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que éstas lo irán progresivamente transformando. Por esta belleza y verdad está dis- puesto a renunciar a todo, también a sí mismo. Le es suficiente el amor de Dios, que BenedictoXVI


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“El santo es aquel que está tan fascinado por la belleza de Dios y por Transcripciones

 
“El santo es aquel que está tan fascinado por la belleza de Dios y por su perfecta verdad 
que éstas lo irán progresivamente transformando. Por esta belleza y verdad está dis-
puesto a renunciar a todo, también a sí mismo. Le es suficiente el amor de Dios, que 
experimenta y transmite en el servicio humilde y desinteresado del prójimo ”  
BenedictoXVI 
LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS 
 
946 Después de haber confesado "la Santa Iglesia 
católica", el Símbolo de los Apóstoles añade "la 
comunión de los santos". Este artículo es, en cierto modo, 
una explicitación del anterior: "¿Qué es la Iglesia, sino la 
asamblea de todos los santos?" (Nicetas, symb. 10). La 
comunión de los santos es precisamente la Iglesia. 
 
947 "Como todos los creyentes forman un solo cuerpo, el 
bien de los unos se comunica a los otros ... Es, pues, 
necesario creer que existe una comunión de bienes en la 
Iglesia. Pero el miembro más importante es Cristo, ya que 
El es la cabeza ... Así, el bien de Cristo es comunicado a 
todos los miembros, y esta comunicación se hace por los 
sacramentos de la Iglesia" (Santo Tomás, symb.10). 
"Como esta Iglesia está gobernada por un solo y mismo 
Espíritu, todos los bienes que ella ha recibido forma  
necesariamente un fondo común" (Catech. R. 1, 10, 
24). 
948 La expresión "comunión de los santos" tiene 
entonces dos significados estrechamente relacionados: 
"comunión en las cosas santas ['sancta']" y "comunión 
entre las personas santas ['sancti']". 
  
LA COMUNIÓN DE LOS BIENES ESPIRITUALES 
 
949 En la comunidad primitiva de Jerusalén, los 
discípulos "acudían asiduamente a la enseñanza de los 
apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las 
oraciones" (Hch 2, 42): La comunión en la fe. La fe de los 
fieles es la fe de la Iglesia recibida de los Apóstoles, 
tesoro de vida que se enriquece cuando se comparte. 
 
950 La comunión de los sacramentos. “El fruto de todos 
los Sacramentos pertenece a todos. Porque los 
Sacramentos, y sobre todo el Bautismo que es como la 
puerta por la que los hombres entran en la Iglesia, son 
otros tantos vínculos sagrados que unen a todos y los 
ligan a Jesucristo. La comunión de los santos es la 
comunión de los sacramentos ... El nombre de comunión 
puede aplicarse a cada uno de ellos, porque cada uno de 
ellos nos une a Dios ... Pero este nombre es más propio de 
la Eucaristía que de cualquier otro, porque ella es la que 
lleva esta comunión a su culminación” (Catech. R. 1, 10, 
24). 
 
951 La comunión de los carismas : En la comunión de la 
Iglesia, el Espíritu Santo "reparte gracias especiales entre 
los fieles" para la edificación de la Iglesia (LG 12). Pues 
bien, "a cada cual se le otorga la manifestación del 
Espíritu para provecho común" (1 Co 12, 7). 
 
952 “Todo lo tenían en común” (Hch 4, 32): "Todo lo que 
posee el verdadero cristiano debe considerarlo como un 
bien en común con los demás y debe estar dispuesto y ser 
diligente para socorrer al necesitado y la miseria del 
prójimo" (Catech. R. 1, 10, 27). El cristiano es un 
administrador de los bienes del Señor (cf. Lc 16, 1, 3). 
 
