Morfógenos Durante el Desarrollo Embrionario de Vertebrados - SciELO

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INTRODUCCIÓN
 El proceso mediante el cual las células embrionarias
dan origen a estructuras ordenadas y coherentes se conoce
como formación de patrones, siendo fundamental en esta
fase que las células adquieran información posicional. Los
patrones del desarrollo se relacionan con la organización
espacial del embrión, es decir, las identidades celulares se
deben adquirir con la debida orientación espacial (Wolpert,
2009).
 Los morfógenos actúan como señales posicionales que
controlan el destino celular en el embrión. Este concepto,
en el que una  gradiente de señalización regula la expresión
diferencial de genes de una manera dependiente de la con-
centración, proporciona una base para la comprensión de
muchos procesos de modelado del cuerpo embrionario
(Gurdon & Bourillot, 2001; Tabata & Takei, 2004; Ashe &
Briscoe, 2006; Wartlick et al., 2009; Kanodia et al., 2011).
 El término morfógeno se aplica a una molécula de
naturaleza orgánica que es producida y secretada por un gru-
po de células embrionarias y que puede difundir y actuar a
distancia sobre otras células o tejidos (Tabata & Takei). El
morfógeno se une a un receptor de membrana,
citoplasmático o nuclear de un grupo de células  gatillando
en ellas una respuesta celular dependiente de la concentra-
ción del morfógeno (Gilbert, 2010). Esto implica que dife-
rentes grupos celulares que se encuentran a distancias dis-
tintas del punto de producción del morfógeno van a “detec-
tar” diferentes concentraciones de él. Así, no todos los teji-
dos que entren en contacto con el morfógeno responderán
de igual manera, lo que producirá finalmente una diferen-
ciación celular que es dependiente de la distancia al punto
de producción del morfógeno (Wartlick et al., 2009). La con-
centración del morfógeno en cada punto entrega a las célu-
las la información posicional en relación a la fuente de la
señal, gatillando respuestas celulares diferentes y correcta-
mente interrelacionadas en el espacio (Gordon et al., 2011)
(Fig. 1).
Criterios para reconocer un morfógeno: Idealmente debe
ser 1) una molécula de señalización que esté en el lugar co-
rrecto y en el momento exacto  del  desarrollo 2) Debe ser
producida por una fuente localizada, 3) Formar un gradiente
de concentración dependiente de la distancia, 4) Provocar
una respuesta celular directa, es decir que la célula que se
encuentra en el gradiente de concentración debe responder
Int. J. Morphol.,
32(1):319-326, 2014.
Morfógenos  Durante  el  Desarrollo  Embrionario  de  Vertebrados
Morphogens  During  Embryonic  Development  of  Vertebrates
Mariana Rojas*,**; Iskra A. Signore**,*** & Roberto Mejías
ROJAS, M.; SIGNORE, I. A. & MEJÍAS, R. Morfógenos durante el desarrollo embrionario de  vertebrados. Int. J. Morphol., 32(1):319-
326, 2014.
RESUMEN: Durante el desarrollo embrionario, las células de muchos tejidos se diferencian de acuerdo con la información de
posición que se establece por las gradientes de concentración de morfógenos. Estas son moléculas de señalización secretadas en  una
región restringida de un tejido y se difunden lejos de su fuente para formar una gradiente de concentración. La molécula de un mismo
morfógeno actúa generalmente en distintas etapas de desarrollo de un organismo y puede provocar reacciones muy diferentes en las
células en función de su historia de diferenciación. Los morfógenos más conocidos son miembros del factor de crecimiento beta (TGF-
b), Hedgehog (Hh), familias Wnt y los microRNAs.
 PALABRAS CLAVE: Morfógenos; Gradiente de morfógenos; Tubo neural; Somitos; Desarrollo embrionario.
*      Programa de Doctorado en Ciencias Morfológicas. Universidad de La Frontera, Temuco, Chile.
**     Programa de Anatomía y Biología del Desarrollo, ICBM, Facultad de Medicina. Universidad de Chile, Santiago, Chile.
