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La vida es sueño Transcripciones

 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
 
 
Celestina 
de Fernando de Rojas 
 
Dirección 
José Luis Gómez 
 
 
 
 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
 
Estreno: 
 
Teatro de la Comedia  
 
Coproducción: CNTC / Teatro de La Abadía 
 
Del 6 de abril al 8 de mayo de 2016 
 
 
 
 
 
Gira: 
 
Logroño. Teatro Bretón  14 y 15 mayo // Zaragoza. Teatro Principal del 
20 al 22 de mayo// Valladolid Teatro Calderón del 27 al 29 de mayo // 
Cáceres Festival de Teatro Clásico 17 y 18 de junio // Festival de 
Almagro del 15 al 17 de julio 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
 
Celestina 
 
Fernando de Rojas 
 
Adecuación para la escena: 
Brenda Escobedo/ José Luis Gómez 
 
 
 
 
Reparto: 
 
Melibea: Marta Belmonte 
Lucrecia: Diana Bernedo 
Pármeno: Miguel Cubero 
Alisa: Palmira Ferrer 
Celestina: José Luis Gómez 
Pleberio: Chete Lera 
Areúsa: Nerea Moreno 
Elicia: Inma Nieto 
Calisto: Raúl Prieto 
Sempronio: José Luis Torrijo 
 
 
Música: Eduardo Aguirre de Cárcer 
Iluminación: Juan Gómez-Cornejo 
Caracterización: Lupe Montero y Sara Álvarez 
Vestuario: Alejandro Andújar y Carmen Mancebo 
Espacio escénico: Alejandro Andújar y José Luis Gómez 
Adecuación para la escena: Brenda Escobedo y José Luis Gómez 
 
Dirección: José Luis Gómez 
 
 
 
Coproducción: Teatro de La Abadía / CNTC 
 
 
 
 
 
 
 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
 
 
Después de su reencuentro con los Entremeses cervantinos para celebrar el 
vigésimo aniversario de La Abadía y el apasionante proyecto “Cómicos de la lengua” 
desarrollado por la RAE, el hombre de teatro y académico José Luis Gómez aborda uno 
de los grandes textos dialogados en nuestro idioma, La Celestina. “Una obra crucial en 
el desenvolvimiento y plenitud de nuestra literatura y de nuestra lengua”, en palabras de 
Juan Goytisolo.   
 
 
Además de la puesta en escena, Gómez asumirá el papel de la vieja 
alcahueta. 
 
 
Historia de amor y muerte por antonomasia, de juventud y vejez, del roce entre la 
clase acomodada y el lumpen, en una sociedad viciada por la preocupación por la 
“limpieza de sangre”, donde por otra parte prima una venalidad feroz. 
 
 
“Comedia” en su versión original, luego ampliada y rebautizada “tragicomedia”, la 
extensa obra presenta las lúbricas vicisitudes de Calisto, de noble linaje, y Melibea, de 
alta y serenísima sangre, heredera única de Pleberio, junto a sus criados y la “mala y 
astuta mujer” Celestina. 
 
 
Una de las peculiaridades de La Celestina, como señalaba Francisco Rico, es 
que su autor, el bachiller Fernando de Rojas, en vez de seguir la costumbre de limitarlos 
a un registro humorístico, concede a los personajes de baja condición social una 
atención y una hondura insólitas hasta tiempos mucho más tardíos en la historia de la 
literatura occidental. 
 
 
Otros atractivos de La Celestina residen en su curiosa naturaleza híbrida entre 
narrativa y teatro, el tesoro de refranes históricos que recoge y, cómo no, la belleza de 
su lenguaje. 
 
