EMBARAZO ECTÓPICO

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1
 
 
 
 
 
EMBARAZO  ECTÓPICO 
 
 
 
 
 
 
 
AUTORES: 
Mohamed Addi (*) 
José Santiago-Cuadri Artacho (**) 
José Antonio  Navarro Repiso (**) 
(*) Médico Especialista en Obstetricia y Ginecología. Especialista en Educación 
para la Salud. Clínica Media Luna Roja. Tetuán.  
(**) Médico Especialista en Obstetricia y Ginecología. Hospital Cruz Roja-
INSALUD. Ceuta. 
 
Dirección Correspondencia: Mohamed Addi. Apartado Postal 595.               
                                                 51080-CEUTA 
                                                 Tf: 956-512748 
 
EMBARAZO ECTÓPICO 
 
 
2
 
 
ÍNDICE: 
I. EPIDEMIOLOGÍA 
I.1. Concepto e incidencia. 
I.2. Localización. 
I.3. Etiología. 
I.4. Factores de riesgo. 
II. PATOLOGÍA DEL EMBARAZO TUBÁRICO 
III. DIAGNÓSTICO 
III.1. Clínica 
III.2. Exploración general y ginecológica. 
III.3. Exploraciones complementarias. 
IV. DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL 
V. TRATAMIENTO 
VI. CONDUCTA DEL MÉDICO DE URGENCIAS ANTE LA SOSPECHA 
DE EMBARAZO ECTÓPICO 
VII. ALGORITMO DIAGNÓSTICO DEL EMBARAZO ECTÓPICO 
VIII. BIBLIOGRAFÍA 
IX. PRUEBA DE EVALUACIÓN 
  IX.1. Cuestionario 
  IX.2. Respuestas 
 
 
 
 
 
 
 
 
    
I.   EPIDEMIOLOGÍA 
 
 
3
I.1.  CONCEPTO E INCIDENCIA 
El Embarazo Ectópico (E.E.) se define como, la implantación del óvulo fecundado 
fuera de la cavidad uterina. Se da exclusivamente en la especie humana y en los primates de 
experimentación. Representa una de las causas más importantes de abdomen agudo en gine-
cología y la principal causa de muerte materna, en el primer trimestre del embarazo (alrededor 
del 10%). 
Su incidencia es del 1/200-300 embarazos. Con el desarrollo de las técnicas de repro-
ducción asistida (TRA), en las últimas décadas, se ha registrado una tendencia al aumento en 
los países desarrollados. En EE.UU ha pasado del 4’5 al 19’7 por mil, entre 1970 a 1992, de-
bido por una parte al desarrollo de las técnicas de detección precoz, y por otra, al aumento de 
prevalencia de los factores de riesgo entre la población. 
En cuanto a la edad, afecta en el 48’2% a mujeres entre los 30-39 años y en el 36’8% 
entre los 20-29 años, representando las nulíparas el 34’4% y las que han tenido 1-2 hijos el 
23,6%.  
 
I.2.  LOCALIZACIÓN: 
A / Embarazo Tubárico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  98,3 % 
 a. Ampular                       79,6 % 
b. Ístmico            12,3 % 
c. Fímbrico              6,2 % 
d. Intersticial                     1,9 % 
B / Embarazo Extratubárico  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1,7 % 
 a.    E. Ovárico: intrafolicular o intersticial                  0’15 % 
b. E. Abdominal: primario o secundario              1’4 % 
c. E. Cervical                      0’15 % 
 
I.3.  ETIOLOGÍA 
Está determinada por todos aquellos factores que impiden o dificultan la migración 
normal del huevo hacia la cavidad uterina. Se pueden distinguir entre: 
A / FACTORES TUBULARES: pueden ser debidos 
 