***    Instituto de Neurociencias Biomédicas BNI. Universidad de Chile, Santiago, Chile.
****  Unidad de Anatomía Humana, Universidad Mayor, Temuco, Chile.
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directamente al morfógeno mediante receptores para él. 5)
La respuesta debe ser dosis-dependiente, un aumento en el
gradiente hará que todas las células experimenten una con-
centración de morfógeno elevada, y que se cambie su res-
puesta a un nivel más alto. Del mismo modo, la
subexposición al morfógeno debe hacer que las células res-
pondan de manera progresivamente más baja en la escala de
respuestas a su disposición. 6) Las células en la ruta del
morfógeno deberían mostrar dos o más tipos de respuesta,
por ejemplo la expresión de diferentes genes, además de su
destino por defecto (Gurdon & Bourillot).
Modelos para el trasporte de morfógenos. El transporte
puede ser por 1) difusión simple a través de los espacios
extracelulares; 2) endocitosis a través de las células mediante
vesículas endocitócicas 3) proteoglicanos, es así como se
ha  caracterizado al heparán sulfato (HSPG) como un regu-
lador esencial para la formación de gradientes de morfógenos
(Yan & Lin, 2009). En otros casos, la endocitosis mediada
por receptor seguida rápidamente por la degradación ha sido
propuesta como una vía de producción de  un gradiente neto
en la actividad proteica (Wolpert).
 El establecimiento de un patrón  requiere la inter-
pretación de la información posicional. El biólogo inglés
Lewis Wolpert propuso en 1968 un modelo para explicar
cómo es posible especificar la información posicional en el
embrión. La manera más simple de hacerlo - dice Wolpert -
es a través de la disminución monótona de la concentración
de alguna molécula, es decir, a través de la formación de un
gradiente que disminuye con la distancia. La concentración
en cada punto entrega a las células la información posicional
en relación a la fuente de la señal, gatillando respuestas ce-
lulares diferentes y correctamente interrelacionadas en el
espacio (Wolpert; Gilbert). Según Wolpert podemos ejem-
plificar esto con la bandera francesa, ella tiene un patrón
simple, un tercio azul, un tercio blanco y un tercio rojo, a lo
largo de un eje. Las células deben adquirir información
posicional, luego ellas interpretan esta información y se di-
ferencian de acuerdo con sus programas genéticos. Las del
lado izquierdo de la línea serán azules, las del tercio medio
serán blancas y las del tercio derecho rojas. El modo en que
serán interpretados los valores posicionales dependerá de
las instrucciones genéticas particularente activas y será in-
fluido por su historia de desarrollo. Existe una identidad
posicional y una identidad celular pero ambos procesos son
desacoplables.
Formación del gradiente: Podemos considerar dos meca-
nismos simples que permiten crear el gradiente
morfogenético. En el primer caso, el morfógeno se produce
de manera localizada y difunde, creando un gradiente de
concentración (Fig. 2). En el segundo caso, el morfógeno
presenta una concentración uniforme contrastada por un
inhibidor producido de manera localizada y que presenta
una gradiente de concentración. El inhibidor impide la unión
del morfógeno a su receptor en la célula de manera propor-
cional a su concentración en cada punto del espacio. Como
resultado, el morfógeno presenta un gradiente de actividad
(Fig. 2). En ambos casos, las células reciben una señaliza-
ción en forma de gradiente que se debe a la presencia del
morfógeno (Wolpert; Signore, 2012).
Fig. 1. Un morfógeno es producido desde una fuente localizada
(F) y difunde a través de las células para establecer una gradiente.
Las células responden a diferentes concentraciones de la señal re-
gulando diferentes sets de genes (rojo, naranjo, amarillo, verde,
azul) esto induce  diferentes destinos celulares (A, B, C, D, E) a
las diferentes distancias de S.
Fig. 2. Mecanismos para crear un gradiente morfogenético A: Fuen-
te de Morfógeno, B: Fuente de inhibidor.
ROJAS, M.; SIGNORE, I. A. & MEJÍAS, R. Morfógenos durante el desarrollo embrionario de  vertebrados. Int. J. Morphol., 32(1):319-326, 2014.
