONOMÍA 13
    
Los satélites como proyectiles
Newton  explicó  el  movimiento  de  los  planetas  y  satélites  como  si  fuesen 
enormes proyectiles lanzados a una velocidad tan grande que no acaban de caer nunca 
sobre la superficie de la Tierra y así giran siempre a su alrededor. En « De Systemate 
Mundi » (1666) Newton explicaba así la figura: « Si examinamos el movimiento de los 
proyectiles  entenderemos.  Fácilmente  que  los  planetas  se  mantienen  en  sus  órbitas 
gracias  a  las  fuerzas  centrípetas  (…).  Si  ahora  imaginamos  cuerpos  lanzados  en 
direcciones  paralelas  hacia  un horizonte cada vez más alto,  5,  10, 100, 1000 o más 
millas o como varios semidiámetros de la Tierra entonces aquellos cuerpos, según sus 
diferentes velocidades y diferentes fuerzas de gravedad de acuerdo con sus altitudes, 
describen curvas concéntricas a la Tierra o bien diversamente excéntricas y seguirán 
girando en el cielo con estas mismas trayectorias tal como lo hacen los planetas en sus 
órbitas ».
Fuentes de consulta
RUSSELL  HANSON,  Norwood.:  Constelaciones  y  conjeturas.  Alianza  Editorial. 
Madrid, 1978
KUHN, Thomas S.: La revolución copernicana. Ariel; Barcelona, 1978.
KOESTLER, Arthur.: Los sonámbulos; EUDEBA; Buenos Aires, 1967.
Ferrys, Timothy.: La aventura del Universo. Crítica; Barcelona, 1990
TATON, René.: Historia General de las ciencias. Orbis, Barcelona, 1988
http://www.tayabeixo.org/historia/; www.astromia.com 
www.thales.cica.es/rd/recursos ; www.iac.es

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