 
4
a. Enfermedad inflamatoria pélvica (E.I.P.), y dentro de ella la causada por la 
salpingitis gonocócica y la TBC genital (asintomáticas en el 80-90% de casos), 
y las salpingitis postabortivas. Deterioran la actividad ciliar y la motilidad tu-
bárica, y generan adherencias  en la mucosa tubárica que conducen a la esteno-
sis. 
b. Cirugía tubárica contra la infertilidad y cirugía conservadora de ectópico pre-
vio. 
c. Cirugía tubárica para la esterilidad permanente, sobre todo si es por electro-
coagulación. 
d. Endometriosis Tubárica: favorece la nidación precoz. 
e. Anomalías congénitas: hipoplasias (observada en la exposición intraútero al 
dietilestilbestrol) o trompas excesivamente largas y tortuosas. 
f. Alteraciones funcionales del peristaltismo tubárico o de la actividad ciliar, de-
bidas tanto a la hipocontractibilidad como al espasmo tubárico. 
B / FACTORES OVULARES: aquellos que conducen a la: 
a. Nidación precoz del huevo, bien sea debido a huevos excesivamente pesados 
que maduran con rapidez y no pueden progresar, o al desprendimiento precoz 
de la capa pelúcida del huevo capacitando la implantación. 
b. Transmigración: se ha sugerido la posibilidad de la Hipermigración del huevo 
y su implantación en la trompa contralateral. En el 20% de los casos el cuerpo 
lúteo se encuentra en el ovario contralateral al de la implantación. Dicha Hi-
permigración puede ser: 
>  Hipermigración externa: cuando la trompa homolateral está ocluida. 
>  Hipermigración interna: cuando el óvulo captado, es fecundado, alcanza 
la cavidad uterina y progresa hacia la trompa contralateral donde se im-
planta. 
c. Técnicas de Reproducción Asistida (TRA): de todos los embarazos clínicos re-
sultantes de las TRA, el 5 − 5,7% fueron ectópicos y el 1% fueron embarazos 
heterotópicos (coexistencia simultánea de un embarazo ectópico y otro eutópi-
co), debido a la hiperestimulación ovárica y a las implantaciones múltiples 
resultantes de la transferencia de varios embriones. Estas tasas incluyen todas 
las formas de TRA: fecundación in vitro (FIV), transferencia intrafalopiana de 
gametos (GIFT) y transferencia intrafalopiana de cigotos (ZIFT).  
 
 
5
Algunos autores afirman que la implantación ectópica está estrechamente ligada a la 
insuficiencia del cuerpo lúteo, y que esta insuficiencia es un factor patogénico común a mu-
chas anomalías de la reproducción, entre ellas algunas cromosomopatías y abortos. La ovula-
ción retrasada como causa de una hipermadurez preovulatoria se considera común denomi-
nador en la etiología de estas entidades. Según estas observaciones, se establecen dos modali-
dades etiopatológicas del embarazo ectópico: Ectópico enfermedad y Ectópico accidente.  
 
 I.4.  FACTORES DE RIESGO: 
 Las alteraciones patológicas tubáricas demostradas, como el antecedente de cirugía, 
infección pelviana o la endometriosis, constituyen los factores de riesgo más sólidos del em-
barazo ectópico. Recogemos a continuación los antecedentes más importantes (cuadro 1), 
informados recientemente, con el riesgo relativo que representan:  
 
Cuadro 1: Factores de riesgo del embarazo ectópico 
 
Factores de riesgo 
 
Riesgo relativo 
 
Cirugía tubárica previa 
Esterilización tubárica 
Embarazo ectópico previo 
Exposición intrauterina a dietilestilbestrol (DES) 
Uso de dispositivos intrauterinos (DIUs) 
Cirugía pelvina previa 
Infertiliad previa 
Infección pelviana previa 
Promiscuidad sexual 
Tabaquismo 
Duchas vaginales 
Edad del primer coito < de 18 años 
 
 
21.0 
9.3 
8.3 
5.6 
4.2 
0.9-3.8 
2.5 
2.5-3.7 
2.1 
2.3-2.5 
1.1-3.1 
1.6 
 
 
 
                                                                                                     
II.   PATOLOGÍA DEL EMBARAZO TUBÁRICO: 
 El embarazo tubárico es el más representativo de la implantación ectópica, depen-
diendo su curso clínico, en gran parte, de la localización topográfica de la misma. En algunas 
 