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Concentraciones de los gradientes de morfógenos. Exis-
te poca información directa debido a  que estas moléculas
parecen ser efectivas a concentraciones muy pequeñas (in-
feriores a los nanomoles) y que en la mayor parte de los
casos no es posible observar la presencia del morfógeno más
que por la distribución de su mRNA. Sin embargo, se ha
descubierto que en un gran número de casos, el gradiente de
un morfógeno se construye  mediante la acción de
inhibidores. Un ejemplo de este tipo de gradiente se ha en-
contrado en el desarrollo de Xenopus laevis en relación a la
proteína morfogenética de hueso (BMP), perteneciente a la
familia de los TGF-b. Existe un antagonismo entre la ac-
ción de BMP (ventralizante) y moléculas producidas por el
organizador de Spemann (dorsalizante) (Fig. 3). Cuando
BMP actúa en el ectodermo, inhibe el destino neural por
defecto y promueve la expresión de genes de tipo epidermal.
En el mesodermo, BMP promueve en dosis bajas la diferen-
ciación a músculo; en dosis intermedias promueve la for-
mación del riñón y en dosis altas la expresión de genes típi-
cos de las células sanguíneas. El organizador secreta molé-
culas como Chordin que impiden la acción de BMP en el
ectodermo y mesodermo cercanos al organizador (Fig. 3).
Chordin no tiene receptores propios sino que actúa unién-
dose directamente a BMP, impidiendo que éste interactúe
con sus receptores. Las diferentes dosis de BMP, por lo tan-
to, se obtienen por interacción con sus inhibidores (Wolpert).
¿Cómo se logra que una población de células tenga
respuestas distintas en función de la concentración de un
morfógeno? Una posibilidad sería que cada célula presenta-
ra umbrales distintos de respuesta. Es decir, cada célula ten-
dría un comportamiento individual binario: responder o no
responder a la señal. Las diferencias serían entonces un efecto
poblacional y no una característica de la célula individual.
Sin embargo, existen experimentos que indican que una cé-
lula individual puede desarrollar fenotipos distintos depen-
diendo de la concentración del morfógeno presente. En es-
tos experimentos se disponen células provenientes del polo
animal de una blástula de Xenopus laevis en un arreglo cir-
cular alrededor de una esfera embebida con activina.
La activina es una molécula tipo TGF-b capaz de inducir
tejido mesodérmico a partir del epiblasto. El tipo de
mesodermo inducido por la activina depende de la concen-
tración. En particular, a concentraciones bajas de activina
se induce la expresión del gen X-brachyury (Xbra), mien-
tras que a dosis altas los genes inducidos son goosecoid (gsc)
y eomesodermin (eomes) (Gurdon & Bourillot). En estos
experimentos es posible observar que las mismas poblacio-
nes celulares pueden expresar tanto Xbra cómo gsc, depen-
diendo de la cantidad de activina a la cual son expuestas,
confirmando que la respuesta diferencial al morfógeno es
una característica individual de las células.
Morfógenos más conocidos. Aunque en principio cualquier
molécula extracelular puede cumplir esta función, la mayo-
ría de los morfógenos se ha relacionado con las familias
Wingless (Wnt), TGF-b y Hedgegog (HH).
Morfógenos durante el período somítico. En el desarrollo
embrionario es fundamental que de alguna manera las célu-
las “reconozcan” su posición y  adquieran información
posicional. Los somitos son estructuras mesodérmicas que
aparecen transitoriamente  en el desarrollo embrionario y
están ubicadas a ambos lados del tubo neural. Las células
que están ubicadas ventromedialmente en el somito se dife-
renciarán en el cartílago y hueso de la columna vertebral,
mientras que la otra parte del somito (dorsal) da lugar a la
musculatura estriada y dermis (Aoyama & Asamoto, 1988).
