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Viernes 5 de febrero de 2016 
Taller: 
Mejora tus habilidades oratorias
Moderadora:
Alicia Bonet Garrosa
Pediatra. CS Manantiales. Guadalajara. 
Presidenta de la Asociación de Pediatría de Atención 
Primaria de Castilla-La Mancha.
Ponente/monitor:
n Alfonso Borragán Torre
  Foniatra. Aula de oratoria de la Universidad 
de Cantabria. Centro de Foniatría y Logopedia. 
Santander.
Textos disponibles en 
www.aepap.org
¿Cómo citar este artículo?
Borragán Torre A. Mejora tus habilidades oratorias. En: 
AEPap (ed.). Curso de Actualización Pediatría 2016. 
Madrid: Lúa Ediciones 3.0; 2016. p. 433-8.
¿
F
C
@gmail.com
433
Mejora tus habilidades oratorias
Alfonso Borragán Torre
Foniatra. Aula de oratoria de la Universidad de Cantabria. 
Centro de Foniatría y Logopedia. Santander
 aborragan@ono
RESUMEN
Hay personas que nos cautivan cuando hablan y el impacto de su 
comunicación provoca la acción de los que le escuchan ¿Cuál es 
el secreto del impacto de su comunicación? ¿Se puede aprender 
esta habilidad?
La respuesta es no solo se puede aprender, sino que un buen profe-
sional debe siempre comunicar con impacto, para dinamizar a sus pa-
cientes, a los compañeros de su equipo y para dinamizarse a sí mismo.
El objetivo de este taller es aprender esta habilidad para conseguir 
una comunicación de impacto y descubrir los puntos fuertes de 
cada uno para fascinar en las comunicaciones.
SER ESPECIAL PARA COMUNICAR CON IMPACTO
En el día de “La ciencia para todos”, un investigador muy famoso 
vino a contar sus grandes descubrimientos al teatro principal de 
mi ciudad. En la sala no cabía ni un alfiler. Había una enorme ex-
pectación por el profesor D., que venía de un prestigioso hospital 
americano. Después de escuchar durante cinco minutos su bri-
llante currículum, que expuso el presentador, el profesor D. em-
pezó contando sus magníficos éxitos y todo lo que había descu-
bierto. El lenguaje que empleaba era un lenguaje técnico que 
pocos podían seguir. Como para él todo lo que contaba era muy 
ActuAlizAción en PediAtríA434
conocido, la velocidad a la que se expresaba era muy alta 
y su tono de voz se oía algo monótono. Estaba tan en-
simismado en lo que estaba contando que solo tenía 
ojos para él mismo: no miraba a nadie, es como si se lo 
estuviese contando a sí mismo. Quince minutos después, 
uno de los oyentes se levantó y se fue. En 10 minutos, la 
sala se quedó en la mitad… pero él no se dio ni cuenta. 
El resultado final, después de setenta minutos, fue que la 
gente no entendió nada y se aburrió mucho.
¡Qué ocasión desperdiciada!
Hay personas que nos cautivan cuando hablan. Podríamos 
estar horas escuchándoles. Y el impacto de su comunica-
ción provoca la acción de los que le escuchan, los moti-
va a la acción. ¿Cuál es el secreto del impacto de su 
comunicación? ¿Qué hace que una persona sea atractiva 
para los demás? ¿Se puede aprender esta habilidad?
Comunicar no es decir todo lo que uno tiene en la ca-
beza. Comunicar es expresar lo que has elaborado en tu 
mente, sabiendo que tiene que interesarle al que escu-
cha, y diciendo algo nuevo o que parezca nuevo. 
Comunicar con impacto es hacerlo de forma atrayente, 
mediante un lenguaje verbal que evoque imágenes claras 
y dinámicas en el que escucha, pero, sobre todo, es len-
guaje gestual y emocional, donde el juego vocal es una 
herramienta esencial. Y el objetivo es ponerle en movi-
miento, motivarle a la acción. Comunicar no es decir 
palabras, es sintonizar (Fig. 1). Es expresar el mensaje 
desde los intereses del otro.