 
 
 
 
 
 
 
…… 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
 
Juan Goytisolo sostiene que La Celestina es el primer texto de su tiempo que se 
escribe sin la bóveda protectora de la divinidad. Las únicas leyes que rigen el universo de 
ruido y de furia de este texto son las de la soberanía del goce sexual y el poder del dinero. 
Sujetos a los impulsos de un egoísmo sin trabas, en un mundo en donde los valores 
consagrados devienen en asuntos mercantiles, los personajes de La Celestina no conocen 
otra ley que la inmediatez del provecho.  
 
Bajo este escenario de pesimismo y claridad, encontramos que la tragicomedia de 
La Celestina de Fernando de Rojas tiene una terrible vigencia. La importancia que tiene re-
presentar una obra clásica —como lo muestra cada temporada la CNTC— no es únicamente 
el revivir nuestro hilo de tradición dramática, sino el escuchar la evolución de nuestra lengua, 
revisar nuestras transiciones culturales o resarcir nuestros conflictos sociales. No se trata 
de un ejercicio de historiografía teatral, sino de vivir esa mágica experiencia de que un texto 
del pasado nos hable, mejor que nadie, del presente. Esta mágica riqueza está contenida 
en La Celestina.   
El sentido trágico que esta obra ha proyectado hasta nuestros días, no se inscribe tanto en 
la historia del amor desastrado entre dos jóvenes amantes —Calisto y Melibea—, como sí 
(parafraseando a José Antonio Maravall) en el hondo drama del hombre en lucha contra la 
enajenación desde el Renacimiento a nuestros días. El individualismo en la era moderna 
despierta en el hombre la voluntad de hacerse dueño de su propio destino, de asegurarse, 
como pretenden los personajes de Rojas, un área de autonomía en su vida personal. 
Aventuro que es ahora cuando se ha alcanzado el resultado del exceso de esa conducta 
individualista.  
 
La Celestina es un tapiz de escenas en el que se hilvana una trama donde las 
costumbres, relaciones y sentimientos se sopesan con la misma importancia para todos los 
personajes (amos y criados, prostitutas y damas, padres e hijos, alcahuetas y señores, 
hombres y mujeres, jóvenes y viejos) sin someter la profundidad humana a la condición 
social.  Y es por esa dimensión que alcanzan los personajes, que se desarrolla un complejo 
tejido urbano en donde las tensiones, los intereses y las complicidades caminan por las 
calles de la ciudad, enredando la circulación entre el espacio público y el espacio privado. 
La Celestina es la tragicomedia de la que se comprende toda experiencia humana adscrita 
a un cuerpo social. Y este cuerpo muestra dos caras opuestas: Pleberio y Celestina.  
 
Pleberio, por un lado, cree en el orden del mundo; cree en el hombre de ley y de 
razón y en una sociedad de valores elevados y virtudes. Celestina, por otra parte, confía en 
el desorden; conoce el egoísmo en el hombre y la fuerza de su capricho y cree en una 
sociedad de vicios e intercambios mercantiles. Las dos caras de este cuerpo sustentan su 
apuesta en la palabra: para Pleberio, la palabra libera, sana y eleva el alma humana; para 
Celestina la palabra encadena, daña y aterriza la bajeza de los instintos. Dramáticamente, 
con una misma lengua se representan mundos opuestos. La modernidad escénica de 
Celestina estriba en hacer visible este doble gesto. 
 
Celestina es una obra que se escribe en escena. La acción dramática acontece en 
movimiento: callejeando, susurrando, dudando y haciendo. El argumento se espesa 
mientras a todos los personajes, independientemente de su posición social, se les da voz, 
tiempo y espacio para mostrarse en su dimensión más profundamente humana. La urdimbre 
teatral toma la forma de su propio vaivén; para darle vida y dimensión basta que el director 
de escena sepa tejer voluntades con un hilado hechizado; basta que ese director entre en 
vigor y que sea Celestina. 
 