Sin embargo, el mesodermo pre-somítico adquiere su iden-
tidad posicional antes de la somitogénesis. Como es cono-
cido, la interpretación de la información posicional y la his-
toria particular del desarrollo de la célula en cuestión actúan
en sinergia para la generación de la estructura final pero son
procesos distintos. Consecuentemente, no existe una rela-
ción simple entre la información posicional y el patrón fi-
nal: la misma señal y la misma información posicional pue-
den producir una variedad de formas en tejidos y/o momen-
tos distintos del desarrollo. Esto es un reflejo de las diferen-
cias genéticas y ontogénicas existentes entre distintos gru-
pos celulares.
Fig. 3. Dibujo que representa un embrión de Xenopus laevis. En la
zona cercana al labio dorsal del blastoporo (1) se observa que la
acción de BMP (2) es inhibida por Chordin (3). Modificado de De
Robertis, E. Evo-Devo: Variations on Ancestral Themes. Cell,
132:185-95, 2008.
ROJAS, M.; SIGNORE, I. A. & MEJÍAS, R. Morfógenos durante el desarrollo embrionario de  vertebrados. Int. J. Morphol., 32(1):319-326, 2014.
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En el embrión, se desarrolla una gradiente
anteroposterior de factor de crecimiento fibroblástico
(FGF), con su punto más elevado en el nodo. Esta gradiente
de FGF es formado por las células del nodo que sintetizan
mRNA de FGF, el cual es degradado paulatinamente a
medida que las células dejan la región en dirección ante-
rior al constituir el mesodermo presomítico. Esto da como
resultado una gradiente de proteína FGF traducida y
secretada que se mueve contínuamente hacia atrás a medi-
da que el  embrión se alarga. El gradiente en el mesodermo
disminuye de manera paulatina hasta la posición del últi-
mo somito formado, lo cual indica que los somitos se cons-
tituyen cuando el nivel de FGF llega a un umbral bajo
(Aulehla & Pourquié, 2010). Por el contrario, el ácido
retinoico sintetizado y secretado por los somitos origina
un gradiente opuesto que antagoniza a FGF. (El ácido
retinoico es una pequeña molécula de señalización deriva-
da de la vitamina A). Este morfógeno podría participar en
el establecimiento del patrón del embrión mediante la acti-
vación de la expresión de genes específicos. Difunde en
dirección cefálica desde su sitio de síntesis en los somitos
y podría contribuir en la formación del SNC (Deschamps
& Van Nes, 2005; Wolpert). Los cambios en las gradientes
de ácido retinoico puede alterar el orden de la expresión de
genes Hox y producir malformaciones congénitas. En la
naturaleza, un pesticida similar al ácido retinoico origina-
ría ranas deformes (Gilbert). Como ejemplo al tratar ratas
gestantes con ácido retinoico durante el 8ª día post coito,
se pudo observar en los fetos costillas supernumerarias en
la región lumbar, además de costillas bífidas y onduladas
(López & Ojeda, 2012).
 La formación secuencial de los somitos a lo largo
del eje céfalo-caudal está bajo control de multiples gradientes
de señalización involucrando: Wnt, FGF, y gradiente de ácido
retinoico (AR). Estas vías mostraron una gradiente de dis-
tribución de señales dentro del mesodermo somítico de los
embriones. Aunque las señales Wnt y FGF mostraron una
mayor actividad en el mesodermo posterior no segmentado
(mesodermo presomítico) (Figs. 4 y 5). El AR establece una
contragradiente con la mayor actividad en los somitos (Figs.
4 y 5). La generación de estas gradientes se basa  en los
clásicos  mecanismos fuente-sumidero (por AR de señali-
zación) y en un mecanismo de desintegraciónde ARN (para
señalización de FGF). Se han realizado además numerosos
estudios relacionando el ácido retinoico con el patrón
segmentario de somitos y con la re-especificación de la vér-
tebra (Kessel, 1992; Houle et al., 2000; Moreno & Kintner,
2004; Vermot  & Pourquié, 2005). Algunos trabajos revelan
la interconexión entre FGF,Wnt, y señales AR para  contro-
lar la diferenciación del mesodermo somítico, indicando que
altos niveles de señales Wnt y FGF son requeridos para la
actividad del reloj de segmentación.