Figura 1. Sintonizar
Figura 2. Modelo de comunicación eficaz
Y debe ser preparado con una estrategia de exposición, 
con el fin de crear deseo y necesidad. Esto motivará a la 
escucha y a la acción posterior. El objetivo final es con-
vencer al que escucha, porque el mensaje o nuestra 
persona trasmiten confianza. Pero para convencer hay 
que estar convencidos. 
MODELO DE COMUNICACIÓN EFICAZ
El modelo que usamos para la interrelación social, pero 
también para la laboral y personal es el de un flujo de 
doble dirección: escuchar con empatía para poder atraer 
hablando. No se puede pensar solo en vías unidireccio-
nales ya que se promueve al pasivo o al charlatán 
(Fig. 2). La comunicación es siempre activa, viva, que hace 
que se creen atmósferas divertidas. Saber escuchar es 
esencial porque nos va a permitir interpretar las inten-
ciones del que habla1-3.
CÓMO COMUNICAR
Las condiciones que precisa cualquier comunicación son:
En cuanto a la voz y las palabras
n	  Claridad. Las palabras tienen que ser claras. Hay que 
mover más la lengua para hablar claro, lo que requie-
re sentirla (aprovechando, por ejemplo, el frío del 
hielo) y crear hueco dentro de la boca (por ejemplo, 
hablando con un objeto encima de la lengua, pero 
435Mejora tus habilidades oratorias
utilizando un hilo para fijarlo…). Y después hay que 
hablar como si no se tuviese nada dentro de la 
boca3. 
n	  Volumen adecuado al contexto, con voz resonante (la 
cabeza resuena como si la tuviésemos dentro de un 
cubo). Se debe conseguir mucha resonancia para que 
las palabras tengan más consistencia y penetrancia y 
trasmite confianza al que escucha (efecto Obama). 
Hablar en espacios pequeños, como un baño, hace 
sentir de forma más clara la resonancia. Y una vez que 
sabes cómo hacerla se integra de forma automática en 
el discurso cotidiano. Un magnífico ejemplo de voz 
resonante y penetrante es Obama. Con ella convence, 
mueve a la gente y trasmite confianza.
n	  Ritmo adecuado. La velocidad del habla normal es 
de 150 palabras por minuto. Una velocidad lenta 
aporta monotonía, una excesivamente rápida pro-
voca cansancio, confusión y aturdimiento. Hay que 
adecuar la velocidad a la comprensión del que es-
cucha ¿Cómo descubrirlo? Por la forma en que te 
mira. Lo mejor es cambiar las velocidades para dar 
más vida a lo que se dice. Pero si hay elegir, es mejor 
ir un poco más rápido que lenta. A pesar de que 
oímos siempre que se dice habla despacio. Pero, 
sobre todo, hay que crear música, ritmo cuando se 
habla. Cuando esto sucede, el hecho de oír a estas 
personas, atrapa, seduce y conquista.
n	  Ayudarse del cuerpo. La expresión corporal, el 
gesto, crea las pausas cuando hablamos y transmite 
intenciones. Hablar es una acción de todo el cuerpo. 
La mayoría de las veces, incluso, dice más el cuerpo 
que las propias palabras (Fig. 3). En realidad, los 
gestos mínimos, especialmente de la cara y los ojos, 
son los que más van a impactar en el que tenemos 
enfrente. Conocer el lenguaje gestual te permite 
expresar con más profundidad y con más seguridad. 
Pero hay que desinhibirse y tener unos buenos 
modelos para poder aprender: Pablo Motos, el 
presentador del programa El hormiguero, está lleno 
de recursos gestuales que te darán muchas pistas. 
¿Por qué no le ves sin sonido? En YouTube tienes 
muchas grabaciones suyas.
Figura 3. Hablar con el cuerpo
n	  Y, por último, saber jugar con la voz. Hay que hablar 
manifestando nuestras intenciones, subiendo y ba-
jando los tonos, jugando con la duración de las 
vocales y con las pausas, es decir, dar vida, dotar de 
intenciones al mensaje. Quien sabe mover el cuerpo 
hace que la voz juegue sola. Escucha ahora el mismo 
fragmento de Pablo Motos y verás cómo te atrapa, 
cómo te lleva, cómo trasmite.