José Luis Gómez 
Director del montaje   
 
 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
 
 
 
 
 
 
FERNANDO DE ROJAS 
 
 
 
Fernando de Rojas nació en 1476 (es la conjetura de Gilman) 
en La Puebla de Montalbán (Toledo) y murió en abril de 1541 
en Talavera de la Reina (Toledo).  De su adolescencia poco 
se sabe, pero para el año 1500 era ya Bachiller en Leyes por 
la Universidad de Salamanca.  En 1507 se trasladó de la 
Puebla a Talavera donde se casó con la hija de un converso, 
Leonor Álvarez, hija de Álvaro de Montalbán; tuvieron cuatro 
hijos y dos hijas. En 1525, su suegro quería que Fernando de 
Rojas le representara en un proceso inquisitorial, pero su 
petición fue denegada por la propia sangre hebrea de Rojas. 
En la petición se lee que Rojas “compuso Melibea.”  A veces 
el abogado Rojas servía de alcalde mayor en Talavera (uno 
de los nombramientos es de 1538). Al morir, fue enterrado 
en hábito franciscano en el Convento de la Madre de Dios. 
Entre los muchos libros que dejó, hubo una sola edición del 
“libro de Calisto” de las más de veinte que circulaban. 
 
 
 
En la obra, Comedia de Calisto y Melibea (Toledo 1500), sin nombre de autor, 
aparecen al final de la obra unos versos acrósticos—compuestos por el corrector Alonso 
de Proaza—que rezan: “El bachiller Fernando de Rojas acabó la Comedia de Calysto y 
Melybea y fue nascido en la Puebla de Montalván.” Se siguieron publicando ediciones de 
la Comedia y, después, ediciones de la obra adicionada con cinco actos nuevos y titulada 
Tragicomedia de Calisto y Melibea, pero sin más confirmación de la autoría de la obra 
que la del acróstico. Hoy en día el nombre de Fernando de Rojas sigue en la portada de 
casi todas las ediciones como autor de la obra, aunque los estudiosos difieren sobre qué 
partes atribuirle. Unos dicen que todo es de él: otros (la mayoría) creen que de su mano 
son los autos 2-21; otros quieren ver a Rojas como autor de los autos 12-21, y varios no 
le ven como autor de los cinco autos interpolados. Sea como fuere, Rojas no volvió a 
escribir más. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
 
 
REPARTO 
 
Marta Belmonte (Melibea) 
Formada en el Col•legi del Teatre, ha participado en proyectos como 
Juicio a Don Juan (dir: Didier Otaola), presentado en el Festival Almagro 
Off, Los Cenci (dir: Sonia Sebastián), en el Teatro Español, el laboratorio 
“Los pecados de Shakespeare” (dir: Tamzin Townsend). En televisión 
hemos podido verla en las series Isabel y Gran Reserva, entre otras; y 
en cine, en las recientes películas Fuera de foco (dir: Esteban Ciudad y 
José Manuel Montes) y Puenting (dir: Bibiana Monje). 
 
 
Diana Bernedo (Lucrecia) 
Actualmente, de gira con Entremeses de La Abadía. Ha actuado en las 
compañías  Siglo XXI con Morir pensando matar de Francisco de Rojas 
Zorrilla (dir: Ernesto Caballero); La Fura dels Baus con Degustación de 
Titus Andronicus de W. Shakespeare (dir: Pep Gatell); Rajatabla 
Producciones con Entre bobos anda el juego de Francisco de Rojas 
Zorrilla (dir: Antonio Castro); el Centro Dramático Nacional, en Doña 
Perfecta (dir: Ernesto Caballero); o el Teatro Real, participando  en 
varias óperas.  
En la Compañía Nacional de Teatro Clásico intervino en En la vida todo 
es verdad y todo mentira de Calderón de la Barca dirigida por Ernesto 
Caballero. 
 