 Patrones de expresión de genes que regulan la dife-
renciación del somito. La proteína SHH secretada por la
notocorda y la placa del piso del tubo neural, permite que
la parte ventral del somito, forme el esclerotoma y exprese
PAX-1. La proteina WNT de la región dorsal del tubo neural
activan a PAX-3 que demarca el dermomiotoma. Las
proteinas WNT también llevan a la porción dorsal del
somito a expresar el gen músculo específico MYF-5 para
formar los músculos de la columna vertebral (Sadler).
 Los somitos se diferencian en estructuras distintas
según su posición a lo largo del eje céfalo caudal. Los más
anteriores  formarán las vértebras cervicales, y los más pos-
teriores  las vértebras torácicas articuladas con costillas.
La especificación por posición se produce antes que co-
mience la formación de somitos durante la gastrulación. Si
se toma mesodermo somítico no segmentado, desde la re-
gión torácica presuntiva del embrión de pollo y se injerta
Fig. 4. Embrión de pollo ”in toto” de 48 hr de incubación. Se obser-
va somitos y gradiente de ácido retinoico (1). Mesodermo presomítico
no segmentado y gradiente FGF (2)
ROJAS, M.; SIGNORE, I. A. & MEJÍAS, R. Morfógenos durante el desarrollo embrionario de  vertebrados. Int. J. Morphol., 32(1):319-326, 2014.
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en el mesodermo presuntivo del cuello, este
formará vértebras torácicas y costillas en lu-
gar de vértebras cervicales (Wolpert) (Fig 6).
El establecimiento  del patrón corporal en
todos los vertebrados depende de la expre-
sión de genes Hox que especifican la identi-
dad posicional a lo largo del eje (Los genes
Hox son miembros de una gran familia de
caja homeótica). La identidad posicional de
los somitos es especificada por la expresión
de los genes Hox a lo largo del eje
anteroposterior. La mutación o
sobreexpresión de un gen Hox da como re-
sultado defectos localizados en las partes an-
teriores de las regiones en las que el gen es
expresado, y puede causar transformaciones homeóticas (Kessel & Gruss,
1991; Carapuco et al., 2005).
Morfógenos y Neurogénesis: La proteína SHH secretada por la
notocorda gatilla el inicio de la neurogénesis con la formación de la placa
neural posteriormente dirige el patrón de neurogénesis transformándose
en surco neural. El piso de este surco secreta también SHH. Esto produce
un código transcripcional que delinea especialmente distintos dominios
progenitores a lo largo del eje dorsal ventral (DV) del tubo neural. Cada
dominio generará uno o más subtipos de neuronas, la identidad de los cua-
les es determinada por la combinación de factores de transcripción expre-
sados por procesos dinámicos que requieren la represión progresiva e in-
ducción de genes a lo largo del eje DV. Como una consecuencia, el tubo
neural sufre una ventralización progresiva. En las Figuras 6 y 7 se
esquematiza la organización espacial de células progenitoras ventrales de
neuronas. Después del cierre del tubo neural, se ordenan a lo largo del eje
dorso ventral seis dominios de células progenitoras:  placa del piso (PP)
además p3, pMN (neuronas motoras), p2, p1 y p0. Cada dominio progeni-
tor genera un subtipo distinto de interneuronas (V0–V3) y moto neuronas
(MN) (Fig. 7) (Dessaud et al., 2008).
 No obstante que el ligando Sonic hedgehog (Shh) organiza el pa-
trón de diferenciación celular en el tubo neural ventral para los cinco
subtipos neuronales, Ribes et al. (2010) demuestran que este modo de ac-
ción no es aplicable a la generación de la placa del piso no neuronal(PP)
 En embriones de pollo y ratón, la especificación PP implica una
respuesta bifásica a la señalización de Shh que controla la expresión diná-
mica de factores de transcripción. Durante la gastrulación y somitogénesis
temprana, la inducción de la PP depende de altos niveles de señalización
de Shh. Posteriormente, las posibles células PP se vuelven refractarias a la
señalización de Shh, y esto es un requisito para la elaboración de su iden-
tidad. Esto lleva a una revisión del modelo de señalización Shh en el tubo
Fig.  5. Modelo que representa un embrión somítico
humano. Los somitos están numerados y se en-
cuentran a ambos lados del surco neural. La
gradiente de FGF va disminuyendo desde el nodo
hasta encontrar su umbral más bajo en el último
somito formado. La gradiente de ácido retinoico
es muy alta a nivel de los somitos 5-9 y disminuye
en dirección cefálica y caudal.