 
6
ocasiones, la interrupción del embarazo es tan precoz, que se resuelve por reabsorción espon-
tánea, sin llegar a  dar manifestaciones ni de amenorrea. Lo habitual, sin embargo, es que 
progrese hasta el segundo o tercer mes del embarazo. 
 Una vez implantado el huevo en la trompa, las vellosidades invaden rápidamente el 
endosalpinx, alcanzando la pared tubárica y el peritoneo. Esta penetración va acompañada de 
una proliferación vascular y de un hematoma peritubárico o hematosalpinx, que a menudo 
afecta la trompa contralateral, y que se propaga hacia el extremo distal de la trompa, entre la 
pared y la serosa. A partir de aquí, puede evolucionar hacia él: 
A / ABORTO TUBÁRICO: el huevo carece de vellosidades suficientes y está 
implantado en el segmento distal de la trompa. Se atrofia y se desprende, y es expulsa-
do por el orificio peritoneal de la trompa. Esta expulsión suele ir acompañada de 
hemorragia moderada, que ocupa el fondo de saco de Douglas   formando  hematocele. 
En raras ocasiones puede convertirse secundariamente, en embarazo abdominal. El 
aborto tubárico se da con más frecuencia en la implantación ampular y fímbrica de la 
trompa. 
B / ROTURA TUBÁRICA: las vellosidades son suficientes y enérgicas, pero 
el aumento de la presión intratubárica llega a dificultar el riego sanguíneo de la trom-
pa, lo que produce necrosis tisular que conduce a la ruptura por corrosión vascular (no 
por estallido). Esta rotura suele acompañarse de hemorragia intensa, que da lugar al 
hemoperitoneo y al schock hipovolémico, ya que suele afectar la anastomosis de las ar-
terias tubáricas con la uterina ascendente. La rotura tubárica se da con más frecuencia 
en la implantación ístmica e intersticial de la trompa.   
La metrorragia se manifiesta generalmente antes de la rotura, debido a la insu-
ficiencia placentaria (esteroidogénesis reducida), que precede las manifestaciones clí-
nicas. Es generalmente escasa y se acompaña a menudo de una proliferación endome-
trial atípica, denominada Reacción Arias Stella, constituida por una decidua que care-
ce de vellosidades. En ocasiones (5-10% de casos) esta decidua es expulsada “en mol-
de”, lo que simula la expulsión de restos abortivos. 
C /  ECTÓPICO VIABLE: lo habitual del embarazo ectópico es que progrese 
hasta el segundo o tercer mes, momento en que se interrumpe, y rara vez llega a ser 
viable. Sin embargo, el embarazo abdominal ha dado lugar ocasionalmente a fetos vi-
vos, con tasas de morbilidad y mortalidad materna y fetal altas.  
 
 
 
7
III.   DIAGNÓSTICO: 
 El diagnóstico de sospecha de E.E. se establece, hasta demostrar lo contrario, en toda 
mujer sexualmente activa, en edad fértil, que consulta por metrorragia irregular y dolor en la 
parte baja del abdomen, sobre todo si tiene antecedentes de riesgo. 
 Sin embargo, el desarrollo de nuevas técnicas sensibles de determinación de β-HCG y 
la ecografía transvaginal de alta resolución, han revolucionado el proceso diagnóstico y han 
permitido el diagnóstico temprano y preciso del embarazo ectópico, antes de dar sintomatolo-
gía  clínica.   
 III.1.  CLÍNICA  
 El embarazo ectópico accidentado no precisa mucha pericia diagnóstica. La paciente 
suele presentar un cuadro de schock hipovolémico y  dolor abdominal agudo, confirmándose 
el diagnóstico en quirófano, previa punción fondo de saco de Douglas. Sin embargo, es más 
complejo confirmar el diagnóstico de sospecha en un ectópico en evolución. 
Las manifestaciones clínicas del embarazo ectópico no accidentado en evolución, se 
caracterizan en el 90% de los casos por pérdidas hemáticas irregulares y dolor abdominal. 
Estos síntomas inespecíficos, que también pueden observarse en otros procesos ginecológi-
cos, tienen la particularidad:  
A / METRORRAGIAS IRREGULARES: suelen ser de carácter escaso y con-
tinuo, otras veces intermitente, y suelen ir precedidas de un retaso menstrual no supe-
rior a 2-3 semanas en el 75-90% de los casos, aunque muchas veces la paciente lo con-
funde con la menstruación. Puede o no ser acompañado de dolor vago en hipogastrio.   
B / DOLOR ABDOMINAL: referido como de tipo constante y con exacerba-
ciones, de intensidad leve a moderada, según la fase evolutiva del cuadro, y en general 
se localiza en la parte baja del abdomen con predominio en una de las fosas ilíacas.  
El dolor grave “en puñalada” que se irradia a la región sacra y en ocasiones al 
hombro, puede ser indicativo de rotura del ectópico, especialmente si se acompaña de 
síntomas y signos de schock hipovolémico, que no guarda relación con la metrorragia 
habida.  
La implantación ectópica extratubárica, aunque rara, obstaculiza el proceso diagnós-
tico. Un embarazo ovárico es difícil de distinguir de un quiste hemorrágico de cuerpo lúteo, 
incluso durante el acto quirúrgico. 
 