Miguel Cubero (Pármeno) 
Ha estado ligado a La Abadía desde sus orígenes. Pertenece a la 
primera generación de actores que salieron de esta casa y participó 
en montajes míticos como Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte, 
Entremeses y Baraja del rey don Pedro, las tres dirigidas por José Luis 
Gómez; El señor Puntila y su criado Matti (dir: Rosario Ruiz Rodgers); 
El mercader de Venecia (dir: Hansgünther Heyme); o Garcilaso, el 
cortesano (dir: Carlos Aladro). 
En la Compañía Nacional de Teatro Clásico, ha trabajado en varios 
montajes, entre ellos: El alcalde de Zalamea (2010), Las manos 
blancas no ofenden, Amar después de la muerte, ¿De cuándo acá nos vino?, Del Rey 
abajo, ninguno, Don Gil de las calzas verdes (2006) y La entretenida. 
Sus últimos trabajos en La Abadía han sido como director de Los sueños de mi prima 
Aurelia y otras piezas del teatro inconcluso de Lorca, y como actor de El café, de 
Fassbinder/Goldoni, con dirección de Dan Jemmett.  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
Palmira Ferrer (Alisa) 
En La Abadía ha participado en los montajes El señor Puntila y su criado 
Matti (dir: Rosario Ruiz Rodgers), Fausto (dir: Götz Loepelmann), El 
arte de la comedia (dir: Carles Alfaro), En la luna (dir: Alfredo Sanzol) 
y Entremeses (dir: José Luis Gómez). 
Ha trabajado en musicales como Fiebre del sábado noche y High school 
musical, y en montajes como La casa de Bernarda Alba (dir: Amelia 
Ochandiano), Doña Rosita la soltera y El sueño de una noche de verano 
(ambas dirigidas por Miguel Narros), Internautas (dir: Antonio Muñoz), 
Hora de visita (dir: José Luis Alonso de Santos) o El avaro (dir: Jorge 
Lavelli).  
En la Compañía Nacional de Teatro Clásico intervino en la obra Don Juan Tenorio (dir: 
Maurizio Scaparro). 
 
 
Jose Luis Gómez (Celestina) 
(Ver biografía al final del dossier) 
 
 
Chete Lera (Pleberio) 
Por tercera vez colabora con La Abadía, tras Castillos en el aire de Fermín 
Cabal (dir: J.L.Gómez) y Largo viaje hacia la noche de Eugene O’Neill 
(dir: Àlex Rigola). Ha trabajado con directores como Rodrigo García, Lluís 
Homar, Juan Carlos Pérez de la Fuente (interpretando a Basilio en La 
vida es sueño, entre otros títulos realizados con este director), Emilio del 
Valle y Gerardo Vera, sumando un total de más de cincuenta 
espectáculos teatrales. 
Además, ha participado en numerosas películas, como Familia, Secretos 
del corazón, Plenilunio, La forja de un rebelde… con cineastas como 
Alejandro Amenábar, Montxo Armendáriz, Icíar Bollaín, Mario Camus, 
Julio Médem e Imanol Uribe. 
 
 
Nerea Moreno (Areúsa) 
Trabajó en La Abadía en Argelino, servidor de dos amos (dir: Andrés 
Lima); y en el Centro Dramático Nacional en Haz click aquí (texto y dir: 
José Padilla), Luces de Bohemia (dir: Lluís Homar), Avaricia, lujuria y 
muerte (dir: Salva Bolta). Asimismo ha colaborado en muchos 
espectáculos de Gustavo Tambascio, siendo el más reciente La gaviota. 
En la Compañía Nacional de Teatro Clásico intervino en Sainetes (dir: 
Ernesto Caballero) 
También ha participado en diversas series de televisión. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
Inma Nieto (Elicia) 
Empezó su trayectoria en La Abadía con Entremeses (1996) y volvió a 
trabajar con J.L.Gómez en espectáculos como Retablo de la avaricia, la 
lujuria y la muerte de Valle-Inclán, y El Rey se muere de Eugène 
Ionesco. También ha participado en proyectos de esta casa dirigida por 
otros directores, como Roberto Ciulli en El principito, Hansgünther 
Heyme en El rey Lear; por Luis Miguel Cintra en Comedia sin título de 
Federico García Lorca; o por Carlos Aladro en Terrorismo de los 
Hermanos Presnyakov.  
Otros trabajos destacables son: para el Centro Dramático Nacional en Un enemigo del 
pueblo, dirigida por Gerardo Vera; para Producciones Micomicón dirigida por Laila Ripoll 
en Macbeth, Los cabellos de Absalón y La ciudad sitiada. Ha colaborado en otras 
compañías con directores como Ernesto Caballero en Hedda Gabler; Gabriel Garbisu en 
La dama duende; o Juan Pastor en El ensueño de Strindberg.  
 