En cuanto a la personalidad
n	  Autoestima que nos conduce al optimismo, al en-
tusiasmo. Para comunicar es fundamental tener una 
valoración positiva de uno mismo. La autoestima 
influirá en nuestra seguridad y en el rendimiento de 
lo que nos propongamos. ¡Tú eres grande! ¡Créetelo!
n	  Empatía. Es necesario entender y hacer ver que 
entendemos la situación del otro, sin tener que 
identificarnos necesariamente con ella, pero inten-
tando “ponernos en su lugar”, conocer e intuir al que 
está enfrente. Debe ser un ejercicio cotidiano y 
realizado sin ninguna violencia. Contacto visual y 
escucha activa son las herramientas para obtener un 
grado óptimo de empatía. Crea constantemente un 
clima de confianza y tranquilidad a tu alrededor.
n	  Sintonía. Tan importante como el mensaje es el in-
terés que tiene en ello el que lo escucha. ¡Solo se 
escucha con atención aquello que nos interesa! Hay 
que saber reaccionar ante las señales de atención o 
ActuAlizAción en PediAtríA436
de distracción del público. El valor de la comunica-
ción lo da el que escucha.
n	  Autenticidad. Solo cuando creemos en lo que esta-
mos comunicando podemos transmitir convicción e 
influir en los demás.¡Para convencer hay que vivir tu 
propio mensaje! No digas cualquier cosa, expresa lo 
que llevas dentro.
n	  Autocontrol. Una comunicación eficaz y positiva 
(Fig. 4) implica, también, un adecuado nivel de eje-
cución. Para esto es conveniente mantener contro-
lados los niveles de ansiedad, confiando en que 
comunicar es siempre un privilegio. ¡Todos sentimos 
ansiedad al hablar en público! Pero podemos elimi-
narla sabiendo que somos afortunados al poder 
hacerlo.
n	  Asertividad, entendida como la propia capacidad de 
autoafirmación, de expresión directa de los propios 
sentimientos, opiniones y derechos sin atacar al que 
está enfrente. Ser asertivo es sentirse mejor con uno 
mismo y demostrar que estás vivo.
n	  Buscar siempre la armonía personal y del entorno. 
El estrés, los agobios, las preocupaciones mal gestio-
nadas solo conducen al desorden y anarquía de la 
homeostasis.
Figura 4. Positivo, optimista, entusiasta
En cuanto al mensaje
n	  Despertar el interés. Es fundamental mostrar por 
qué va a interesar lo que vamos a transmitir. Es la 
mejor motivación para la escucha (Fig. 5).
n	  Preparación. La clave del éxito se asienta en la 
preparación pausada, precisa, detallada, pensando a 
quien va dirigido. Una comunicación debe estar 
siempre muy “posada”. No es aconsejable montar 
en el caballo de la improvisación: ¡te tirará al suelo! 
La preparación tiene que hacernos buscar argumen-
tos originales e inteligentes.
n	  Corrección. Utilizar un lenguaje adecuado al público, 
claro y sencillo, pero siempre correcto. ¡Cultivar la 
lectura de la buena literatura y participar en tertulias 
es siempre el mejor maestro! 
n	  Estructurado y ordenado. Mantén el esquema clá-
sico de: “Inicio. Desarrollo. Conclusión” o quizá este, 
más impactante: “Tener un objetivo claro. Captar el 
interés. Argumentar. Concluir. Inducir a la acción”. 
¡Siempre que hables sigue alguno de estos esquemas 
o crea uno nuevo pero no navegues sin dirección! 
Los resúmenes y las concreciones continuas de lo 
que se dice harán que el que nos escucha tenga una 
atención completa. 
n	  Claridad de ideas y claridad de imágenes que ex-
presas. Si el que te escucha va “imaginando” clara-
mente lo que dices, será como ver una película: 
Pintar imágenes o secuencias con las palabras, Poner 
imágenes a las palabras. Piensa que nuestra sociedad 
nos ha educado a procesar la información como 
secuencias televisas. 
n	  Novedad. Sé creativo, original. Escuchar lo que ya 
sabes resulta aburrido, y, sobre todo, una pérdida de 
tiempo. Si no tenemos nada que aportar, lo mejor 
es callarse. El silencio también comunica.
n	  Controla los tiempos. Cada momento del discurso 
tiene su propia dinámica y sus tiempos. Pero 
SIEMPRE hay que ser BREVE.