 
 
8
III. 2.  EXPLORACIÓN GENERAL Y GINECOLÓGICA 
 La exploración general y las constantes vitales nos pueden revelar, la existencia de 
signos de anemia, su intensidad y el grado de estabilidad hemodinámica de la paciente. La 
exploración ginecológica revela la existencia de:   
a. Hipersensibilidad abdominal, que se da en el 80-95 % de las pacientes. El abdomen 
está blando, sensible, pero sin defensa refleja. Cuando hay hemoperitoneo, hay signos 
de matidez, sin signo de oleada. 
 b. Hipersensibilidad anexial, en el 75-90 de los casos, y la movilización del cuello 
uterino suele ser dolorosa. Se puede percibir el Douglas ocupado y doloroso, cuando 
hay hematocele.  
 c. Tumoración anexial palpable, en el 50% de las pacientes, pudiendo haber en el 20% 
de los casos, masa anexial en el lado contralateral al del ectópico, que suele corres-
ponder a un quiste de cuerpo lúteo. 
 d. Útero ligeramente aumentado, en el 20-30% de casos. 
 
Cuadro 2: Síntomas y Signos del Embarazo Ectópico 
 
        
            Síntoma                             
 
Porcentaje de E.E.  
con síntomas 
 
       
       Signo 
 
Porcentaje de E.E.  
con signos 
 
Dolor abdominal 
Amenorrea 
Hemorragia vaginal 
Mareo, síncope 
Urgencia para defecar 
Síntomas gestacionales 
Expulsión de tejido 
 
 
90-100 
75-95 
50-80 
20-35 
5-15 
10-25 
5-10 
 
Hipersensibilidad anexial 
Hipersensibilidad abdominal 
Tumor anexial (20% en el lado 
contralateral al E.E.) 
Crecimento uterino 
Cambios ortostáticos 
Fiebre 
 
75-90 
80-95 
50 
 
20-30 
10-15 
5-10 
 
 
III.3.  EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS 
Establecido el diagnóstico clínico de sospecha, se debe realizar un test de embarazo, 
junto a la analítica general y  la determinación del grupo sanguíneo, que nos puede mostrar un 
descenso del hematocrito. Si la prueba de embarazo resulta positiva, se practica una ecografía 
para descartar una gestación intrauterina. Otras exploraciones importantes, que se pueden 
considerar labor del ginecólogo, se detallan a continuación:   
1. DETERMINACIÓN SERIADA DE β-HCG: Los tests actuales, con anti-
cuerpos monoclonales para la detección de HCG en orina, son bastante sensibles y de-
 