 
Raúl Prieto (Calisto) 
Actor que en los últimos años ha trabajado mucho con Miguel del Arco, 
en Antígona, a partir de Sófocles; Misántropo, a partir de Molière; 
Veraneantes, a partir de Gorki; y La función por hacer, a partir de 
Pirandello, por la que recibió el Premio Max al mejor actor de reparto. 
Otros trabajos en teatro: La tierra (dir: Javier Yagüe), La señorita Julia, 
Móvil y Salomé (las tres dirigidas por Miguel Narros), Cara de plata 
(dir: Ramón Simó) y Naturaleza muerta en una cuneta (dir: Adolfo 
Fernández). 
En la Compañía Nacional de Teatro Clásico intervino en El lindo don 
Diego (dir: Carles Alfaro) 
Asimismo trabaja con frecuencia en cine y televisión. 
 
 
José Luis Torrijo (Sempronio) 
En La Abadía, le hemos podido ver en Maridos y mujeres (dir: Àlex 
Rigola), El señor Puntila y su criado Matti (dir: Rosario Ruiz Rodgers) 
y Entremeses (dir: José Luis Gómez).  Otros trabajos teatrales: La 
amante inglesa (dir: Natalia Menéndez), El inspector (dir: Miguel del 
Arco), La avería (dir: Blanca Portillo), El sueño de una noche de verano 
(dir: Tamzin Townsend). 
En la Compañía Nacional de Teatro Clásico ha intervenido en Maravillas 
de Cervantes (dir: Joan Font) y Viaje del Parnaso (dir: Eduardo Vasco). 
En cine ha trabajado con Guillermo del Toro (El laberinto del fauno y 
El espinazo del diablo), Pedro Almodóvar (Los amantes pasajeros y 
Todo sobre mi madre), Manuel Gutiérrez Aragón (El caballero Don Quijote), Achero 
Mañas (Noviembre), Juanma Bajo Ulloa (Airbag), Mariano Barroso (Lo mejor de Eva), 
Juan Calvo (Di que sí), Inés París (Miguel y William), Fernando Colomo y Jaime Rosales, 
quien le dirigió en La soledad, cinta por la que fue galardonado con el Premio Goya al 
Mejor Actor Revelación en 2007. 
 
 
 
 
 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
Equipo artístico: 
 
 
Eduardo Aguirre de Cárcer (Música) 
Ha creado las bandas sonoras de los espectáculos teatrales La caza del Snark, de Lewis 
Carroll; Ankari -La rosa de los vientos de Antonio Orihuela; Un ligero malestar de Harold 
Pinter (dir: Juan Codina); Cuentos musicales de Rosa Merás; Esperando a Godot de 
Samuel Beckett (dir: Pilar Valenciano) y El hombre que quiso ser rey de Ignacio García 
May, así como de varios audiovisuales.  
Como actor y músico‐actor: ha trabajado en montajes de ópera, zarzuela y teatro, entre 
ellos: Entremeses de Cervantes (dir: J.L.Gómez), El hombre que quiso ser rey de Ignacio 
García May; L’Ottavia restituita al trono de Scarlatti y Die Zauberflöte de Mozart (dir: 
Francisco López); Doña Francisquita de Amadeo Vives (dir: Francisco López); Dialogues 
des Carmélites de Poulenc (dir: Robert Carsen); Rigoletto de Verdi y Don Giovanni de 
Mozart (dir: Francisco López); e Il barbiere di Siviglia de Rossini (dir: Alejandro Chacón).  
 