Fig. 6. Diagrama que muestra como el mesoderma presomítico adquiere identidad
posicional antes de la formación del somito. Si se toma mesodermo somítico no
segmentado, desde la región torácica presuntiva de un embrión de pollo de estadio
10 (a) y se injerta en el mesodermo presuntivo de la región cervical de otro em-
brión en estadio 8 (b),  el esqueleto del embrión receptor a los 8 días formará vér-
tebras torácicas y costillas en lugar de vértebras cervicales (c).
ROJAS, M.; SIGNORE, I. A. & MEJÍAS, R. Morfógenos durante el desarrollo embrionario de  vertebrados. Int. J. Morphol., 32(1):319-326, 2014.
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neural, y da una idea de la dinámica de seña-
lización del morfógeno. Se apoya un siste-
ma común para especificación de señaliza-
ción de Shh de la PP que concilie el desarro-
llo de mecanismos de PP en teleósteos y
amniotas (Dessaud et al.; Ribes et al.).
Cada dominio progenitor (DP) gene-
ra un subtipo distinto de interneuronas (V0–
V3) o de moto neuronas (MN). Las células
postmitóticas alcanzan su posición final den-
tro de la médula espinal (Fig. 7) (Dessaud et
al.). La emergencia progresiva de perfiles de
expresión de genes regulados por SHH defi-
ne las identidades de subtipos de neuronas
en la médula espinal ventral. La organizacion
espacial del dominio de células progenitoras
se establece por un gradiente de la proteina
SHH secretado por la notocorda y típico de
la placa del piso. Por otra parte, los perfiles
de expresión de factores transformantes
(TFs) Nkx2.b2, Olig2, Nkx6.1, Nkx6.2,
Dbx1, Dbx2, Irx3, Pax6 y Pax7 dentro de
los progenitores son regulados por la
gradiente de la señal SHH. Cada dominio
progenitor expresa una única combinación
de TFs. Tanto TFs, Olig2 y Nkx2.2  como
SHH, diferencian los tres dominios más
ventrales (pMN, p3, y PP, respectivamente).
La expresión de cada uno de estos marcado-
res es iniciada en tiempos sucesivos del de-
sarrollo del tubo neural y se extiende a posi-
ciones más dorsales con la aparición de nue-
vos marcadores. Esta serie de eventos de in-
ducción de genes occurre paralelo a la acu-
mulación y extensión de la gradiente de pro-
teína SHH en el tubo neural ventral (Dessaud
et al.).
 Morfógenos en el desarrollo de los
miembros. Se ha identificado la cresta apical
ectodérmica (CAE) y la zona de actividad
polarizante (ZPA) como los centros de seña-
les próximodistal (PD) y anteroposterior
(AP) en el desarrollo del eje de miembro
(Smith et al., 1989; Antonelli et al., 2012).
El análisis molecular y genético en el ratón
identifica ácido retinoico como señal
proximal, FGFs y SHH como las señales ins-
tructivas esenciales las cuales son produci-
das por CAE Y ZPA, respectivamente
(Bènazet & Zeller, 2009). Esto demuestra
que las moléculas de un mismo morfógeno
Fig. 7. Morfógenos en las células progenitoras ventrales del tubo neural.  Después
del cierre del tubo neural, se identifican a lo largo del eje dorso ventral seis domi-
nios de células progenitoras. P3 (rojo), MN (naranjo), P2 (amarillo), P1 (verde), y
p0 (azul). En el recuadro se representa las diferentes concentraciones de SHH nece-
sarios para inducir in vitro los distintos subtipos de neuronas. Hematoxilina-Eosina.