 
9
tectan cifras de 50 mU/ml, con una fiabilidad ≥ 90%. Cuando el test de embarazo en 
orina resulta negativo, lo indicado es la determinación seriada de β-HCG en plasma.  
Conviene recordar que la HCG es sintetizada por el trofoblasto, y es identifica-
da su presencia en suero a los 10 días de fecundación. Consta de  dos subunidades α y 
β. La subunidad-β es especifica de la HCG y su sensibilidad, con de las técnicas actua-
les de radioinmunoanálisis, es ≤ 5 mU. En un embarazo intauterino de evolución nor-
mal, los niveles de β-HCG se duplican cada 2-3 días. Si eso no sucede así, en el 95% 
de los casos, es señal de que existe alguna involución del embarazo.  
En la mayoría de los casos de embarazo ectópico, las cifras de β-HCG se 
muestran menores o decrecientes, que las de un embarazo normal; lo que se explica 
por el pequeño volumen que ocupa el trofoblasto y su degeneración progresiva. Se 
puede afirmar, que existe una alta probabilidad de embarazo ectópico, si los niveles de 
β-HCG aumentan por debajo del 65%, en el espacio de 48 horas.   
2. ECOGRAFÍA: si el test de embarazo o la determinación de β-HCG resultan 
positivas, se practica una ecografía, para descartar  la existencia de gestación intrau-
terina. Con la ecografía abdominal suele observarse el saco gestacional intraútero, a 
partir de la 5ª semana de la última regla normal, y a partir de la 6ª semana es posible 
observar el polo embrionario y actividad cardiaca. Cuando los niveles de β-HCG son 
> 6500 mU/ml y no se observa un saco gestacional intraútero, el diagnóstico del ectó-
pico es muy probable. Sin embargo, en el 20% de ectópicos, se observan imágenes fal-
sas positivas, dentro del útero. También se puede observar, la existencia de líquido en 
el fondo de saco de Douglas, cuya presencia puede ser secundaria, entre otros, al ectó-
pico accidentado. 
En este sentido, la ecografía transvaginal de alta resolución ha supuesto un 
gran avance en el diagnóstico del ectópico, alcanzando un porcentaje de aciertos del 
80%, pudiendo detectar  tumores anexiales hasta de 10mm. En el 5% de los casos, es 
posible apreciar en la masa anexial un saco gestacional y embrión con latido cardiaco. 
Se puede afirmar,  que existe sospecha de Ectópico, si en una mujer que tiene niveles 
de β-HCG > 3000 mU/ml, la ultrasonografía transvaginal no detecta un saco gestacio-
nal intraútero.  
3.CULDOCENTESIS: La punción y aspiración del fondo de saco de Douglas, 
tiene utilidad cuando se sospecha presencia de sangre en la cavidad intraperitoneal. Si 
 
 
10
en el aspirado se obtiene sangre que no coagula, indica la existencia de hemorragia in-
taperitoneal, con un valor predictivo positivo del 80-95%. Si bien la causa más fre-
cuente es el embarazo ectópico accidentado, no se excluye la posibilidad de un quiste 
ovárico roto, un quiste hemorrágico del cuerpo lúteo, un aborto incompleto o de una 
menstruación retrógrada. El índice de falsos positivos es del 5-10%. Con una culdo-
centesis positiva se puede proceder directamente a una laparotomía.    
Si en la culdocentesis  se obtiene líquido peritoneal claro, la prueba es negativa 
pero no descarta la posibilidad un ectópico intacto. El índice de falsos positivos es del 
10-15%. Por todo ello, actualmente la culdocentesis se reserva para circunstancias de 
urgencia, cuando no se puede realizar una ultrasonografía. 
4. LEGRADO UTERINO: Se procede a realizar un legrado, si las anteriores 
exploraciones no son concluyentes. Permite el estudio histológico intraoperatorio del 
material extraído, y diferenciar entre restos abortivos y endometrio atípico con signos 
de Arias Stella. Si se confirma la atipia, se puede proceder a realizar la Laparoscopia.  
5. LAPAROSCOPIA: Si la punción del Douglas resulta negativa o no conclu-
yente, la laparoscopia se considera el procedimiento ideal para diagnóstico definitivo 
del ectópico, y  en ocasiones permite también su tratamiento quirúrgico. 
6. OTRAS PRUEBAS: En pacientes sometidas a TRA, se están ensayando 
otros marcadores hormonales, como la progesterona  y la inhibina,  para  la vigilancia 
de un embarazo intauterino de desarrollo normal, y por tanto también  para  la detec-
ción precoz del embarazo ectópico, en caso en los que las cifras de β-HCG no sean 
concluyentes. Niveles de progesterona > 25 ng/ml coexisten con un embarazo intraute-
rino viable, en tanto que los niveles < 5 ng/ml son sugestivos de embarazo no viable. 
Las cifras comprendidas entre 5 y 25 ng/ml no son concluyentes, lo que reduce la uti-
lidad del marcador. 
IV.   DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL 
La secuencia diagnóstica descrita del embarazo ectópico, permite establecer el dia-
gnóstico diferencial con otros procesos ginecológicos como el aborto, la enfermedad inflama-
toria pélvica, el cuerpo lúteo hemorrágico o el quiste de ovario accidentado (por torsión o 
rotura), además de otros procesos pélvicos como la apendicitis. 
1. El aborto incompleto, suele presentar un dolor abdominal de tipo cólico central, 
la metrorragia es igual o superior a la regla y está precedida siempre de ameno-
 