953 La comunión de la caridad : En la "comunión de los 
santos" "ninguno de nosotros vive para sí mismo; como 
tampoco muere nadie para sí mismo" (Rm 14, 7). "Si 
sufre un miembro, todos los demás sufren con él. Si un 
miembro es honrado, todos los demás toman parte en su 
gozo. Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y sus 
miembros cada uno por su parte" (1 Co 12, 26-27). "La 
caridad no busca su interés" (1 Co 13, 5; cf. 10, 24). El 
menor de nuestros actos hecho con caridad repercute en 
beneficio de todos, en esta solidaridad entre todos los 
hombres, vivos o muertos, que se funda en la comunión 
de los santos. Todo pecado daña a esta comunión. 
 
LA COMUNIÓN ENTRE LA IGLESIA DEL CIELO Y LA 
DE LA TIERRA 
 
954 Los tres estados de la Iglesia. "Hasta que el Señor venga 
en su esplendor con todos sus ángeles y, destruida la muerte, 
tenga sometido todo, sus discípulos, unos peregrinan en la 
tierra; otros, ya difuntos, se purifican; mientras otros están 
glorificados, contemplando `claramente a Dios mismo, uno y 
trino, tal cual es'" (LG 49): 
 
955 "La unión de los miembros de la Iglesia peregrina con 
los hermanos que durmieron en la paz de Cristo de ninguna 
manera se interrumpe. Más aún, según la constante fe de la 
Iglesia, se refuerza con la comunicación de los bienes 
espirituales" (LG 49). 
 
956 La intercesión de los santos. "Por el hecho de que los del 
cielo están más íntimamente unidos con Cristo, consolidan 
más firmemente a toda la Iglesia en la santidad...no dejan de 
interceder por nosotros ante el Padre. Presentan por medio 
del único Mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, 
los méritos que adquirieron en la tierra... Su solicitud 
fraterna ayuda, pues, mucho a nuestra debilidad" (LG 49): 
 
957 La comunión con los santos. "No veneramos el recuerdo 
de los del cielo tan sólo como modelos nuestros, sino, sobre 
todo, para que la unión de toda la Iglesia en el Espíritu se vea 
reforzada por la práctica del amor fraterno. En efecto, así 
como la unión entre los cristianos todavía en camino nos 
lleva más cerca de Cristo, así la comunión con los santos nos 
une a Cristo, del que mana, como de Fuente y Cabeza, toda 
la gracia y la vida del Pueblo de Dios" (LG 50): 
 
958 La comunión con los difuntos. "La Iglesia peregrina, 
perfectamente consciente de esta comunión de todo el 
Cuerpo místico de Jesucristo, desde los primeros tiempos del 
cristianismo honró con gran piedad el recuerdo de los 
difuntos y también ofreció por ellos oraciones `pues es una 
idea santa y provechosa orar por los difuntos para que se 
vean libres de sus pecados' (2 M 12, 45)" (LG 50). Nuestra 
oración por ellos puede no solamente ayudarles sino también 
hacer eficaz su intercesión en nuestro favor. 
 
959 ... en la única familia de Dios. "Todos los hijos de Dios 
y miembros de una misma familia en Cristo, al unirnos en el 
amor mutuo y en la misma alabanza a la Santísima Trinidad, 
estamos respondiendo a la íntima vocación de la 
Iglesia" (LG 51). 
 
962 "Creemos en la comunión de todos los fieles cristianos, 
es decir, de los que peregrinan en la tierra, de los que se 
purifican después de muertos y de los que gozan de la 
bienaventuranza celeste, y que todos se unen en una sola 
Iglesia; y creemos igualmente que en esa comunión está a 
nuestra disposición el amor misericordioso de Dios y de sus 
santos, que siempre ofrecen oídos atentos a nuestras 
EMAÚS 
 
En el simbolismo, el camino de Emaús evoca la idea 
de la Resurrección. Emaús es lugar a unos diez 
kilómetros de Jerusalén, donde Cristo resucitado, se 
apareció a Cleofás y a otro de sus discípulos. 
 
ESPÍRITU SANTO 
 
Tercera persona de la Santísima Trinidad.  Al 
Espíritu Santo se le representa simbólicamente por 
una paloma blanca, porque así se manifestó en el 
bautismo de Jesús. Pero, cuando aparece junto a las 
otras personas de la Trinidad, suele representarse 
con figura humana. 
 