400X. Modificado de Briscoe, 2009. EMBO J., 28(5):457-65, 2009.
Fig. 8. Tubo Neural de embrión de ratón 12, 5 días. Revistiendo el canal central se
observa  una capa de células que corresponde al dominio progenitor (DP) La re-
gión del tubo neural ventral tiene seis dominios de celulas progenitoras PP, p3,
pMN, p2, p1, and p0, los cuáles generan en la capa de neuronas post mitóticas
(NP) los subtipos interneuronas (V0, V1, V2,V3) y neuronas motoras (MN). La
organizacion espacial del dominio de células progenitoras se establece por una
gradiente de la proteina SHH (púrpura) secretado por la notocorda  y la placa del
piso (PP). Tinción Hematoxilina-Eosina. 200X.
ROJAS, M.; SIGNORE, I. A. & MEJÍAS, R. Morfógenos durante el desarrollo embrionario de  vertebrados. Int. J. Morphol., 32(1):319-326, 2014.
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SHH actúan en diferentes etapas del desarrollo de un em-
brión, provocando reacciones muy diferentes en las células
en función de su historia de diferenciación, como en el caso
particular de la diferenciación del tubo neural versus el de-
sarrollo de los miembros.
Otros morfógenos inducen la diversidad biológica al
operar  de manera dosis dependiente. Hay evidencias re-
cientes que indican que los microRNAs (miRNAs) son idea-
les para servir la causa de los morfógenos. miRNAs regulan
el establecimiento de gradientes de morfógeno, incluyendo
TGFb, Wnt y otros factores, actuando sobre su secreción y
distribución. miRNAson también críticos en la recepción
del morfógeno por parte de las células, estableciendo  las
respuestas umbral. Además, losmiRNAs contribuyen a las
redes de genes que transforman la actividad graduada de un
morfógeno en robustas decisiones de destino celular (Inui
et al., 2011).
Proyecciones. La adquisición de la información de
posición que se establece mediante los gradientes de con-
centración de morfógenos ocurre en períodos críticos del
desarrollo. Los cambios en las gradientes de los morfógenos
pueden alterar el orden de la expresión de genes y producir
malformaciones congénitas. Las nuevas técnicas de biolo-
gía molecular y el mayor conocimiento de factores ambien-
tales que se comportan como teratógenos nos permiten re-
conocer cómo se  modifican las estrictas gradientes y molé-
culas de señalización. Todo esto nos permitirá obtener un
mayor conocimiento de las causas y los mecanismos bioló-
gicos del desarrollo que se encuentran alterados en los de-
fectos congénitos.
AGRADECIMIENTOS
Al Dr. Luis Salazar por la revisión de este manuscrito
y también a Andrea Godoy y Ana María Hernández
diseñadoras gráficas, por realizar los dibujos representativos.
ROJAS, M.; SIGNORE, I. A. & MEJÍAS, R. Morphogens during embryonic development of vertebrates. Int. J. Morphol., 32(1):319-
326, 2014.
SUMMARY: During embryonic development, cells in many tissues differ according to the positional information that is set by
the concentration of morphogen gradients. These are signaling molecules that are secreted in a restricted region of a tissue and diffuse
away from their source forming a concentration gradient. Morphogens generally act at different development stages in an organism and
cause different reactions in cells depending on their history of differentiation. The best known example of morphogens are members of
growth factor beta (TGF-beta), Hedgehog(Hh), and Wnt families or microRNAs.
KEY WORDS: Morphogen; Gradient morphogens; Neural tube; Somites; Embryonic development.
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Dirección para correspondencia:
Dra. Mariana Rojas R.
Laboratorio de Embriología Comparada
Programa de Anatomía y Biología del Desarrollo
Facultad de Medicina, ICBM
Universidad de Chile
CHILE
 
E-mail: dramrojas@hotmail.com
 
Recibido :21-09-2013
Aceptado:19-12-2013
 
ROJAS, M.; SIGNORE, I. A. & MEJÍAS, R. Morfógenos durante el desarrollo embrionario de  vertebrados. Int. J. Morphol., 32(1):319-326, 2014.

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