 
11
rrea. La exploración general no muestra signos de anemia, y si la hay, está en re-
lación con la metrorragia habida. Sin embargo, no es raro que un embarazo ectó-
pico sea diagnosticado de aborto incompleto, y la paciente sometida a legrado 
uterino, siendo el examen histopatológico el que revela el error diagnóstico.   
2. La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) es un proceso a menudo bilateral sus-
ceptible de tratamiento médico. Se puede diferenciar del ectópico por la clínica, 
la analítica y en última instancia por la laparoscopia. La clínica revela fiebre y 
leucorrea y la analítica revela leucocitosis con desviación a la izquierda y ausen-
cia de signos de anemia. Además, la determinación de β-HCG es negativa y en 
la culdocentesis se obtiene líquido purulento.  
3. El quiste de ovario accidentado al igual que el cuerpo lúteo hemorrágico , sue-
len presentar el mismo cuadro del ectópico accidentado, con la paciente hemodi-
námicamente inestable, por lo que es difícil diferenciarlos del mismo. La con-
firmación del diagnóstico suele realizarse durante el acto quirúrgico. En este ca-
so el error diagnóstico, no tiene trascendencia , dado que el tratamiento de am-
bos procesos es quirúrgico. 
4. Otros procesos pélvicos como la apendicitis puede confundirse con el ectópico. 
En este caso el tipo de dolor localizado en fosa ilíaca derecha con defensa abdo-
minal, la participación de sintomatología gastrointestinal y los signos de un pro-
ceso infeccioso apendicular, orientan el diagnóstico.  
 
V.   TRATAMIENTO: 
El tratamiento del ectópico ha sido siempre quirúrgico y durante mucho tiempo la sal-
pinguectomia fue una intervención estándar. La introducción de la laparoscopia ha sustituido 
la laparotomía, y en un esfuerzo por conservar la fertilidad futura, la Salpingostomía lineal ha 
sustituido la salpinguectomía, en los casos en que no haya daño tubárico extenso. 
 Por otra parte, los avances en el diagnóstico precoz del ectópico, por medios no inva-
sivos, están impulsando un cambio en el tratamiento del ectópico, sobre todo en mujeres con 
deseos de procreación. En fechas recientes, la introducción de tratamiento médico mediante 
metotrexate, ha demostrado ser eficaz, en pacientes seleccionadas con ectópico no accidenta-
do.   
 El tipo de tratamiento a aplicar, si bien es competencia del  médico ginecólogo, con-
viene señalar los criterios en que se fundamenta. Va a depender de los deseos procreativos de 
 