EVANGELISTAS 
 
La Iglesia primitiva, que utilizó abundantemente las 
imágenes simbólicas, representó algunas veces a los 
evangelistas como cuatro animales alados: san 
Mateo, un hombre; san Marcos, un león; san Lucas, un 
toro; y san Juan, un águila. La fuente de este 
convencionalismo era un pasaje de Ezequiel (1, 5-14) 
donde el profeta cuenta una extraña visión sobre 
cuatro seres vivientes, a una con la descripción que 
hace el libro del Apocalipsis de san Juan (4, 6-8) de 
unos seres semejantes rodeando el trono de Dios, 
razón por la que se les llama, a veces, los vivientes 
apocalípticos. Dichos seres vivientes se interpretaron 
siempre al principio en relación con Cristo: Cristo se 
hizo hombre con su nacimiento, murió como un toro 
sacrificado, se levantó de la tumba como un león, y 
ascendió a los cielos como un águila; pero muy 
pronto se generalizó otra interpretación que se hizo 
común, la de que representaban a los cuatro 
evangelistas: 
 
A. El hombre, frecuentemente alado, es símbolo 
de san Mateo, porque comienza su evangelio 
con el árbol genealógico de Cristo; 
B. El león simboliza a san Marcos, por entenderse 
como una referencia al comienzo de su 
Evangelio que relata la predicación de san 
Juan Bautista en el desierto; 
C. El toro, animal de sacrificio, representa a san 
Lucas, por comenzar su evangelio con el relato 
del sacrificio del sacerdote Zacarías. 
D. El águila simboliza a san Juan por la altura 
espiritual de su evangelio. Su visión de Dios se 
distinguía de la de los otros.  
 
Cuando se representan colectivamente, los santos 
Mateo, Marcos, Lucas y Juan aparecen con especial 
frecuencia en la decoración de las iglesias y, al ser 
cuatro, pueden ocupar sin problemas los lunetos o 
pechinas de debajo de la cúpula. Muchas veces se 
combinan con otros grupos del mismo número, 
sobre todo con los cuatro Doctores de la Iglesia: san 
Ambrosio, san Jerónimo, san Agustín y san Gregorio 
Magno; y también con los cuatro profetas mayores: 
Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel. 
Vocabulario 
¿Qué voy a hacer…? 
 
PEQUEÑAS RESURRECCIONES 
 
Cristo sigue resucitando en ti: 
 
* Cuando después de una caída te levantas, una y dos y tres 
veces. 
* Cuando después de un fracaso, lo intentas de nuevo con 
renovada energía. 
* Cuando pierdes y sonríes, o agradeces, o felicitas. 
* Cuando un trabajo laborioso produce abundantes y dulces frutos 
* Cuando un dolor o enfermedad te hace más humano y te hace 
madurar en la fe. 
* Cuando recibes una buena noticia o una palabra estimulante, y te 
sonríen. 
* Cuando tu alegría brota de una fuente que mana y corre, y no se 
agota. 
* Cuando aparece una estrella en tu vida, o te nace un «hijo». 
* Cuando el perdón prevalece y recuperas una amistad. 
* Cuando un evangelio te conmueve, o una oración te esponja, o un 
canto o poema te inspiran. 
* Cuando Dios te habla interiormente, y no dudas. 
* Cuando comulgas y eres consciente de que llevas a Dios y que 
Dios te lleva. 
* Cuando te aceptan un servicio, y sabes que has ayudado al mismo 
Cristo. 
* Cuando te sientes envuelto en un clima de amor, porque «si hoy nos 
queremos es que resucitó». 
Rafael Prieto Ramiro 
¿QUÉ ES PARA TI LA FE? 
¿CÓMO LA VIVES? 
 