En la Compañía Nacional de Teatro Clásico ha intervenido en los montajes Maravillas de 
Cervantes con dirección de Joan Font, y Romances del Cid  y Viaje del Parnaso, ambos 
dirigidos por Eduardo Vasco. 
 
 
Juan Gómez-Cornejo (Iluminación) 
Lleva colaborando con el Teatro de La Abadía desde sus orígenes en diferentes 
producciones con José Luis Gómez —Grooming, de Paco Bezerra, Retablo de la avaricia, 
la lujuria y la muerte de Valle-Inclán, Entremeses de Cervantes— y en espectáculos de 
directores invitados (Fausto, La noche XII, Santiago de Cuba y cierra España). 
De entre sus últimos trabajos podemos citar Platonov, dirigida por Gerardo Vera para el 
Centro Dramático Nacional; Hamlet y La caída de los dioses, para las Naves del Matadero, 
y Medea, para el Festival de Mérida, dirigidas por Tomaž Pandur; Woyzeck, dirigida por 
Gerardo Vera para el Centro Dramático Nacional; Todos eran mis hijos de Arthur Miller, 
dirigida por Claudio Tolcachir; The symphony of sorrowful songs para el Staatsballet de 
Berlín dirigida por Tomaž Pandur; Un tranvía llamado Deseo de Tennessee Williams, 
dirigida por Mario Gas; La flauta mágica de Mozart, dirigida por Sergio Renán para el 
Teatro Colón de Buenos Aires, y un largo etcétera. 
 
En la Compañía Nacional de Teatro Clásico ha trabajado en los montajes El alcalde de 
Zalamea, Donde hay agravios no hay celos, La verdad sospechosa y La vida es sueño, 
dirigidos por Helena Pimenta; La comedia nueva o El café y Sainetes, con dirección de 
Ernesto Caballero; La celosa de sí misma, dirigido por Luis Olmos; Peribáñez y El 
comendador de Ocaña, con dirección de Alonso de Santos; El alcalde de Zalamea y La 
dama duende, dirigidos por José Luis Alonso; El desdén, con el desdén y Entre bobos 
anda el juego, dirigidos por Gerardo Malla. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
Lupe Montero y Sara Álvarez (Caracterización) 
 
Montero ha trabajado en peluquería, posticería y maquillaje en la Compañía Nacional de 
Teatro Clásico (de 1991 a 1999) y el Teatro Real (de 1999 a la actualidad). En cine ha 
colaborado en películas como Truman, Palmeras en la nieve y la próxima de Pedro 
Almodóvar Silencio;  y en televisión en series como Turno de oficio y Los misterios de 
Laura. Asimismo imparte clases de peluquería y de historia de la peluquería en el Centro 
de Tecnología Teatral.  
 
Álvarez también ha trabajado en el equipo de caracterización del Teatro Real, ha 
realizado numerosos diseños de maquillaje y peluquería para los teatros nacionales y 
productoras privadas, colaborando con directores como Miguel del Arco, Andrés Lima, 
Tomaž Pandur, Mariano de Paco, Juan Carlos Pérez de la Fuente, Eduardo Vasco y 
Gerardo Vera, además de colaboraciones en publicidad, fotografía y televisión. 
 
 
Carmen Mancebo (Vestuario) 
 
Se ha formado con maestros como Valerie Deslandes en corsetería histórica y Anna Stern 
en sastrería histórica. 
 