 
12
la mujer, de la forma de presentación del ectópico, accidentado o no, y del estado hemodiná-
mico de la paciente:  
a) Paciente inestable: El tratamiento es siempre quirúrgico. Se procede a la laparo-
tomía urgente, previa estabilización hemodinámica de la paciente. La cirugía suele 
ser de tipo radical: salpinguectomía, que además sigue siendo la más indicada, en 
el ectópico recurrente y en la paciente con deseos de procreación satisfechos.  
La cirugía tubárica conservadora, se puede intentar, en los casos que fuera po-
sible (daño tubárico no extenso, aborto tubárico), en mujeres con deseos de pro-
creación no satisfechos.   
b) Paciente estable:  El tratamiento suele ser de tipo quirúrgico conservador  y en los 
últimos años se ha introducido el tratamiento médico con metotrexate.  
• Cirugía conservadora: Salpingostomía lineal o expresión de la fimbria que se 
puede realizar per laparoscopia programada. Se considera el procedimiento 
ideal, en mujeres que desean conservar su fecundidad.   
• Tratamiento médico con metotrexate: se ha ensayado con éxito en los casos de 
ectópico diagnosticado de forma precoz, sobre todo en pacientes estériles, so-
metidas a técnicas de reproducción asistida . Está indicado en el ectópico no 
accidentado < 4 cm., antes de la 5ª semana postfecundación.  
Consiste en la administración  de metotrexate 1mg/kg./im, cada 2 días (has-
ta un máximo de 4 dosis), con una pausa de una semana / ciclo. Requiere con-
troles seriados de β-HCG. El tratamiento se interrumpe cuando los niveles β-
HCG en dos días descienden ≥ 15 %. Los controles seriados de β-HCG, se pro-
siguen sin embargo cada semana, hasta que su titulación sea < 5 mU / ml. 
El  tratamiento conservador  así como el tratamiento médico del ectópico, pue-
den no erradicar por completo el tejido trofoblástico, y dar lugar al  ectópico persisten-
te, que se da según algunas estadísticas entre el 2 y el 20 %. 
La tasa de embarazos intrauterinos subsiguiente, se calcula en el 53 % en la ci-
rugía conservadora frente al 49,3 % en la salpinguectomía. La tasa de ectopicos recu-
rrente fueron del 14,8 y 9,9 % respectivamente. 
Los estudios han sugerido que el tratamiento conservador puede dar lugar a 
una tasa de embarazos intrauterinos subsiguiente comparable o mayor que la consecu-
tiva a la cirugía radical, pero la tasa del ectópico recurrente también puede ser más al-
ta. 
 
 
13
 
VI. CONDUCTA DEL MÉDICO DE URGENCIAS ANTE LA SOSPECHA DE 
EMBARAZO ECTÓPICO 
 Establecido el diagnóstico de sospecha de embarazo ectópico, corresponde al ginecó-
logo confirmar el diagnóstico e indicar el tratamiento más apropiado a cada paciente. Por lo 
que la función del médico de urgencias se concreta en: 
1. Establecer el diagnóstico de sospecha, como se ha descrito. 
2. Avisar al médico especialista. 
3. Restaurar la volemia y las constantes vitales de la paciente, si está en estado de 
shock. 
4. Cruzar sangre, mientras se prepara la paciente para el quirófano.  
 
 
  
 
 
 
 
 
14
VII.   ALGORITMO DIANÓSTICO DEL EMBARAZO ECTÓPICO 
 
Estabilización Hemodinámica
    Tratamiento quirúrgico
(-)               (+)
(+)
(-)
   (-)       ( - )
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Valoración Clínica de Sospecha E.E.
Anamnesis y Antecedentes de Riesgo
Exploración General y Ginecológica
Hemograma y Grupo-RH
Test  de embarazo y Ecografia
    PACIENTE ESTABLE
       Cuadro impreciso
  PACIENTE INESTABLE
    Schock Hemodinámico
 Test de Embarazo
    β-HCG      ECOGRAFIA
    Embarazo
   No  Evolutivo
    E. ECTÓPICO
Vellosidades / SI
Aborto espontáneo
        LEGRADO
        Tratamiento
 Médico o Quirúrgico
     E. ECTÓPICO  Vellosidades / NO
     E.ECTÓPICO
      Tratamiento
 Médico o Quirúrgico
    NO gestación
 Embarazo Evolutivo         Embarazo
       Intrauterino
     TRATAMIENTO
  Médico o Quirúrgico
CULDOCENTESIS LAPAROSCOPIA
      Tratamiento
        Quirúrgico

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