La fe es un don, un regalo que nos da el Señor. Cómo la utilizamos, como la vivimos es 
diferente. Todos los días hacemos enormes actos de fe y no somos conscientes de ello: 
todos esperamos que se haga de día, que haya en casa haya alguien que nos quiera, que 
llegará una persona a nuestras vidas que nos llené de amor. Pero todos estos actos de fe y 
muchos más, todos muy sencillos, los tenemos porque el Señor nos lo regala cada día, en 
cada momento de nuestra vida, es decir, es un gran, generoso, misericordioso acto de 
Amor. Descubrirlo, enriquecerlo y agradecerlo nos toca a nosotros. Ycómo, os preguntareis, 
a través de la oración, a través de tener unos minutos, tan siquiera, de encuentro con el 
Señor.Tenemos que aprovechar este regalo.     
María José Abad. Madre de familia 
El Señor siempre esta a nuestro lado y que muchas veces nos hace caminar sin ir de su 
mano para poder valorar las situaciones..momentos..porque que seria de nosotros si todo 
nos lo dieran echo.  
Belén Martín. Joven 
ParamilaFeeslacertezadeloqueseesperaylaevidenciadeloquenoseve,peronoes solo la 
convicción, si no obrar consecuentemente con lo que se cree. La Fe nace de un deseo y se 
forja con voluntad, esperanza y convicción. Todo ser humano nace con Fe, y poco a poco 
la va desarrollando, porque fe es creer, creer es ten esperanza y sin esperanza no seriamos 
felices.   
Naiara Ruiz-Joven Ramón Beltrán          
Experiencias de fe 
Nuestros Mártires 
Santa Emerenciana, virgen y mártir 
(patrona) ,  
 
nació, vivió y murió en Roma en los primeros 
años del s. IV. Era hermana de leche y amiga 
de Santa Inés. Cuando sufrió el martirio (por 
el año 304) en la persecución de Diocleciano, 
era muy joven; tenía unos quince años . No se 
sabe con seguridad cuándo empezó Teruel a darle culto; la 
noticia más antigua es de 1454. El Sínodo de 1589 ya la 
consideró patrona de la ciudad de Teruel. Su fiesta se celebra 
el 23 de enero. Hasta enero de 1938 se guardaba su cráneo en 
la Catedral de Teruel; probablemente había llegado a esta 
ciudad en el año 1361. Se le representa con la palma del 
martirio, con unas piedras (por la forma de morir) y con un 
libro (estaba conociendo la fe cristiana para bautizarse.   
San Jorge, mártir ,   
 
cuya figura nos llega, desde la remota 
antigüedad, envuelta en leyenda. “Dejó su 
cargo en el ejército –nos dice de él san Pedro 
Damián-, cambiándolo por la profesión de la 
milicia cristiana; repartió sus bienes entre los 
pobres, para entrar en el combate de Cristo; 
entregó su cuerpo a los verdugos y guardó su 
alma, escondiéndola en el baluarte 
inexpugnable de la fe”. Su fiesta se celebra el 23 de abril. 
San Emigdio de Áscoli, obispo y mártir ,   
 
de época incierta que murió decapitado por 
Diocleciano en el siglo IV. Invocado y abogado 
contra los terremotos. “Habiendo sido sacudida 
la ciudad de Teruel, en el Reino de Aragón, en 
España, por frecuentes terremotos, el obispo, el 
clero y el pueblo imploraron la ayuda y 
patrocinio de san Emigdio, obispo Asculano y mártir, con 
objeto de aplacar la ira divina, como así fue. Por eso, para que 
aumentara la devoción y el culto a dicho Santo, suplicaron al 
Papa Clemente XIII insistentemente que se dignara autorizar 
en todos los Oratorios de la Ciudad y de la Diócesis la fiesta de 
este Santo. “  Su fiesta se celebra en la Ciudad de Teruel el 23 
de marzo. 
Santos Clemente, Fausto y compañeros 
protomártires de la Iglesia Romana, 
 
que murieron durante la primera persecución 
contra los cristianos decretada por el emperador 
Nerón el año 64. Éstos mártires y otros, cuyos 
nombres sólo Dios conoce, amaron a Cristo 
durante su vida y le imitaron en su muerte; por 
eso, junto con los apóstoles Pedro y Pablo, reinan 
con él para siempre. Se guardan sus cráneos en la 
Catedral de Albarracín. Se celebra el  26 de agosto. 

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