Desde 2002 forma parte del equipo artístico de Alejandro Andújar. Ha colaborado con él 
en los montajes del Centro Dramático Nacional Enemigo del Pueblo, Rey Lear, Platonov, 
Madre Coraje, Woyzeck y Agosto, todos ellos dirigidos por Gerardo Vera;  Además, ha 
trabajado en La paz perpetua con José Luis Gómez y Sí pero no lo Soy con Alfredo 
Sanzol. En el Gran teatro del Liceo de Barcelona colaboró en Simón Boccanegra,  y en el 
Teatro de la Zarzuela en La voz Humana. Con la CNTC ha trabajado en La vida es sueño, 
de Calderón y La verdad sospechosa de Ruiz de Alarcón, ambas con dirección de Helena 
Pimenta.  
 
Como diseñadora autónoma ha trabajado con la compañía Kaos de Yolanda Mancebo en 
los títulos La vida es sueño, El castigo sin venganza, A las seis en la esquina del 
boulevard, El enfermo imaginario  y La hija de nadie ;  con Rosario Ruiz Rodgers en 
Ritter, Dene, Voss de Thomas Bernhardt,  y con el grupo Yllana en La cantante calva. 
 
En televisión ha colaborado, como ayudante de vestuario en la teleserie Amar en tiempos 
revueltos. 
 
 
Alejandro Andújar (Espacio escénico, junto a J. L. Gómez, y vestuario, junto a 
Carmen Mancebo) 
 
Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y Licenciado en 
Escenografía por la Real Escuela Superior de Arte Dramático. Suficiencia Investigadora 
por la E.T.S. de Arquitectura, Universidad Politécnica de Madrid. Becado por la Akademie 
der Bildenden Künste de Múnich, la Fundación José Estruch, la Unión de los Teatros de 
Europa (UTE) y por Patrimonio Nacional, Palacio Real, Sastrería Histórica. 
En La Abadía ha diseñado el espacio y vestuario de En la luna, texto y dirección de 
Alfredo Sanzol, de Edipo Rey de Sófocles, también dirigido por Sanzol, y del concierto 
 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
escénico de Luis Delgado El jardín secreto. Y diseñó el vestuario de El portero de Harold 
Pinter (puesta en escena: Carles Alfaro). 
Con José Luis Gómez colaboró en la ópera Simon Boccanegra (Gran Teatre del Liceu / 
Grand Théâtre de Ginebra) y La paz perpetua de Juan Mayorga (Centro Dramático 
Nacional). 
En la Compañía Nacional de Teatro Clásico destacan sus trabajos en La vida es sueño y 
La verdad sospechosa, ambos dirigidos por Helena Pimenta. 
Asimismo ha trabajado con los directores Josep Maria Flotats, Lluís Pasqual, Juan Carlos 
Pérez de la Fuente y, con mucha frecuencia, Gerardo Vera. 
 
 
Brenda Escobedo (Adecuación para la escena, junto a J.L.Gómez) 
 
Brenda Escobedo Aymerich (México D.F. 1978). Escritora y dramaturga. Licenciada en 
Filología (Letras Latinoamericanas) por la Universidad Iberoamericana, con 
especialización en literatura dramática. Máster en Historia del Teatro por la Universidad 
de Alcalá.  
Ha sido profesora titular de Teoría Dramática, Teatro Isabelino, Literatura Europea del 
Siglo XX, y Literatura Latinoamericana en la Universidad Iberoamericana (México D.F.).  
Desde 2011 Colabora con el Teatro de La Abadía realizando guiones y dramaturgias. Ha 
sido dramaturga y coordinadora del proyecto “Cómicos de la lengua”, dirigido por el 
académico José Luis Gómez, con ocasión del tercer centenario de la Real Academia 
Española.  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
 
José Luis Gómez (Dirección escénica) 
 
En Celestina, además de ocuparse de la dirección, es 
responsable de la adecuación de la obra para la escena junto a 
Brenda Escobedo,  interpreta el papel de Celestina y, junto a 
Alejandro Andújar, firma el espacio escénico. 
 