437Mejora tus habilidades oratorias
DECÁLOGO DE UN BUEN COMUNICADOR
Suele ser fundamental dinamizar grupos de trabajo en la 
actividad profesional habitual. La comunicación anodina 
nos llevará al fracaso. Es imprescindible comprender los 
axiomas de la comunicación de impacto. Estos son algu-
nos postulados esenciales:
n	  Primero: hablar cuando hay algo que decir. Hablar 
por hablar solo genera insatisfacción tanto en el que 
habla como en el que escucha.
n	  Segundo: comunicar siempre sonriendo, porque de 
esta manera se elimina tensión, se agiliza la velocidad 
mental, se estimula el lenguaje corporal y se crea el 
juego vocal. En definitiva, uno se muestra de forma 
natural, optimista y distendida. 
n	  Tercero: mover la lengua en una cavidad más hueca 
y de forma ágil. Esto dará claridad a la palabra y 
permitirá obtener un volumen adecuado y una ve-
locidad adaptada al contexto.
n	  Cuarto: hablar mirando a la gente. Ayudará a cono-
cer el grado de sintonía con el que escucha y sus 
niveles de atención. 
n	  Quinto: controlar el estrés, la ansiedad a hablar en 
público. Siempre suele ser un indicador de inseguri-
dad personal. 
Figura 5. Despertar el interés
Figura 6. Comunicador universal
n	  Sexto: hacer llegar mensajes claros, con intenciones 
precisas en cada momento. Esto va a estimular la 
velocidad y el ritmo de las palabras y a generar más 
lenguaje corporal y más juego vocal (Fig. 6).
n	  Séptimo: mensajes ordenados con un inicio, desa-
rrollo y final. Aportará concisión y claridad a las ideas 
que se quieren expresar. 
n	  Octavo: ser uno mismo al comunicar. Querer ser 
más es caer en la pedantería; mostrarse como infe-
rior es no valorarse y sentirse perdedor. 
n	  Noveno: hablar sobre lo que el otro quiere saber. 
Es la mejor forma de atraer su atención e interés. 
Pero siempre guiados por la prudencia y el comedi-
miento, no queriendo decir todo lo que se tiene 
dentro. 
n	  Décimo: ser breve. Posiblemente sea el factor más 
importante en cualquier comunicación4,5. 
Todos podemos comunicar con impacto. Deja tu huella 
en el que te escucha (Fig. 7).
El impacto se hace desde el corazón, con sinceridad y 
con toda la naturalidad del mundo. Se dirige a una per-
sona que está “interesada” en recibir ese mensaje. Por 
eso, crear la motivación, captar el interés, es la tarea 
ActuAlizAción en PediAtríA438
previa. El factor sorpresa y la preparación de lo que se 
va a decir suelen ser un excelente caldo de cultivo para 
causar impacto.
Y no olvides que “el impacto se inicia con la escucha del 
que está enfrente”.
¡Vibra en cada momento 
y harás vibrar al que te escucha!
BIBLIOGRAFÍA
1. Barrio JA, Borragán A. Trastornos de la comunicación. 
Una aproximación interprofesional. Santander: TGD; 
2004.
2. Barrio JA, Fajardo MI, Vicente F, Ventura A, Ruiz I 
(eds.). Nuevos contextos psicológicos y sociales en 
educación. Buscando respuestas. Badajoz: Psicoex; 
2005.
3. Borragán A, Barrio JA, Gutiérrez JN. El juego vocal 
para prevenir problemas de voz. Málaga: Aljibe; 1999.
4. Borragán A, et al. Jugar con la voz para prevenir 
problemas y atraer la atención de los alumnos. En: 
Vicente F (ed.). Psicología y educación: nuevas inves-
tigaciones. Badajoz: Psicoex; 2005. p.13-28.
5. Borragán A, et al. El arte de hablar. Oratoria eficaz. 
Formación en red. CD-ROM. 2009.
Figura 7. Deja tu huella

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