Hombre de teatro que ha recibido numerosas distinciones a lo 
largo de su trayectoria ―entre ellas, el Premio Nacional de 
Teatro, su ingreso como Doctor Honoris Causa en el seno de la 
Universidad Complutense y reciente elección como miembro de 
la Real Academia de la Lengua―, José Luis Gómez es director 
fundador de La Abadía. 
 
Como actor y director de escena obtuvo su formación profesional 
en Alemania, en el Instituto de Arte Dramático de Westfalia, y 
en la escuela de Jacques Lecoq (París).  
A su regreso a España, sus primeros proyectos son: Informe para una Academia de 
Kafka, Gaspar de Handke y La resistible ascensión de Arturo Ui de Brecht. 
A partir de su papel protagonista, galardonado con el Premio de Cannes, en la película 
Pascual Duarte de Ricardo Franco, trabaja con cineastas como Armiñán, Bollaín, Brassó, 
Camino, Chávarri, Gutiérrez Aragón, De la Iglesia, Losey, Miró, Saura y Suárez. 
 
En 1978, asume la dirección del Centro Dramático Nacional, junto a Nuria Espert y 
Ramón Tamayo, y dos años más tarde la del Teatro Español. Entre sus puestas en escena 
de esta época cabe destacar: La velada en Benicarló de Manuel Azaña y La vida es sueño 
de Calderón de la Barca. 
Su aparición como actor principal en El mito de Edipo Rey, dirigido por Stravros Doufexis, 
y Juicio al padre de Kafka señala su vuelta a la actividad privada. Dirige y produce 
asimismo Bodas de sangre de Lorca, ¡Ay, Carmela! y Lope de Aguirre, traidor de Sanchis 
Sinisterra y, de nuevo en el CDN, Azaña, una pasión española. 
En 1992 dirige La vida es sueño en el Théâtre de l’Odéon y al año siguiente Carmen en 
la Ópera de la Bastilla, ambos en París. 
Desde entonces, ha concentrado toda su energía en la concepción, gestión y dirección 
del Teatro de La Abadía, donde convergen las inquietudes que han marcado su 
trayectoria vital: la palabra y el cuerpo, el legado y la búsqueda los nuevos lenguajes, la 
creación y la formación permanente. 
Sus trabajos más recientes son:  
▪ Entremeses de Miguel de Cervantes (dirección de escena, La Abadía),  
▪ Concepto y dirección del ciclo “Cómicos de la lengua” (RAE),  
▪ El principito de Saint-Exupéry, dirigido por Roberto Ciulli (como actor, La Abadía), 
▪ Grooming de Paco Bezerra (dirección de escena, La Abadía),  
▪ La piel que habito, película de Pedro Almodóvar, 
▪ Fin de partida de Beckett, dirigido por Krystian Lupa (como actor, La Abadía) 
▪ Todo lo que tú quieras, película de Achero Mañas, 
▪ Los abrazos rotos, película de de Pedro Almodóvar, 
▪ Simon Boccanegra de Verdi (dirección, Liceu / Grand Théâtre de Ginebra),  
▪ La paz perpetua de Mayorga (dirección, Centro Dramático Nacional / La Abadía), 
 
 
CELESTINA (Teatro de La Abadía / Coproducción CNTC) 
▪ Play Strindberg de Dürrenmatt, dirigido por Georges Lavaudant (como actor, La 
Abadía), 
▪ Los fantasmas de Goya, película de Milos Forman,  
▪ Informe para una Academia de Kafka (como actor y director, La Abadía). 
Además de los premios mencionados le han concedido, entre otros, la Medalla de Oro al 
Mérito en las Bellas Artes, la Cruz de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, 
otorgada por el Ministerio de Cultura de la República Francesa y la Cruz de Caballero de 
la Orden del Mérito de la República Federal Alemana, concedida por el Presidente de la 
República Federal de Alemania. 
 
 
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